El que fue jefe de gabinete del ya dimitido delegado del Gobierno en Ceuta, Gonzalo Sanz, ha ratificado ante la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón que elevó a su superior, Miguel Ángel Pérez Triano, los avisos que le hicieron llegar desde el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre un riesgo de entrada masiva en la ciudad a finales del julio.
Esos avisos fueron en total 19 mensajes y una llamada hasta ahora desconocidos. Cuando el Gobierno desclasificó los mensajes del servicio de inteligencia no desveló todo lo que había en su conjunto.
Sanz los ha aportado al juzgado, donde se ha quedado una copia en una pieza secreta y que no podrán ser utilizados hasta que el Gobierno no autorice su desclasificación. Fuentes presentes en el interrogatorio sostienen que el testigo ha asegurado que el CNI era plenamente consciente de lo que iba a ocurrir. “Se vino una hecatombe”, ha explicado a Tardón, después de relatar la “frustración e impotencia” que se vivió aquellos días previos ante la pasividad del Gobierno.
El exjefe de gabinete ha indicado que la impresión que se daba desde el Ejecutivo central es que aquello era una oleada más de entradas de migrantes como la de todos los veranos. Estuvieron avisando de que aquella era una situación “extraordinaria” desde el 13 de julio pero no hubo respuesta.
Según Sanz, se estuvo pidiendo una acción conjunta desde distintos ministerios, no se paró de pedir ayudar pero el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no llamó al delegado del Gobierno hasta el día 30 de julio, cuando ya había empezado la entrada masiva, que se saldó con 80.000 personas en 48 horas. “Aquello parecía Sarajevo”, ha espetado.
Otro dato que ha ofrecido Sanz es que ante tal situación se reclamó al oficial del puesto fronterizo un cierre en frontera. Éste se lo comunicó a su superior que le dijo que el único capaz de dar la orden del cierre en frontera era el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, algo que no ocurrió.
Esta versión, negada por Pérez Triano, fue lo que provocó la dimisión de Sanz y su citación como testigo en la causa que se instruye en la Audiencia Nacional por un delito contra la integridad territorial de España tras la entrada de cerca de 80.000 personas en Ceuta.
Según fuentes presentes en el interrogatorio, Sanz ha ratificado la carta que difundió para comunicar su dimisión y en la que aseguraba que el aviso que un agente del CNI le transmitió a través de WhatsApp el día previo al cruce masivo sí fue trasladado al propio delegado, quien negó ante los medios haber estado al tanto de estas comunicaciones.
De hecho, esta carta de dimisión llegó después de que Tardón reclamase la documentación desclasificada por el Gobierno para incorporarla a la causa penal sobre la crisis de Ceuta. Entre los papeles que han visto la luz aparecía una conversación, el 29 de julio, en la que desde el CNI se trasmitía a la Delegación del Gobierno que en redes sociales había “un llamamiento” para un “asalto” por valla y mar el 30 de julio aprovechando la Fiesta del Trono en Marruecos.
Según se informó esta convocatoria se estaba cocinando en dos grupos diferentes de Facebook, con un total de 180.000 seguidores. “Para que te hagas a la idea del alcance de la difusión”, comentó el CNI. Ese mismo día, a las 21:34h se produjo una conversación de 11 minutos.
Pérez Triano, que convocó a los medios tras la desclasificación, descargó toda la responsabilidad en su jefe de gabinete. Según el delegado del Gobierno, Sanz no le informó ni de los mensajes ni de la llamada de 11 minutos que sostiene el ex jefe de gabinete.
Tras su larega declaración como testigo, el propio Sanz, a instancias de la magistrada, ha aportado diversos mensajes y docuentaicóin guardados en su teléfono móvil, que han sido guardados para ser cotejados por los investigadores.
Por ahora Tardón no tiene a nadie imputado en la causa pero ya ha requerido a un juez de Ceuta que le remita una denuncia contra Pérez Triano, quien presentó esta misma semana su dimisión. Fuentes jurídicas apuntan que una vez contrastada la información sobre el ex delegado del Gobierno este podría ser el primer imputado en la causa.
Pérez Triano insiste por ahora que no tuvo conocimiento, antes del 30 de julio, ni del contenido del mensaje de WhatsApp intercambiado entre el jefe de Gabinete y un miembro del CNI, ni de la existencia o contenido de la llamada telefónica mantenida entre ambos.
Desde la Delegación del Gobierno reiteran que dicho mensaje hacía referencia a movimientos detectados en redes sociales que promovían una entrada irregular en Ceuta coincidiendo con la Fiesta del Trono, aportando como único dato el número de seguidores de dichos grupos.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.