Tiempo, determinación, aptitud y actitud, acción, autonomía... y ganas. Estas son las claves que ayer esgrimió Pedro Sánchez para tratar de capear el temporal político y judicial que, un año más, amenaza con derribarle antes del verano. “Mientras la oposición marrullera pueda seguir maniobrando, nosotros seguimos gobernando hasta el 2027 y todo el tiempo que quieran los españoles”, defendió el jefe del Ejecutivo.
En un clima de total incertidumbre ante el aluvión de causas judiciales que cercan a su entorno político y familiar, y sin saber hasta dónde pueden escalar estos procesos, pero también sin ninguna previsión de que la tormenta amaine, nada mejor que un buen baño de calurosa militancia juvenil socialista para tratar de recuperar el aliento y, al tiempo, intentar inyectar moral de combate a unas tropas que se debaten entre la indignación y el desaliento.
El presidente distingue los “infundios” contra su familia y Zapatero de las investigaciones sobre Ábalos y Cerdán
Es lo que hizo ayer el presidente del Gobierno, en la clausura del 27º. congreso federal de Juventudes Socialistas (JSE) que eligió a Aránzazu Figueroa como nueva secretaria general, en la sede de la UGT de Madrid. Ante los duros golpes por los casos de presunta corrupción de José Luis Ábalos y Santos Cerdán –los dos últimos secretarios de organización de Ferraz–, Sánchez alegó que “cada vez que ha habido un comportamiento que no sea adecuado a lo que representan los valores y principios del PSOE, hemos actuado con contundencia”.
“Pero ante los infundios, también responderemos con contundencia”, advirtió Sánchez, en alusión a las causas judiciales igualmente abiertas contra el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, o contra su mujer y su hermano, Begoña Gómez y David Sánchez. “No vamos a permitir que esta oposición marrullera mezcle una cosa con la otra para tratar de derribar a este gobierno de coalición progresista con sus malas artes”, recalcó.
El líder socialista rebate el “do de pecho desafinado” de Aznar como una “proclama antidemocrática”
En espera de cómo discurra esta semana y las próximas de un mes de junio que se prevé terrorífico, pendiente de posibles nuevos mazazos en las investigaciones judiciales en curso –todo es susceptible aún de empeorar–, hasta las comparecencias de Begoña Gómez ante el juez Peinado, de Zapatero ante la Audiencia Nacional, y del propio Sánchez ante el pleno del Congreso y finalmente ante el comité federal del PSOE, el presidente advirtió al PP y Vox: “No nos conocen”. Y enarboló su manual de resistencia, de acreditado éxito al menos hasta ahora. “El socialismo democrático puede tropezarse, somos un proyecto humano”, admitió. “Pero nunca damos una batalla por perdida, nos levantamos y avanzamos”, animó.
Y alertó contra el “quien pueda hacer que haga” de José María Aznar. “Un do de pecho desafinado, de un personaje que siempre se ha sobreestimado”, criticó. El antiguo líder del PP, atizó Sánchez, solo aportó a la política española “la corrupción, la gran mentira del 11-M, e incorporar a España a la guerra ilegal de Irak”. Pero recalcó que el pronunciamiento de Aznar es “un grito de desesperación, de frustración y una proclama profundamente antidemocrática”. Y afirmó: “En una democracia parlamentaria como la española, quien llega al gobierno es quien más votos suma, y no quien busca atajos”.
“Quien llega al Gobierno es quien más votos suma, y no quien busca atajos”, advierte al PP y Vox
El presidente recordó que este lunes, ya primero de junio, se cumplen ocho años de la moción de censura con la que derribó a Mariano Rajoy. Y, pese a la enorme presión que afronta ante el alud de causas judiciales abiertas que salpican al Gobierno y al PSOE, demandó más tiempo. “Necesitamos tiempo para que las grandes transformaciones puedan echar raíces”, justificó. “No negamos los problemas, pero no se puede negar la cuenta de resultados de este Gobierno”, reivindicó. Y destacó los ocho años de avances sociales y económicos que, a su juicio, atesora España, “pese a las dificultades y problemas”.
“Esta oposición marrullera quiere que España se frene o incluso que retroceda”, alertó. “Que no cuenten con nosotros, que vamos a seguir manteniendo la hoja de ruta para seguir avanzando hasta el 2027 y más allá, lo que quieran los españoles”, insistió Sánchez. Así descartó el adelanto electoral al que urgen el PP y Vox, pero también el PNV y Junts.
Hoy se cumplen ocho años de la moción de censura y Sánchez reclama más margen: “Necesitamos tiempo”
Sánchez subrayó que “nuestra agenda no acaba en 2027”. “Esa oposición marrullera que representan Feijóo y Abascal quiere demoler estos ocho años de construcción de derechos, libertades y prosperidad en España”, advirtió. “Esta es la alternativa que tenemos enfrente: una ultraderecha xenófoba y una derecha que traga con esa xenofobia”, advirtió, ante la “supremacía de la raza blanca” de Vox y la “prioridad nacional” de los pactos autonómicos del PP con la ultraderecha.
“Los marrulleros, con sus maniobras; nosotros, a gobernar hasta 2027 y más allá”, zanjó, pese al negro panorama judicial, entre los aplausos de la fiel infantería de Juventudes.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.