“La apuesta de Catalunya por el sector de la defensa es clara y contundente (…) Nos lo encomendó el president”. El conseller de Empresa y Treball, Miquel Sàmper, remarcaba recientemente el empeño del Govern socialista en un sector que en Catalunya es residual respecto a otras zonas de España, como Madrid, Andalucía, Galicia o Castilla-La Mancha.
Un planteamiento que, teniendo en cuenta la aritmética política, podría generarle problemas al jefe del Ejecutivo catalán. Sin embargo, Esquerra y Comuns no plantean objeciones a los planes del president.
Ambos partidos mantienen una postura tradicionalmente antibelicista y pacifista. No obstante, tampoco han puesto en un aprieto al Gobierno central con su decisión de aumentar el gasto en defensa a instancias de la OTAN.
Si no han generado un problema a Pedro Sánchez, más allá de remarcar una discrepancia ideológica, menos aún con el Govern de Illa, que por ahora se ha limitado a realizar un papel pedagógico, animando a las empresas a meditar su ingreso en este segmento.
El 36% de catalanes apuesta por mantener la inversión, el 34% quiere reducirla y el 26%, aumentarla
La sociedad catalana es más reticente a invertir recursos en defensa que la del resto de España. Aunque la opinión sobre el gasto militar está ciertamente dividida, el último barómetro del CEO con motivo del 40 aniversario de la adhesión de España a la UE señala que un 36% de catalanes considera que esta inversión debería mantenerse al nivel actual, un 34% opina que habría que reducirla y priorizar otras políticas, y un 26% cree que se debería aumentar. En el resto de España, los partidarios de elevar el gasto en defensa llegan al 33%.
Esta idiosincrasia social podría aportar argumentos a la izquierda catalana para discutir los planes de Illa pero por ahora no hay contestación política. Es más, en cierta forma apoyan esta apuesta, tal vez porque “todo está en pañales”.
En ERC explican que durante las negociaciones presupuestarias, el Govern les trasladó su intención de ayudar a captar fondos europeos en este ámbito para “reforzar” la industria catalana, pero consideran que puede ser “positivo” crecer en este segmento, especialmente con aquellos aspectos que tienen “aplicabilidad social”.
Ponen como ejemplo el desarrollo de drones, satélites o submarinos, que cada vez son más recurrentes en la industria de la guerra y que también inciden en la sociedad.
El Govern ayuda a captar fondos europeos en este ámbito para reforzar la industria catalana
En definitiva, se amparan en que la industria catalana es dual y está basada en “elementos disuasorios y de seguridad”. Sería cuestión distinta, explican fuentes republicanas, que el Govern apostara por “hacer misiles o balas”. Así pues, ERC bendice los planes de Illa: “Hay que estar atentos a estos recursos y poder captarlos para la industria de aquí”, animan.
Comuns, en cambio, tienen la sensación de que en realidad “no hay una estrategia como tal” y que el Govern se dedica en este tema a “lanzar globos sonda para tapar la inacción en el sector de la automoción”, donde excepto la pujanza de Ebro “hay empresas con dificultades”. Aun así ponen una salvedad: “Depende en qué se invierta”, condicionan, conscientes de la dualidad de la industria de defensa catalana.
Sin embargo, en el 2021, durante el gobierno de Pere Aragonès, ambas formaciones se opusieron a que en la factoría de Nissan de la Zona Franca pudiera servir para reparar vehículos militares blindados.
“Por primera vez hay consenso en Catalunya entre la administración, la sociedad civil y las empresas” para apostar por el sector de la seguridad y defensa, como remarcó recientemente el consejero delegado de Ficosa, Xavier Pujol, empresa que ha entrado en este sector.
Los aliados de investidura se amparan en el carácter dual de la industria catalana de defensa
La Generalitat está tratando de romper un tabú y “normalizar” el negocio que se presentaba espinoso en otras coyunturas. Un alto cargo de Empresa define el papel del Ejecutivo como una suerte de “Tinder de la defensa”, de manera que el Govern se dedica a “acompañar” a las empresas interesadas, a asesorarlas, e incluso prestarles formación sobre los requisitos técnicos y administrativos específicos del sector.
Esta labor, junto al tejido asociativo que lidera Aeros, se centra sobre todo en facilitar la asociación de empresas y la gestión de candidaturas para optar a fondos europeos.
El Govern no ha querido hacer números sobre el peso de esta industria. Lo ha hecho la Cambra de Comerç de Barcelona en su último informe: 1.000 millones de euros más al año de PIB y hasta 10.000 nuevos empleos si despliega una estrategia diseñada por el expresidente del Parlament Roger Torrent, de ERC, que tras su paso por la política fundó su consultora especializada en defensa.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.