La votación de este viernes en el Congreso sobre vivienda está muy abierta. Los aliados de la investidura están utilizando los dos decretos para marcar sus propias condiciones en materia de vivienda y, a 48 horas del pleno extraordinario, se dividen entre el apoyo ya comprometido de ERC y las posiciones aún por definir de Podemos, Junts y PNV.
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha reivindicado este miércoles el trabajo de los distintos grupos de la izquierda en la elaboración de los decretos y ha llamado a la movilización social para que sean convalidados el viernes. “Este decreto incorpora demandas de todos los grupos parlamentarios”, ha defendido el dirigente de Sumar en unas declaraciones con guiños a Podemos, ERC y EH Bildu. Está por ver, sin embargo, si esa suma de demandas será suficiente para reunir los votos necesarios en el Congreso.
Podemos mantiene la presión sobre el Gobierno sin desvelar todavía el sentido de su voto. Y no lo hará hasta reunirse este jueves con el Sindicato de Inquilinos, el colectivo que está presente en las diversas movilizaciones que se están llevando cabo por todo el país, incluida la acampada de la Puerta del Sol. La formación morada comparte en esencia las medidas de los dos decretos, pero reclama que se integren en un único texto. Su portavoz parlamentaria, Ione Belarra, ha vuelto a exigir este miércoles al Gobierno que retire las dos normas y presente ante el Congreso un decreto “entero”, al considerar que dividir las medidas supone “lavarse la cara” y hacer “trampa”.
Sin embargo, Belarra ha asegurado esta mañana en declaraciones a la Ser que el primer paquete de medidas “previsiblemente será aprobado”, pese a calificar el paquete de “maquillaje”. Desde Sumar interpretan esa indefinición como una señal de que el contenido de la norma dificulta un voto contrario en bloque. “Conforme los distintos grupos vayan viendo al detalle lo que va en cada decreto, todo caerá por su propio peso”, sostienen fuentes del espacio plurinacional.
Junts mantiene abierta su posición, aunque su primera valoración del decreto es crítica. Su portavoz en el Congreso, Míriam Nogueras, ha asegurado este miércoles que la formación está “decepcionada y preocupada” tras conocer el contenido del primer texto que todavía “hay que analizar al detalle”. A su juicio, los dos principales objetivos que debía cumplir —frenar la compra de vivienda por parte de los fondos de inversión y proteger a las familias— quedan “bastante tocados” en la versión final. “Este real decreto no detiene a los fondos buitres porque los fondos buitres pueden seguir comprando y tampoco protege a las familias porque si usted quiere, o quisiera, dejar en herencia un piso a su hijo, con el redactado actual, tal y cómo está, el inquilino podría tener derecho a comprarlo antes de que su hijo lo recibiera”, ha sostenido.
Nogueras ha reprochado al Gobierno que Junts había pedido “rigor”, “solvencia” y una norma que respondiera a esos dos objetivos y ha advertido de que, en este primer análisis, no los ha encontrado. Fuentes de la formación posconvergente se han mostrado también muy críticas con el redactado del segundo decreto, al considerar que deja abiertas demasiadas variantes y cuestiones a la interpretación final de los jueces. En este contexto, desde la formación incluso deslizan que podría ser conveniente que el PSOE retirara el decreto para volver a presentarlo después con un redactado actualizado y mejorado. Por todo ello los de Carles Puigdemont han evitado aclarar el sentido final de su voto.
La misma precaución mantiene el PNV, que, aunque el martes veía con buenos ojos las primeras informaciones que emanaban del Consejo de Ministros, ahora prefiere esperar a leer al detalle los dos decretos para comprobar en qué se concretan las medidas, después de haber “escuchado muchas versiones parciales o diferentes” en los últimos días.
Quien ya ha despejado su posición es ERC, que votará a favor de los dos decretos. Así lo ha confirmado su presidente, Oriol Junqueras, defendiendo que su formación “siempre apoyará todos los decretos que ayuden a paliar el drama de la vivienda”. El sí de Esquerra llega, sin embargo, acompañado de críticas al contenido del paquete. Junqueras ha considerado que las dos normas son “claramente insuficientes” y un “parche” que no entra en la raíz del problema. A su juicio, el Gobierno debería incorporar medidas para acelerar la construcción y la rehabilitación de vivienda. “Votaremos que sí, pero esto exige de medidas mucho más ambiciosas”, ha sentenciado.
EH Bildu también apoyará los dos decretos de vivienda. Oskar Matute ha justificado el voto a favor porque las medidas permitirán ofrecer protección inmediata a miles de personas y familias, y ha destacado especialmente la protección frente a los desahucios, la regulación de los alquileres de temporada y habitaciones, la prórroga de los contratos y las medidas frente a la compra especulativa. “¿Es suficiente? No. ¿Es necesario para miles de personas y familias? Sí”, ha resumido.
El diputado de EH Bildu ha situado, no obstante, los decretos como “un punto de partida, no de llegada” y ha reclamado avanzar hacia medidas estructurales para intervenir en el mercado de la vivienda. Matute ha pedido además que estas herramientas se apliquen en Euskal Herria y que Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa sean declaradas zonas tensionadas. “Toca y tocará seguir apretando”, ha señalado.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.