Las imágenes son desgarradoras. Colocamos un mensaje antes de la reproducción del vídeo advirtiendo sobre la sensibilidad de su contenido, pero bastan solo tres segundos para darse cuenta de la tragedia que se avecina cuando un rally pierde el control y hay gente en las curvas.
A bordo del vehículo estaba el dúo paraguayo Didier Arias y Héctor “Peki” Núñez, que encaraba la etapa final del Rally Sudamericano en Mina Clavero, Córdoba. Al llegar a la bajada hacia la ciudad, en el tramo Giulio Cesare —tras un viraje tomado a la velocidad característica de la competición—, los pilotos comienzan a corregir la dirección de su Volkswagen Polo para afrontar la siguiente curva. Pero hay algo que ni piloto ni copiloto pudieron prever.
Al enderezar la trayectoria del vehículo, tanto el morro como la rueda delantera derecha impactan contra un hundimiento en la carretera, lo suficientemente profundo como para provocar de inmediato un violento desvío. El coche inicia entonces una secuencia de alrededor de diez vueltas de campana que lo lleva a atravesar la zona donde se encontraba el público, ubicado en el siguiente giro.
Brahian Zárate González, de 25 años, murió este domingo y otras dos personas resultaron heridas tras el accidente. El joven había sufrido graves politraumatismos y se encontraba en estado crítico cuando los servicios de emergencia acudieron al lugar del siniestro. El hecho obligó a la cancelación inmediata de la competencia.
Los sectores de las curvas no están hablitados para los espectadores Una orientación fatal
El trágico episodio vuelve a poner el foco en los riesgos de las pruebas de alta exigencia como el rally, donde el público suele ubicarse cerca de los tramos. En este tipo de competencias, los sectores externos de las curvas no están habilitados para los espectadores debido al peligro que implican, aunque siempre hay personas que, pese a las advertencias, se sitúan igualmente en esos lugares en busca de una mejor visión.
El comité de crisis, integrado por las distintas áreas operativas del evento, sigue activo. La Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha emitido un comunicado en el que afirma que “brindará todo su apoyo a los organizadores y a las autoridades locales pertinentes en la investigación del incidente”. Ahora se aguardan los informes oficiales para determinar si el accidente se produjo por fallas mecánicas, errores humanos o factores externos que hayan podido influir en el desenlace.
Mientras se investigan los fallos, lo único evidente es que en el rally, como tantas veces, el margen entre espectáculo y tragedia volvió a ser de apenas unos metros y ese lugar que prometía un buen ángulo para ver la carrera acabó dando un giro mortal.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.