Un vídeo captado por un circuito cerrado de televisión (CCTV) y difundido por medios griegos muestra a Sharif Ahmadzai, el detenido acusado por la muerte en Atenas de la activista escocesa Elisabeth-Jane Ross transportando la maleta en la que se halló el cadáver de la británica. Las imágenes fueron captadas antes del hallazgo del cuerpo, oculto en la maleta en un edificio abandonado de la capital griega. Según la Policía helena, Ahmadzai robó el teléfono de la víctima para usar sus tarjetas. También, a través del teléfono de la mujer, respondió a mensajes de WhatsApp dirigidos a la víctima y actualizó su estado en Facebook para ocultar que había sido asesinada.
Ross viajaba con frecuencia a Grecia para colaborar con ONG que asistían a refugiados, especialmente procedentes de Irán y Afganistán, y también con mujeres víctimas de abusos. Según el sumario, Ross habló por teléfono por última vez con una amiga a las 21.41 horas del 15 de julio. Los datos de las antenas de telefonía parecen indicar que el móvil de Ross fue activado posteriormente en Arachova, una localidad montañosa situada a unos 160 kilómetros al noroeste de Atenas, adonde Ahmadzai, Hall y su bebé viajaron el 19 de julio. La autopsia ha concluido que la activista escocesa fue asesinada el 16 de julio.
Ahmadzai fue grabado por cámaras de videovigilancia el 16 de julio llegando en coche al domicilio de Ross y marchándose después con una gran maleta de viaje
El vídeo por las CCTV y difundido en Grecia, de apenas cinco segundos, muestra a Ahmadzai arrastrando la maleta, con una bolsa azul colgada del hombro izquierdo y en pantalones de deporte. El afgano es profesional del boxeo en la categoría de superligero. En marzo derrotó al campeón griego del peso welter.
Según el sumario, Ahmadzai fue grabado por cámaras de videovigilancia el 16 de julio llegando en coche al domicilio de Ross y marchándose después con una gran maleta de viaje. Según los informes médicos, Elisabeth-Jane Ross falleció por asfixia.
El detenido estaba casado con una estadounidense, Alaina Hall, que fue quien aportó pruebas a la policía tras sospechar que su marido estaba implicado en la muerte de la británica. “El testimonio de la esposa ha sido crucial y todo indica que no quiso formar parte del crimen cometido por su marido. Sin ella y sin las imágenes de las cámaras de seguridad no habríamos podido encontrar a este hombre”, dijo la policía griega en una comunicación pública.
Según The Times, Ahmadzai trató de engañar y asustar a su esposa. Con un móvil diferente al suyo, envió mensajes a Hall haciéndose pasar por un tercero para decirle que un yihadista había acabado con la vida de Ross debido a su voluntariado cristiano.
Al margen del boxeo, Ahmadzai colaboraba como traductor en campos de refugiados. De hecho, él mismo fue un refugiado. Según la web el la que Ahmadzai y Hall hablan de sus trabajos humanitarios, el arrestado nació en Afganistán y perdió a toda su familia a manos de los talibán en 2003. Llegó a Grecia en 2016 a través de Lesbos. Ahmadzai narró incluso su viaje en un libro: From Hell to Home: How Loss, Exile and Hope Built the Man I Became (“Del infierno al hogar: cómo la pérdida, el exilio y la esperanza forjaron al hombre en el que me convertí”).
Ahmadzai y Hall se conocieron colaborando en un campo de refugiados. Él se convirtió al cristianismo en 2017. Se casaron en 2023 y fundaron una oenegé en Atenas: Love Every Nation (Ama a todos los países). La pareja tiene un hijo de apenas cuatro meses de edad.
Precisamente a través de la labor solidaria y cristiana fue como Ahmadzai y su pareja conocieron a Elizabeth-Jane Ross. Hall, la mujer del detenido, comenzó a sospechar de su marido cuando le entregó 2.550 euros y un iPhone 17 Pro nuevo, que ella creía que habían sido comprados con dinero robado de las cuentas bancarias de Ross.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.