“Demuestren que en Catalunya hay una alternativa a una derecha, que es capaz de estar a lo que a la gente importa, que es capaz de cambiar la vida de la gente”, ha emplazado a Junts la ministra de Vivienda, la socialista Isabel Rodríguez, para que la formación de Carles Puigdemont se desmarque de la derecha española del Partido Popular y Vox y salve, aunque sea solo con una abstención, el primer decreto ley del Gobierno con el escudo antideshucios y la prórroga de los contratos de alquiler.
“Hoy tenemos la oportunidad de decirle a Maricarmen que su lucha ha servido, tenemos la oportunidad de poner pie en pared a la especulación que roba nuestras vidas y nuestras ciudades”, ha advertido este viernes la titular de Vivienda, para defender ante el pleno del Congreso la convalidación de este decreto ley. Tras la “bofetada de realidad” del caso de Maricarmen, Isabel Rodríguez ha subrayado que “la gente ha salido a la calle y no podemos fallarles”.
La ministra ha admitido que ninguno de los grupos parlamentarios que ha participado en la negociación de este decreto ha quedado “plenamente satisfecho”. “Todos hemos tenido que hacer concesiones”, ha señalado. “También la ambición del Gobierno va más allá de este decreto”, ha reconocido. Pero la única manera de que saliera adelante, ha argumentado, era encontrar un equilibrio entre las demandas de todos los grupos de la investidura.
Isabel Rodríguez ha agradecido el “compromiso” de ERC, el PNV, EH Bildu, Podemos, el BNG y Coalición Canaria, que han anunciado ya que aprobarán este decreto junto al PSOE y Sumar. Pero se ha dirigido singularmente a Junts, cuyo voto negativo está previsto que tumbe la iniciativa parlamentaria. “Les vuelvo a pedir que puedan apoyar con su voto favorable, o con su abstención, este real decreto ley. Es la hora de la verdad”, ha demandado la ministra a los diputados de la formación de Carles Puigdemont. Sólo con una abstención de JxCat, el decreto quedaría salvado.
La ministra socialista ha recordado que hace unas semanas la propia portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, le entregó a Pedro Sánchez en su escaño el borrador de un real decreto ley sobre vivienda. “El 90% de lo que ustedes entregaron al presidente del Gobierno está recogido hoy en el BOE”, ha advertido, para emplazar a los siete diputados de JxCat a cambiar de posición.
El segundo decreto afronta un escenario aún más difícil
El segundo decreto, que amplía hasta dos años la prórroga extraordinaria de los contratos de alquiler, ha llegado al debate todavía más debilitado. Desde el primer momento, PP y Vox han anunciado su rechazo, al igual que Junts y el PNV, por lo que el Gobierno afronta esta segunda votación con un margen de maniobra aún menor que en la primera. El encargado de defenderlo ha sido el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy (Sumar), que ha elevado el tono para acusar a quienes voten en contra de “traicionar a su pueblo para servir a la única bandera del rentismo”. “El pueblo va a tener memoria y va a recordar quiénes les han traicionado”, ha advertido.
Bustinduy ha convertido su intervención en una impugnación de las posiciones de las derechas y de Junts y ha presentado el debate como algo que trasciende la aritmética parlamentaria. “Lo de hoy no va de negociaciones entre grupos políticos. Lo de hoy es un conflicto de clase”, ha sostenido, antes de acusar a sus adversarios de defender “a una oligarquía internacional” y a los grandes propietarios frente a los inquilinos. En uno de los momentos más duros de su discurso, ha rematado: “Ustedes no defienden a los españoles. Defienden a los ricos”.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.