Los políticos fueron los primeros en acercarse al Papa por su condición de jefe de Estado, pero cuando Robert Prevost se liberó de las obligaciones y el protocolo, escoltado en todo momento por el arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo, optó por los pobres y los jóvenes como primeros destinatarios de un mensaje que asegura que es para todos. Para creyentes, en especial, pero también para la sociedad en general, apuntaba a primera hora en el vuelo papal.
León XIV visitó el centro Cedia 24 horas de Cáritas, en el barrio periférico de Lucero –“en una encrucijada de barrios, Carabanchel, Latina, Aluche, Lucero, con nombres que saben a vida sencilla”, apuntó Cobo–, un acto con carga emotiva tanto para el Pontífice como para la gente vinculada al centro, que disfrutó de una cercanía con Prevost que la mayoría de fieles que acudan estos días a las celebraciones con el Pontífice no tendrán. Hubo incluso quien le abrazó. Pero ya estaba advertido. El cardenal de Madrid avisó en su introducción: “Desde este lugar, la diócesis de Madrid quiere ofrecerle el primero de los muchos abrazos que recibirá estos días: un abrazo que nace en esta puerta humilde y estrecha, desde la que se entra en la ciudad y, al mismo tiempo, se aprende a mirarla de verdad”.
Y si los asistentes tuvieron el alegría de abrazar y saludar al Papa, los vecinos con vistas al patio del recinto –también pista de baloncesto–, de Perú, Cuba, Ecuador y de la localidad manchega de Castillo de Bayuela –cada uno con su bandera colgando del balcón, si bien la de estos últimos era la más grande y visible– disfrutaron de una visión privilegiada en todo momento, con los cánticos de fondo de las personas que se habían quedado fuera. “¡El Papa es peruano!”, gritaban, sobre todo una vecina era originaria de Chiclayo, la diócesis peruana en la que estaba Prevost, que al final les saludó.
El Papa quiso dejar claro que para él ese era su primer acto en Madrid. “Estoy muy contento de comenzar aquí mi visita en Madrid”, dijo el Pontífice, que aprovechó para remarcar que “la caridad no admite demoras” y lanzar un mensaje contra la indiferencia ante la pobreza y contra los posicionamientos políticos que no tienen en cuenta la injusticia.
“La caridad no admite demoras”, dice el Papa desde un centro de Cáritas para personas sin recursos
Tras escuchar el testimonio de algunas personas atendidas en ese espacio y de algún voluntario, León XIV pidió no sustituir el Evangelio por la “mentalidad mundana”. “También los cristianos, en muchas ocasiones, se dejan contagiar por actitudes marcadas por ideologías mundanas o por posicionamientos políticos y económicos que llevan a injustas generalizaciones y a conclusiones engañosas”, expuso Robert Prevost. “El hecho de que el ejercicio de la caridad resulte despreciado o ridiculizado, como si se tratase de la fijación de algunos y no del núcleo incandescente de la misión eclesial, me hace pensar que siempre es necesario volver a leer el Evangelio, para no correr el riesgo de sustituirlo por la mentalidad mundana”, remató el Papa citando su exhortación apostólica Dilexi Te . Además, subrayó que “no es posible olvidar a los pobres” si no se quiere “salir fuera de la corriente viva de la Iglesia que brota del Evangelio” e instó a “cultivar un corazón sensible ante las necesidades de los demás”, un momento en el cual citó a su antecesor, el papa Francisco, con uno de sus mensajes contra la indiferencia.
Tras esa atmósfera casi íntima, Prevost se dio un baño de masas con los jóvenes de la diócesis de Madrid, que 15 años después volvieron a entonar unas palabras que sus antecesores ya habían oído: “Esta es la juventud del Papa”.
El acto con los más jóvenes, con formato de pregunta y respuesta, como en la Jornada Mundial de la Juventud, concluyó con adoración del Santísimo, algo que en Barcelona, en Montjuïc, no está previsto, ya que en Catalunya solo habrá vigilia de oración.
León XIV les dejó un mensaje sencillo: para cambiar el mundo no hace falta ser influencer , sino personas auténticamente humanas y creíbles. “La misión que os confío es precisamente esta: que seáis humanos. Sí, ¡sed humanos!”, les animó.
Medio millón de personas arropa al Papa en el acto dedicado a los jóvenes, en la plaza Lima
El Pontífice congregó a medio millón de fieles y recorrió el paseo de la Castellana a bordo del papamóvil entre una multitud entusiasta. Incluso desde los edificios cercanos al Bernabéu, cuyos vecinos suelen ser especialmente sensibles al ruido y han protagonizado una larga batalla judicial contra los conciertos impulsados por Florentino Pérez, muchos participaron en la fiesta colgando banderas españolas y enseñas amarillas con el rostro del obispo de Roma.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.