El presidente de Esquerra Republicana en el Parlament, Josep Maria Jové, ha plasmado este miércoles un cierto giro de su grupo respecto al Govern alcanzado el ecuador del mandato y una vez se han aprobado los primeros presupuestos. Los republicanos creen que, tras 25 meses de mandato socialista, el president Salvador Illa encabeza un Govern “sin ambición, sin gestión y sin liderazgo”. Sostienen que es un Executiu “que no se sale, al que se le ven las costuras” y que ha fracasado en dos de sus principales promesas: “Ni normalización institucional ni buena gestión”.
En su intervención durante el tercer debate de política general de la legislatura, Jové ha remarcado que Illa “no tiene un proyecto de país” y ha lamentado que el PSC “se resigne a gestionar la autonomía y supeditados a los designios del PSOE”. Sobre la normalización institucional, el dirigente republicano ha tildado de “hilarante” que se diga que se ha alcanzado cuando “hay jueces que prevarican o se discrimina por hablar en catalán”.
Siguiendo este hilo argumental, Josep Maria Jové ha instado al presidente de la Generalitat a “no volver a repetir lo de la década perdida”: “Deje de hablar de una supuesta tensión social y que han unido a Catalunya. Si esa tensión existió, estuvo a años luz de lo que vemos ahora en Madrid o en el Congreso”. Por ello, el presidente de los republicanos en la Cámara catalana pidió a Illa “medir más sus palabras con las que pretende justificar los déficits de su Govern”.
En cuanto a la gestión, desde ERC han afirmado que “nunca hubiéramos imaginado este grado de incompetencia a la hora de hacer frente a las grandes crisis del país”. El grupo encabezado por Josep Maria Jové ha puesto el foco en la situación de Rodalies, la polémica de las pruebas PISA, una comunidad educativa “al límite” o obras “que se eternizan”.
Posteriormente, Jové ha entrado en los acuerdos de investidura que su partido y el PSC suscribieron para elegir como president a Salvador Illa. ERC ha querido recordar que los socialistas “no tienen mayoría y por ello tienen que gobernar desde la humildad”. En este sentido, ha apuntado que “el sentido de la legislatura” está en esos pactos porque son los que permiten “dar las herramientas que den solución a los retos del país”. “Si aceptamos su lema de que el futuro está aquí, no podemos continuar con un Govern sin rumbo. No arrastre los pies a la hora de cumplir los compromisos”, ha apostillado.
Josep Maria Jové lo ha complementado con una advertencia y ha pedido más prisa al Govern: “Hay acuerdos que dependen de Madrid. Se le acaba el tiempo porque la legislatura allí está prácticamente agotada y hay que exigir a Sánchez que cumpla. Plántese si es necesario. Si no es así, la estabilidad que tanto desea se tambaleará”.
Sea como fuere, la formación republicana mantiene la mano tendida al Ejecutivo catalán porque “si defienden la literalidad y espíritu del acuerdo, le ofrecemos una colaboración responsable”. “No aplique el chantaje del miedo ante la amenaza de un futuro oscuro y terrible, pero si cumple, allí estaremos”, ha remarcado Jové.
Dentro de estos compromisos, el político republicano ha vuelto a reclamar que se avance en la resolución del conflicto político: “Firmaron que se tendría que refrendar. No lo demore más y demuestre que su palabra tiene valor. Todo intento de pasar página está llamado al fracaso”.
En su turno de réplica, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha subrayado las diferencias entre el PSC y Esquerra Republicana pero ha agradecido que tengan el objetivo “común” de “mejorar el futuro de Catalunya” y le ha reconocido al partido de Oriol Junqueras su “sentido de país”. Illa ha vuelto a destacar que cumplirá “con todos los acuerdos”, cuyo grado de cumplimiento ya sitúa en “más de la mitad”.
El president ha discrepado en las críticas sobre la mala gestión, la “ausencia” de un proyecto de país y de liderazgo. Salvador Illa ha reiterado que su modelo es el de la prosperidad compartida y, en cuanto al liderazgo, ha postulado que “cada uno tiene su estilo” pero que tiene claro que “me debo al pueblo de Catalunya”.
Sobre la ambición, ha defendido que tiene la “máxima”, especialmente en vivienda, y ha sacado pecho de los acuerdos con ERC en materia de financiación, condonación de la deuda del FLA, la línea orbital ferroviaria o el consorcio de inversiones. Y sobre el conflicto político, Illa ha indicado que mientras ERC habla de “soberanía”, él habla de “autogobierno”. Un autogobierno que, ha apostillado, quiere que sea “el máximo” para “tener todas las herramientas posibles”. También ha manifestado que la ley de Amnistía no marca un “punto y final”, sino un “punto de partida” para que “vuelva a la política lo que nunca tuvo que salir de ella”.
Los Comuns advierten al Govern que “están convirtiendo el día a día de la gente en una acumulación de frustraciones”
El otro aliado del Govern, los Comuns, también han dado un toque a los socialistas. Su presidenta en el Parlament, Jéssica Albiach, ha lamentado que tras dos años de mandato da la sensación que es un Ejecutivo “que siempre se queda a medio camino, no por incapacidad, sino como opción política” y a Illa le reprochan que base su presidencia en “anuncios”. “El peligro de su Govern es que están convirtiendo el día a día de la gente en una acumulación de frustraciones”, le ha espetado Albiach al president.
En este sentido, los ecosocialistas afean a Salvador Illa su “triunfalismo” cuando su Govern actúa “en diferido”. “Su presidencia es cada vez más la de 'vuelva usted dentro de cinco o diez años'”, ha sentenciado Jéssica Albiach.
Por otro lado, la dirigente de los Comuns sí que ha querido aplaudir el discurso del presidente de la Generalitat contra la extrema derecha. Sin embargo, sostiene que “no es suficiente”: “La principal batalla es ganar el día a día, que los derechos se noten y que las instituciones sean útiles. Ganar el día a día es lo que también nos permitirá frenar a la extrema derecha”.
Albiach ha instado a los socialistas a ser “fuertes, sólidos y valientes” porque “se ve a un Govern que habla de una gran transformación que no llega nunca”. A juicio de los ecosocialistas, el Ejecutivo catalán “habla en verde, pero actúa en gris” y por ello ha avisado que “aunque digan que su ambición no tiene límite, nuestra paciencia sí”.
Tras escuchar a la presidenta de los Comuns en la Cámara catalana, el president Salvador Illa también ha querido agradecer el “sentido de país” a esta formación y se ha defendido de las acusaciones de “triunfalista”: “No lo pretendo. Tenemos que decirle a la gente hacia dónde va el país y que hay cosas que mejoran. Tenemos que saber decir las cosas que funcionan en un mundo en el que todo se consume en segundos y las buenas noticias pasan desapercibidas”. “Ustedes ven el vaso medio vacío, yo lo veo medio lleno”, ha destacado.
Ante las críticas por sus medidas “escasas” en vivienda y por “ir tarde” en la creación de la unidad antidesahucios o en la implementación de sanciones, Illa ha vuelto a insistir en que Catalunya es la comunidad autónoma que “más está haciendo” en esta materia. Sobre las multas, se ha escudado en que “se tenía que hacer en un marco garantista” y, pese a admitir que “ha costado ponerlas en marcha”, ha informado de que hay 694 diligencias previas abiertas y que el importe de las sanciones será “destacable”.
Desde la CUP, su diputada Laure Vega ha cargado contra el president por decir ayer que está tomando medidas de “intervención” en el mercado. Buena parte de su discurso ha estado centrado en la cuestión residencial. “Créditos o ayudas para pagar precios que fijan los que acaparan pisos no es intervenir el mercado”, ha espetado. Vega, que será la candidata de los anticapitalistas a la alcaldía de Barcelona, ha instado a Illa a “prohibir absolutamente” las compras especulativas. La CUP presentará una propuesta de resolución para pedir las competencias “plenas” en materia de vivienda y ha reclamado al PSC que apoye la iniciativa.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.