El Frente Amplio impulsado desde Sumar sigue avanzando hacia su puesta de largo con la incógnita de quién liderará la candidatura. El adelanto electoral al 29 de noviembre precipita los plazos de la alianza impulsada por Izquierda Unida, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar, que mantiene la puerta abierta a Podemos para articular una lista unitaria. Y en pleno baile de quinielas, la ministra de Sanidad, Mónica García, se ha mostrado dispuesta en la cadena Ser a dar un paso adelante para encabeza el espacio “si hay consenso” entre los partidos.
“Estoy dispuesta a lo que sea necesario para frenar a la ultraderecha, para frenar a los especuladores”, ha asegurado García, aunque ha dejado claro que la decisión no depende de ella. “Depende de un consenso, depende de un espacio que hemos creado con mucho mimo, con mucho trabajo y con mucho cuidado y con mucho respeto”, ha añadido. La dirigente de Más Madrid pasa así de formar parte de las quinielas para encabezar la candidatura a admitir públicamente que está dispuesta a asumir el reto.
El movimiento llega en un momento especialmente delicado para el nuevo espacio. Las cuatro formaciones llevan ocho meses reconstruyendo el espacio situado a la izquierda del PSOE desde que Yolanda Díaz renunció a ser candidata y tienen previsto presentar oficialmente el Frente Amplio el próximo 17 de octubre, cuando también pretenden desvelar quién encabezará la candidatura. La convocatoria electoral adelanta ahora un proceso que todavía tenía varias piezas por encajar, entre ellas la incorporación de nuevos aliados y el método para elegir al cabeza de lista.
La posible candidatura de García cuenta además con un condicionante territorial. La dirigente de Más Madrid fue proclamada candidata de su formación a las elecciones autonómicas de 2027 en la Comunidad de Madrid. Un salto a las generales obligaría a revisar esa estrategia y a buscar una alternativa para liderar el proyecto madrileño. Ada Colau sigue siendo otra de las opciones que se manejan para encabezar el nuevo espacio, mientras que Pablo Bustinduy ha reiterado que no aspira a ser candidato pese al protagonismo que ha adquirido en la ofensiva de la izquierda alternativa por la vivienda.
La elección del candidato se cruza, además, con el debate sobre cómo debe hacerse. Podemos ha planteado celebrar unas primarias abiertas los días 14 y 15 de octubre para escoger “entre todas esa candidatura de la mayoría social”. Irene Montero ha defendido que pueda votar “todo el mundo” y ha reclamado no perder tiempo ante las elecciones del 29 de noviembre.
La propuesta no ha sido asumida por el resto del espacio. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha evitado abrir un debate público sobre las primarias y ha emplazado a Podemos a plantear su propuesta dentro del espacio. “No vamos a hacer un debate a través de los medios, quien quiera hacer una propuesta, tiene una silla disponible para hacerla”, ha respondido. Urtasun ha reivindicado que el Frente Amplio reúne a “muchísimas organizaciones” con el objetivo de “aunar fuerzas” frente a la derecha y la extrema derecha.
El propio Urtasun ha dejado también abierta su disponibilidad para encabezar la lista por Barcelona. “Estaré a disposición de lo que las organizaciones políticas decidan”, ha señalado, en un nuevo ejemplo de que el reparto de candidaturas todavía está pendiente de cerrar.
El calendario hace ahora más difícil encajar ambas posiciones. Las primarias planteadas por Podemos se celebrarían apenas dos días antes del acto en el que el Frente Amplio pretende presentar su marca y a su candidato. Después de ocho meses de negociaciones, el adelanto electoral obliga a resolver en cuestión de días una discusión que hasta ahora podía prolongarse durante semanas. El propio Urtasun ha dejado abierta también su disponibilidad para encabezar la lista por Barcelona. “Estaré a disposición de lo que las organizaciones políticas decidan”, ha señalado.
La vivienda será, en cualquier caso, el eje sobre el que el nuevo espacio pretende construir su campaña. Movimiento Sumar ha reaccionado a la convocatoria con un mensaje de cierre de filas: “Estamos listas y somos más”. La formación sostiene que el próximo 29 de noviembre el Frente Amplio será “la llave” para garantizar el derecho a la vivienda, a la salud, al tiempo y a una vida digna.
El mensaje llega tres días después de que el Congreso tumbara los dos decretos de vivienda impulsados por el Gobierno y un día después de las movilizaciones que llevaron a cientos de miles de personas a las calles. Urtasun ha situado a PP, Vox y Junts frente al nuevo espacio de izquierdas al acusarlos de formar “el tripartito del rentismo”. “Cuando tenían que elegir entre proteger a los inquilinos o a los especuladores, eligieron a los especuladores”, ha sostenido.
García ha abundado en ese mismo mensaje y ha reivindicado que las organizaciones que integran el Frente Amplio están preparadas para canalizar el malestar expresado en las calles. “Que nadie dude de que vamos a estar a la altura. Vamos a ser la verdadera representación de la ciudadanía”, ha asegurado. La dirigente de Más Madrid ha insistido en que “la vivienda es actualmente el eje de la legislatura” y ha defendido que el nuevo espacio debe situarse “donde seamos más útiles” con el objetivo de “renovar un Gobierno progresista y enfrentar al rentismo y al fascismo”.
La complicada convivencia con Podemos
La izquierda alternativa llega así al 29-N con una parte del discurso ya definida, pero con las principales piezas de la candidatura todavía por encajar. Mónica García ha pasado de formar parte de las quinielas a admitir públicamente que podría asumir el liderazgo si existe consenso. Podemos reclama primarias, el resto de formaciones debe cerrar el acuerdo y el calendario ya no admite demasiadas demoras. El 17 de octubre, el Frente Amplio tendrá que demostrar que los ocho meses de reconstrucción han servido para algo más que cambiar de nombre.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.