En caso de apagón, busquen a sus vecinos. Y celebren una cena a la luz de las velas. Luis Amavisca y Francesc Rovira (ilustraciones) aprovechan un suceso que todavía resuena en nuestras mentes para convertir la catástrofe en oportunidad. Porque eso es El apagón (Nubeocho), un cuento sin luz, sin pantallas, sin distracciones... donde lo que queda es lo de siempre: la gente y la conversación. Se trata de uno de los pocos o tal vez el único libro infantil (4-5 años) dedicado al apagón masivo que el 28 de abril del 2025 dejó sin electricidad a gran parte de España y una de las propuestas más originales para este Sant Jordi.
Tampoco se queda atrás el autor e ilustrador argentino Gusti con Es muy fácil viajar con un oso (Océano Travesía), un cuento muy gráfico lleno de humor y amor, y de situaciones en las que más de un niño-oso se verá reflejado. Porque ¿a quién no se le ha ocurrido nunca lo divertido que sería subirse en la cinta de equipaje a la hora de recoger las maletas? Al hambriento oso de Gusti sí, y mil ocurrencias más.
Bensard y Chaud firman un gran viaje alrededor de varios famosos museos del mundo
Pin, Pan y Pun (Astiberri) son una musaraña, un ratón y un hámster de laboratorio que un día logran escapar, y aunque las cosas no son como esperaban allí afuera, sus peculiares capacidades los ayudan a salir airosamente de no pocos embrollos. Un divertido cómic de Atolonia (Antonio Ordóñez) para los primeros lectores.
En Patas arriba (Kalandraka) de Anne Derenne, el mundo se descoloca –literalmente– para obligar al lector a recomponer la escena con cada página. Un recurso que busca la interacción del lector que sigue funcionando. También buscan la interacción Pepe Maestro y Nerea Pérez (ilustraciones) en Tres eran tres (Nórdica Infantil), pero con una propuesta más llena de misterio y mucha rima. No hay demasiados libros dedicados a los murciélagos (me viene en mente Rufus , de Tomi Ungerer) y estos tres, bautizados como Noel, Abel y Manuel, son premio Lazarillo.
La rima infantil también nos llega de la mano de M. Carmen Aznar con un poemario dedicado a cosas de la casa como el hilo de tender la ropa o la taza del váter. En casa (Akiara Books) es una oda al hogar amorosamente ilustrado por Raquel Catalina.
Las ilustraciones de Paul Cox también harán las delicias de los lectores (5-6 años) de El enigma Eucalipto (Libros del Zorro Rojo), una historia de koalas y tejones y de una isla donde la convivencia se ve truncada por un sistemático y malicioso robo que acaba siendo descubierto.
Llega la segunda parte de la entrañable y poética Memorias del bosque , del francés Mickaël Brun-Arnaud. Se trata de Los cuadernos de Cornelius Zorro , que sigue la historia de Archibald, el librero del bosque de Bellacortez a quien ya conocimos en el primer libro, que ahora ve en peligro su propiedad cuando un visitante la reclama con documentos que lo legitiman. Ello lo lleva a emprender de nuevo un viaje en busca de los documentos de su abuelo Cornelius, lo que permite al autor explorar más en profundidad secretos de familia. Otro cálido bosque es en el que sigue indagando la autora catalana Núria Albesa para los más pequeños con su serie Jeff i Pip (Cruïlla). El ordenado y planificador pingüino y el impulsivo y un poco desordenado Jeff vuelven a hacer gala de su amistad y su equilibrio en El congrés d’aglans .
Del famoso tándem de creadores de El Grúfalo, Julia Donaldson y Axel Scheffler (ilustraciones) nos llega Monete busca a su madre (Bruño), una divertida aventura que lleva al pequeño mono y a una mariposa a emprender una gran búsqueda en la que será esencial el poder de la descripción. Y es que a veces una palabra/adjetivo puede cambiarlo todo (también en catalán).
Y de la misma autora pero con compañía diferente, esta vez con las ilustraciones de Sara Ogilvie, llega Gansita (Beascoa). Se trata de una tierna historia aderezada con el típico humor de Donaldson, que convierte a una pequeña gansa acabada de nacer en la tozuda hija de un oso que sin quererlo ni pretenderlo, acaba convirtiéndose al final en abuelo.
Los libros de conocimiento siguen siendo una de las grandes apuestas de las editoriales, pero es cierto que pocos consiguen llamar la atención. Marta G. Franco y Luis Demano lo consiguen con Internet. Por unas vidas digitales más sanas (Litera), un gran formato que no se dedica a dar consejos moralizantes, sino a poner blanco sobre negro sobre la red que ha permitido globalizar el mundo.
Y, finalmente, El gran libro de los museos (Maeva) de Éva Bensard y Benjamin Chaud, dos conocidos nombres de la literatura infantil que se han unido para hacer un viaje por los principales museos del mundo como el Hermitage de Rusia, la Casa Azul de México, el Quai Branly de París o el Museo de Bellas Artes de Argelia, además de los más conocidos como el Louvre o el Guggenheim.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.