Se conocieron cuando eran niños. Compartieron escuela y talleres de música primero, y después toneladas de rebeldía y la tira de noches, pero no fue hasta al cabo de un tiempo que convirtieron aquella inseparable amistad en algo más. Catriel Guerreiro (Ca7riel) y Ulises Guerriero (Paco Amoroso) –no son hermanos, aunque a veces han jugado al despiste– han pasado del trap a sumar una amplitud de registros ultragenerosa: rock, funk, hip-hop, pop, electrónica y ritmos latinos entre otros, siempre con una inclinación deliberadamente divertida y el exceso escénico como marca de la casa. Con este plan el dúo argentino aterriza en el Palau Sant Jordi el próximo 10 de septiembre, en lo que será su tercera visita a la capital catalana.
La dupla se consolidó en el 2018. El salto internacional se produjo en gran medida gracias a su participación en el 2024 en Tiny Desk, el famoso formato de conciertos de NPR Music. Aquella actuación permitió descubrir al público una faceta hasta entonces bastante desconocida de dos músicos interesados por los arreglos, los instrumentos y la construcción del espectáculo. Esa dimensión escénica es, de hecho, inseparable de su música. Entre las canciones que han acompañado la expansión está Dumbai , uno de sus temas más conocidos que muy probablemente retumbará el próximo jueves en los altavoces de Montjuïc.
El cantante Sting se ha erigido como una suerte de mentor en esta nueva etapa del dúo argentino
Uno guitarrista de formación, el otro violinista antes de reconvertirse en batería, la pareja regresa ahora a Barcelona con Free spirits , su segundo álbum de estudio. El disco prolonga la voluntad de mezclar estilos, pero añade una dimensión conceptual a consecuencia de haber dado con la fama, el agotamiento y la necesidad de tomar distancia después del apogeo de sus carreras de la noche a la mañana. El proyecto se articula alrededor de un ficticio centro de bienestar ( “quiero paz espiritual/quiero un palco en el Mundial” ), una idea que permite seguir explotando su afición por lo absurdo ( “quiero mucha marihuana/para dejar de pensar” ) sin renunciar a las reflexiones sobre sus propias vivencias en lo alto del oficio ( “dicen que lo bueno tarda/que ese punto llegará/pero yo lo quiero ya ”).
Ahí aparece Sting, figura central de esta nueva etapa. El antiguo líder de The Police presentó el proyecto en redes sociales y se incorporó enseguida a su imaginario como una suerte de mentor zen. También participa el cantante en Hasta jesús tuvo un mal día, una de las canciones del nuevo trabajo. Artistas como Jack Black, Anderson Paak y Fred Again forman parte igualmente de un álbum que ensancha todavía más su mapa de colaboraciones.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.