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Opinión
Sergi Pàmies
Columnista

El futuro es una caja de bombones

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Actualizado hace 14 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01En una entrevista en el periódico  The Sunday Times  el president Carles Puigdemont ha hablado de qué hará cuando regrese, suponiendo que finalmente se aplique la Ley de Amnistía, sometida a todo tipo de retrasos, aplazamientos y sabotajes.
  • 02Puigdemont anuncia que recorrerá el país para “sumergirse en la Catalunya actual”, que no es exactamente la misma que en 2017.
  • 03Aparte de los robos tradicionales de cobre y de la tendencia a buscar siempre culpables externos, una de las cosas que no han cambiado es que Catalunya sigue siendo decisiva para la aritmética electoral española.
  • 04La prueba es que los líderes de tres partidos estatales han coincidido en un fin de semana de intensa actividad propagandística.

En una entrevista en el periódico The Sunday Times el president Carles Puigdemont ha hablado de qué hará cuando regrese, suponiendo que finalmente se aplique la Ley de Amnistía, sometida a todo tipo de retrasos, aplazamientos y sabotajes. Puigdemont anuncia que recorrerá el país para “sumergirse en la Catalunya actual”, que no es exactamente la misma que en 2017.

Aparte de los robos tradicionales de cobre y de la tendencia a buscar siempre culpables externos, una de las cosas que no han cambiado es que Catalunya sigue siendo decisiva para la aritmética electoral española. La prueba es que los líderes de tres partidos estatales han coincidido en un fin de semana de intensa actividad propagandística. Santiago Abascal visitó Lleida y, según la crónica del diario Segre, revisó creativamente el mapa de nuestros conflictos. “La polémica entre castellanos y catalanes ya no tiene sentido porque todos los españoles comparten exactamente la misma amenaza, que es la invasión migratoria,” dijo mientras los responsables de las redes sociales de Vox se encargaban de difundir vídeos en los que muchos jóvenes se acercaban a Abascal –“¡Una foto, Santi!”– con una simpatía que ya veremos cómo acaba cuando, en un futuro que no sabemos si será inmediato, volvamos a votar.

Abundan los actos de partido pensados para halagar a la propia militancia
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa (d), el pasado domingo, durante la Fiesta de la Rosa que celebra cada año el PSC en Gavà (Barcelona)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa (d), el pasado domingo, durante la Fiesta de la Rosa que celebra cada año el PSC en Gavà (Barcelona)Toni Albir / EFE

El futuro sigue siendo un territorio fácil de manipular. El lema de la fiesta socialista de la rosa, celebrada en la Pineda de Gavà, nos lo recordaba: “La fuerza de nuestro futuro”. Quizá porque, a pesar del entusiasmo de los presidentes Pedro Sánchez y Salvador Illa, el presente sigue siendo una carrera de obstáculos, no siempre comprensibles ni bien gestionados. Los dos líderes socialistas apostaron por camisas azules, la de Sánchez más oscura que la de Illa, y por unos discursos triunfalistas y combativos que no podían convencer a los asistentes, que ya estaban convencidos. Una de las agrupaciones convocantes proponía un menú de 20 euros con ensalada del tiempo, paella de mar y montaña (con el sintomático asterisco de “sin cerdo”) y la alternativa de una paella vegana.

En el Parc del Centenari de Badalona, la Fiesta de las Migas organizada por el PP contraprogramó con un cartel de primeras espadas de retórica desigual: Alberto Núñez Feijóo, Xavier Garcia Albiol y Alejandro Fernández, autor de aforismos tan inspiradores como que ser catalanes es la mejor manera de ser españoles. El lema de la fiesta fue objetivamente realista: “El cambio está más cerca”. Es un pronóstico con muchas posibilidades de cumplirse y que tiene la astucia de no definir de qué tipo de cambio estamos hablando cuando hablamos de cambio.

La tradición moderna de la política española ha exprimido el concepto cambio hasta la náusea. Para no perder la esperanza, pues, siempre podemos recordar a los clásicos y a Heráclito, que ya nos explicó que, en este mundo, lo único permanente es el cambio.

Sergi Pàmies
Sergi Pàmies
Columnista

Forma parte de la redacción de La Vanguardia.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.