“Un poema es una grieta en el tiempo, una forma de hacer mella en la rutina”, reza la presentación de la última edición del Poesia i +, que hasta el 12 de julio se ha propuesto explorar en diferentes ubicaciones del Maresme la poesía como herramienta de ruptura radical, capaz de frenar el avance de las horas. Con Caldes d’Estrac como centro neurálgico, la cita impulsada en 2003 por la Fundació Palau reivindica la palabra hablada y todas las artes que la rodean “a través de las voces poéticas más potentes de siempre y de ahora”, dicen sus organizadores.
Ya han pasado por el festival, que dio el pistoletazo de salida a principios de mes, la escritora Júlia Sentís, ganadora del Certamen de Arte Joven de Poesía Salvador Iborra de 2025 con Palpentes (Cap de Brot), o la cantante y multiinstrumentista catalana Magalí Sare, con una propuesta que transita entre el jazz, el pop y el folklore. Pero aún queda mucho por escuchar.
La nueva edición reivindica el poema como “una forma de hacer mella en la rutina”
La compositora y artista Clara Aguilar hará vibrar hoy la pérgola de la Fundació Palau de Caldes d’Estrac con la interpretación en directo de algunos de los temas de su último álbum, Figura. La fusión de electrónica, ambiente y chamber pop generará un aura operística cargada de dramatismo a través de unas melodías que, pese a no tener letra, están cargadas de sentido. La jornada también estará protagonizada por Neil Sabatés + Rom Pujol, con Far i gola pel mal de coll (19 h, patio de la Fundació Palau); Pau Aulí y su Assaig per a una paleta de dolor (20 h, Can Cabanyes); o el dúo formado por Nao Albet y Adrià González, Killin’Cactuz (23 h, pérgola de la Fundació Palau).
El sábado tomará la palabra Júlia Colom, que llevará el pop juguetón, preciosista y emocional de su segundo álbum, Paradís, a la pérgola de la Fundació Palau. La seguirá en la misma ubicación Ouineta, que acaba de publicar su primer disco, Ouineta Verificada, una mezcla de pop, electrónica y sonidos urbanos donde la vulnerabilidad y el humor se convierten en lenguaje propio. También está invitado a la fiesta el aplaudido dúo Ciutat, detrás del cual están Jordi Porta y Guillem Bergadà, siempre en la vanguardia. Su último trabajo, Ciutat de l’Amistat, donde imaginan un retiro espiritual que termina siendo una secta, es “una metáfora que expresa que en la vida cotidiana hay manipulaciones pequeñas, y se inspira en la dualidad de la amistad”, explicaron a este diario tras su lanzamiento.
El certamen se despedirá el domingo en la Fundació Palau con el taller familiar de poesía creativa de Estel Boada, L’esborrada, y el espectáculo Ni una o l’oposada flor, basado en los textos del poemario bilingüe de Maria Sevilla Paris, que se traducirán en escena al lenguaje musical, visual, maquínico y animal gracias a la yuxtaposición de códigos desarrollada por el músico y live coder Eloi Isern.
En definitiva, será una edición para romper con los automatismos de la vida contemporánea y reflexionar sobre nuestra condición de sujetos temporales.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.