El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar mañana martes los dos decretos de vivienda que decayeron la semana pasada en el Congreso de los Diputados con el no del PP, Vox y Junts, y que han provocado a la postre que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convocara ese lunes elecciones generales.
Según fuentes de la Moncloa, el Ejecutivo trabaja para que los nuevos textos tengan una redacción igual o muy similar a la de los anteriores. Una vez disueltas las Cortes, ya no tendrá que convalidarlas el pleno del Congreso, sino la Diputación Permanente de la Cámara Baja, que tiene una aritmética ligeramente distinta respecto a la del plen. Ello abre la posibilidad de que los textos o al menos alguno de ellos sea convalidado con los votos del PSOE, Sumar, ERC, Bildu, PNV y Podemos, una suma que en el pleno no alcanzó para superar la oposición de PP, Vox, Junts y UPN. ¿Pero por qué ocurre esto?
Cuándo actúa la Diputación Permanente
La Diputación Permanente, regulada en el artículo 78 de la Constitución y en el reglamento del Congreso, es el órgano parlamentario encargado de velar por los poderes de la Cámara Baja cuando esta no está reunida, en particular entre periodos de sesiones (enero y julio-agosto) y tras la disolución de las Cortes -como es el caso- o expiración de la legislatura, hasta que se constituyen las nuevas Cámaras tras las elecciones generales.
¿Qué atribuciones tiene?
La Diputación Permanente puede debatir y votar la convalidación o derogación de decretos urgentes aprobados por el Gobierno (en el plazo límite de 30 días) como los aprobados, asumir las facultades del Congreso en relación con la declaración o autorización de estos estados constitucionales (estados de excepción, alarma o sitio) y dar cuenta de sus decisiones a la nueva Cámara una vez se hayan constituido las Cortes surgidas de las elecciones.
La composición
La Carta Magna exige un mínimo de 21 miembros pero en la práctica, el Pleno del Congreso fija un número mayor (habitualmente 68 o 69 diputados, más un número equivalente de suplentes) para garantizar una representación exacta y proporcional de todos los grupos.
En esta legislatura la Diputación Permanente consta de 69 diputados –la mayoría absoluta está en 35- repartidos de la siguiente forma: 25 del PSOE, 27 del PP, seis de Sumar, seis de Vox y uno para ERC, Junts, Bildu, PNV y Mixto (Podemos).
La traslación de las votaciones del viernes
Si se parte de la aritmética del último pleno del Congreso en el que los dos decretos de vivienda fueron tumbados con los votos de PP, Vox, Junts y UPN, en la Diputación Permanente esta mayoría no llega para superar los votos a favor, siempre que todos los grupos mantengan el mismo sentido del voto. Así, la suma de los diputados que votaron a favor del primer decreto, que incluía la protección frente a los desahucios de personas vulnerables y la prórroga extraordinaria de los contratos de alquiler durante dos años entre otras medidas, en la Diputación Permanente alcanza los 35 diputados (PSOE, Sumar, ERC, PNV y Mixto (Podemos), frente a los 34 que se opondrían (PP, Vox, Junts).
Respecto al segundo decreto, que incorporaba la prórroga indefinida de los contratos de alquiler y que decayó con los votos en contra de PP, Vox, Junts, UPN pero también del PNV y Coalición Canaria, la traslación es la contraria: 34 a favor (PSOE, Sumar, ERC y Mixto (Podemos) y 35 en contra (PP, Vox, Junts, PNV), por lo que este último textos no saldría adelante.
Esta diferencia puede atribuirse, en parte, al hecho de que en el grupo mixto dominan las formaciones favorables a los decretos como Podemos, BNG y Coalición Canaria, que votó a favor del primero, frente a UPN que votó en contra.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.