Griffin Dunne era un informático que, tras una cita fallida, pasaba una noche toledana en una Nueva York laberíntica y claustrofóbica en ¡Jo, qué noche! (After Hours ), la recordada cinta de 1985 de Martin Scorsese.
Unas cuantas décadas después, el cine francés repite la fórmula con Atrapa el millón, una simpática comedia dirigida por Grégoire Vigneron, que cuenta con el reclamo de Christian Clavier como cabeza de cartel y que ha llegado esta semana a la cartelera española.
La aventura surge cuando los protagonistas van superando una trampa tras otra con el fin de devolver el millón de euros
La trepidante Atrapa el millón arranca cuando Stan, un alto ejecutivo interpretado por Rayane Bensetti, cree que su jefe va a despedirle y, para vengarse de él, le roba un maletín con un millón de euros. Poco después, Stan se entera de que en realidad en su empresa quieren ascenderle y decide devolver el dinero contra reloj.
No es una tarea nada fácil, así que busca la complicidad de Hippolyte, un cerrajero caradura al que ha conocido por casualidad. Stan y Hippolyte recorren la noche parisina y van sorteando una trampa tras otra con el fin de depositar el millón en la caja fuerte de la que nunca debería haber salido.
La cinta francesa es una completa comedia con tintes de crítica social
Un guion trepidante y unas buenas interpretaciones apuntalan esta comedia francesa que llega como un soplo de aire fresco a la oferta cinematográfica veraniega. Atrapa el millón es pura comedia, pero contiene también trazos de crítica social y se nutre del enfrentamiento entre las personalidades de Stan, que siempre había sido honrado, e Hippolyte, un pillo de toda la vida, que pasó por la prisión, que clava a sus clientes unas facturas disparatadas y que, si puede, hace un pequeño descuento a cambio de no cobrar el IVA.
Y como toda fábula moderna, Atrapa el millón oculta también su propia moraleja: quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.