José María Aznar ha reaccionado a los dos decretos de vivienda que ha aprobado el Gobierno con una dura crítica a Pedro Sánchez, a quien acusa de “resucitar” políticas habitacionales propias del franquismo por adoptar medidas intervencionistas. “Pocas veces había dejado tan claro la izquierda que su obsesión con el franquismo es, en realidad, un caso de fascinación morbosa”, ha señalado el expresidente del Gobierno en un comunicado.
A juicio de Aznar, el mismo Gobierno que “exhumó el cadáver de Franco resucita su política de vivienda”. “Con mejor retórica –imposible imaginar a Arrese diciendo “tengo un cacao…”– estos nos cascaban la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964. O, ya puestos, la de 1946. Control de precios, prórrogas forzosas, intervencionismo masivo y ni una sola medida para incidir en lo que aliviaría la situación objetivamente nefasta de una oferta insuficiente ahora empujada al colapso”, resume Aznar, para comparar la política habitacional de la etapa franquista con la de Sánchez.
Y el expresidente del Gobierno continúa señalando que ya la Ley de Vivienda de 2023 tenía un “parecido con la de 1946 en lo relativo a la penalización a los propietarios de viviendas vacías” y cita al profesor y economista Francisco Cabrillo, que dijo que la ley franquista “admitía denuncias contra estos propietarios y habilitaba al gobernador civil a proceder a su alquiler con carácter forzoso”. “Camaradas: quien dice gobernador civil, dice delegado del Gobierno...”, agrega Aznar, para comparar ambas leyes.
Respecto a las medidas antidesahucios, el expresidente augura que “los efectos empeorarán la situación, precisamente, de los arrendatarios con menos garantías de solvencia a medio plazo, con quienes nadie querrá firmar un contrato”. “Los jóvenes en primerísimo lugar”, añade.
Aznar asegura que la intención del Gobierno es acabar “normalizando” la intervención del mercado pese a que fue la causa que “lo desequilibró”. A su juicio, las medidas adoptadas por el Gobierno “incentivarán la inquiokupación” -impagos de rentas- o sitúan al Ejecutivo como árbitro de quién podrá comprar determinados inmuebles, en referencia a la exclusión de fondos de inversión.
“Vale que haya que 'cambiar el marco', 'controlar el relato', movilizar a la peña y hacer olvidar el casoplón de Galapagar, el pisito de la Jessi, la fontanería corrupta y, sobre todo, los cascotes de la normalidad en Ceuta. Pero ¿era estrictamente necesario hacerlo al dictado de José Antonio Girón de Velasco?”, ironiza Aznar, citando a un ministro franquista.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.