01Los mossos d'esquadra de la comisaría de Sant Martí en Barcelona detuvieron el pasado 12 de julio a la mujer que el martes por la noche fue asesinada por su marido.
02El ahora detenido la acusó de maltratarle a él y a los dos hijos menores de la pareja, y acompañó la denuncia de un video, según ha podido saber La Vanguardia  de fuentes al corriente de la investigación.
03La mujer fue detenida, no se impuso ninguna medida cautelar, regresó a la casa familiar, y el martes por la noche fue asesinada de una decena de puñaladas por su pareja, que tras una huida primero en coche y después a pie, se entregó en la comisaría del Eixample en la plaça Espanya.
04El número 102 de la calle Andrade pertenece a un conjunto de bloques con una misma entrada común y un amplio jardín arbolado, casi particular, en el que el miércoles no dejaron de llegar vecinos y allegados de la víctima.
Los mossos d'esquadra de la comisaría de Sant Martí en Barcelona detuvieron el pasado 12 de julio a la mujer que el martes por la noche fue asesinada por su marido. El ahora detenido la acusó de maltratarle a él y a los dos hijos menores de la pareja, y acompañó la denuncia de un video, según ha podido saber La Vanguardia de fuentes al corriente de la investigación. La mujer fue detenida, no se impuso ninguna medida cautelar, regresó a la casa familiar, y el martes por la noche fue asesinada de una decena de puñaladas por su pareja, que tras una huida primero en coche y después a pie, se entregó en la comisaría del Eixample en la plaça Espanya.
El número 102 de la calle Andrade pertenece a un conjunto de bloques con una misma entrada común y un amplio jardín arbolado, casi particular, en el que el miércoles no dejaron de llegar vecinos y allegados de la víctima. Camila tenía 34 años, nació en Brasil y era madre de dos menores de cuatro y ocho años. Su presunto asesino, Yarman, de la República Dominicana, y padre de otros dos hijos de una relación anterior, llevaba más de una década viviendo en Barcelona y en el piso de ese edificio.
El sospechoso se entregó en la comisaría del Eixample, ya de madrugada, con la camisa y las manos manchadas de sangre. Tuvo que ser atendido por los sanitarios del SEM al sufrir un ataque de ansiedad. Semanas atrás, el hombre denunció a la madre de sus hijos de maltratar a hijos de la pareja y a él. Unas acusaciones que acompañó de unas imágenes registradas en un video que adjunto tras la declaración. La policía detuvo a la mujer, que pasó a disposición judicial y quedó en libertad sin que se decretara ninguna orden de alejamiento.
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La furgoneta de los servicios funerarios ha llegado sobre las 21:30Mayka Navarro
Este nuevo crimen machista conmocionó a los conocidos de la pareja. De puertas para afuera, se comportaban como un matrimonio “ejemplar”, aseguró Zoraida. Llevaban cerca de una década juntos y era habitual verlos muy arreglados dirigirse de la mano, con los dos hijos, al salón que una iglesia evangelista tiene abierto en la calle Espronçeda, muy cerca de la vivienda de la pareja. Durante los embarazos, la mujer se centró en sus hijos y en los últimos tiempos alternaba trabajos puntuales, limpiando un instituto y casas, o de dependienta en una panadería del barrio. El hombre había trabajado en temas de seguridad privada.
Los vecinos, con sus relatos, ayudaron a reconstruir el asesinato. El 112 recibió un aviso el martes, a las 19.47 horas, por una agresión en un domicilio de la calle Andrade. El hombre estacionó su furgoneta Ford blanca frente a la puerta del edificio y subió hasta el cuarto primera. Discutieron. El mayor de los dos menores abrió la puerta de la casa para pedir ayuda, momento en el que unos vecinos del rellano accedieron al piso para ver lo que pasaba. La mujer presenció las últimas puñaladas que recibió la víctima. Reaccionó agarrando a los dos menores, a los que arrastró hasta la calle para protegerles y que dejaran de ver aquella terrible escena.
El hombre huyó ensangrentado en su furgoneta, que abandonó en el barrio de Navas, en el distrito de Sant Andreu, para entregarse horas después en el Eixample. En el edificio dejó a su mujer, malherida de varias puñaladas, sin que los servicios de emergencias médicas pudieran hacer nada por su vida. La autopsia determinó que la víctima recibió más de una decena de puñaladas, algunas en el cuello.
“Han matado a mi mamá”, repetía el mayor de los dos hermanos, refugiados en casa de Zoraida, la vecina de los bajos que les preparó la cena y trató de distraerles, mientras en el exterior el trajín de policías era constante.
De puertas para fuera, la pareja se comportaba como un “matrimonio ejemplar”, aseguraba Aurelia, otra vecina que coincidía a menudo con ambos en el ascensor. “De él nunca en la vida lo hubiera dicho. El hombre educado que siempre te saludaba, te abría la puerta para que pasaras. Tuve que pedir anoche una aspirina porque no daba crédito”, insistía.
De las habituales discusiones del matrimonio sabían también los vecinos del rellano, que escuchaban ruidos y gritos, cada vez más frecuentes. La madre del hombre regresó hace pocos días a la República Dominicana, tras unos meses en Barcelona cuidando a sus dos nietos, “muy cansada” de las peleas de la pareja, explica otra amiga.
El acusado permanece este jueves en las dependencias de la comisaría de los mossos de Les Corts y mañana pasará a disposición judicial.
Mayka Navarro
Redactora de sucesos
Escribe y cuenta historias de la mala vida desde que empezó en el oficio del periodismo, desde los tiempos del fax. Autora de 'Desmontando el crimen perfecto'. Convive con dos perros, Simón y Lola; y con todo por aprender
Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.