“Hay que poner límites al poder desenfrenado del dinero, de la codicia, de la especulación”. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, reafirmaba así ayer, en un acto en Barcelona junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, su modelo de gestión social, particulamente en materia de vivienda, sobre el que enfatizará hoy su discurso en el tercer debate de orientación política de la legislatura en el Parlament. Un modelo intervencionista que en el Ejecutivo catalán contrastan con el “modelo de Ayuso” en la Comunidad de Madrid, y que Illa tiene especial interés en confrontar.
Pero el debate que arranca hoy versará sobre Catalunya, por lo que hablar de Ayuso no entra en los planes del president. En cambio, la emergencia habitacional, “la gran prioridad de Illa desde el primer día”, y el paquete social, donde la educación y la inmigración tendrán un protagonismo especial, serán junto al futuro de las infraestructuras los grandes temas de su discurso.
Los posconvergentes volverán a llevar a votación el concierto económico y rebajas fiscales
Aunque su intervención está embargada a la espera de lo que finalmente apruebe hoy el Consejo de Ministros en materia de vivienda, el jefe del Govern hará un repaso de todas las medidas llevadas a cabo, y que hoy permiten afirmar desde el Ejecutivo catalán que el desahucio de Maricarmen difícilmente se podría haber producido en Barcelona, donde los precios de los alquileres –junto a otros 301 municipios catalanes– están topados por ley.
Entre los retos que Illa pondrá sobre la mesa figuran los vinculados a las infraestructuras, donde Rodalies, el futuro del aeropuerto de El Prat o la transformación de la AP-7, copan el protagonismo. En el caso de esta gran arteria vial, el Govern está dispuesto a “jugar fuerte” y podría haber novedades en breve. No en vano, el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, visitará Barcelona este jueves, invitado por el Cercle d’Economia. En el caso de la AP-7, donde se ha llegado a plantear la recuperación de los peajes, Illa hace tiempo que apremió a sus colaboradores a hacer una tormenta de ideas para solucionar los problemas que registra.
En materia de inmigración, el president sí “se siente cómodo en la confrontación con la extrema derecha”, pero abordará el asunto con una clara mirada social.
Enfrente, como primer grupo de la oposición, Junts jugará la baza de posicionarse como alternativa al Govern de Illa y tratará de explotar los episodios de “mala gestión” que atribuyen a los socialistas –en educación, movilidad, seguridad...– y también reprocharán al jefe del Ejecutivo lo que consideran “sumisión” a Madrid y al Gobierno de Pedro Sánchez.
“Se está provocando un deterioro del país que afecta directamente a la vida de los catalanes: unas infraestructuras colapsadas, unos servicios públicos tensionados, una clase media ahogada a impuestos, una dificultad enorme para acceder a una vivienda, un incremento de la inseguridad o un retroceso del catalán”, apuntan desde JxCat. “La idea de fondo es que este deterioro no es inviable y Catalunya no se puede resignar”, remarcan los posconvergentes, que avanzan también que llevarán a votación la apuesta por el concierto económico.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.