Aunque uno de sus primeros trabajos como actor fue en un episodio de Ley y orden: Acción criminal , Oscar Isaac Hernández Estrada ha participado raramente en la televisión. Aún así, le alcanzó para ganar el Globo de Oro con Show me a hero y ser nominado al Emmy por Secretos de un matrimonio . Ahora está de regreso en el medio con la segunda temporada de Bronca , la miniserie de Lee Sung Jin que en 2023 arrasó con los Emmys y al año siguiente con los Globos. Allí interpreta al gerente de un exclusivo club de campo cuyos sueños de grandeza se ven amenazados cuando una empleada (Cailee Spaeny) le filma mientras se pelea violentamente con su esposa (la multinominada al Oscar Carey Mulligan).
Esta es la tercera vez que trabaja con Carey Mulligan. ¿Por qué repite?
Es muy simple. Adoro a Carey Mulligan. Y me entusiasmó mucho la idea de volver a compartir un plató con ella, y en un papel como este. Pudimos trabajar juntos en tres momentos muy distintos de nuestras vidas, algunos de ellos formativos. Cuando nos conocimos en “Drive”, nos parecíamos a Cailee y Charles en “Bronca”, eramos los dos muy jovenes y todo nos impresionaba, porque en cierto modo estábamos comenzando nuesrtas carreras. Cuando nos reencontramos en “A propósito de Llewyn Davis”, acabábamos de conocer a nuestras respectivas parejas. Y estábamos listos para comenzar a crear nuestras familias. La verdad es que compartimos una semana de rodaje en “Drive” y otra semana en “A propósito...”, pero como nos caíamos muy bien, mantuvimos el contacto y seguimos siendo amigos, por lo que siempre estábamos buscando otro proyecto para compartir y preguntándonos cuándo lo íbamos a encontrar. Nos interesaba tanto una película como una obra de teatro. Cuando este proyecto apareció, y yo hablé con Lee Sung Jin, le mencioné a Carey.
¿Cuál fue su reacción?
Curiosamente, él me contó que ya estaban pensando en ella para el papel de Lindsay, lo cual a mi me entusiasmó mucho. Es que en cierta forma pudimos traer a la serie nustro pasado compartido, las experiencias que vivimos juntos y la confianza que nos teníamos. Todo eso fue muy importante en un proyecto como este. Yo sabía que iba a ser una oportunidad para que nosotros pudiéramos ser valientes juntos, sabiendo que contábamos el uno con el otro, y que no íbamos a tener que estar protegiéndonos en forma individual. Y así fue. Durante la filmación fuimos muy compañeros. Eso fue fundamental para poder construir la relación que se ve en la pantalla, y poder ofrecérsela a Sonny, que es como le llamamos a Lee. Él se mostró siempre muy abierto y disfrutó de colaborar con nosotros. Esa confianza mutua fue fundamental en la escena de la pelea inicial. Nos pasamos mucho tiempo encontrando el tono justo para esa batalla conyugal, sabiendo que teníamos que terminar como si nada hubiese ocurrido. Lo cierto es que probamos muchas versiones hasta dar con la que se ajustaba orgánicamente a lo que queríamos contar. Fue un verdadero rompecabezas que tuvimos que resolver entre todos. Lo pensamos bastante antes de empezar a rodar, y luego mientras filmábamos seguíamos descubriendo cosas. Eso le dió una enorme vitalidad al proceso.
¿Pudo desarrollar su personaje con Lee?
Sí. Eso fue algo verdaderamente increíble. Debo confesar que fue lo que me atrajo del proyecto. Dije que si por las conversaciones que tuve con Sonny. Nos conectamos por Zoom y hablamos durante mucho tiempo. Ese fue nuestro cortejo. Hubo una conexión de inmediato, y nos pasamos horas hablando, explorando todos los temas de la serie, de una manera muy relajada, y en cierta forma de manera indirecta. Comenzamos contándonos nuestras vidas. Cuando vi la primera temporada, hubo una escena en el tercer episodio que me conmovió mucho, que es cuando el personaje de Steven Yeun va a la iglesia evangélica y se pone a llorar. Es cuando interpreta música, y es un momento a la vez muy divertido pero también perturbador y emotivo. En ese instante me pregunté si este hombre conocía mi vida. Era algo que no podía entender. Como inmigrante que se sumó a una comunidad evangélica, cuando escuché el tema de Incubus al final sentí que él me conocía. Eso se volvió algo muy claro cuando comenzamos a tener esas conversaciones por Zoom. Aprendí mucho sobre él. Me contó la historia de su vida, adonde fue a la escuela, cuánto ganaba cuando empezó a trabajar, el día que le dieron un aumento. Todo ese tipo de cosas. Luego empezamos a hablar de la serie, y me habló de todos los personajes que él había imaginado. Pero a lo largo del tiempo la conversación evolucionó. Dejó ir un montón de las cosas que había pensado. Siempre demostró tener mucha flexibilidad. A medida que recibía nueva información, sobre mi, eso cambiaba sus planes. Por ejemplo, mi personaje inicialmente no estaba escrito como latino. Lindsay no era británica. Nuestra contratación modificó lo que estaba en el guion. Todo eso contribuyó a que Josh sea mucho mas transparente.
¿Cómo fue crear el enfrentamiento generacional entre estas dos parejas?
Muy interesante, porque en algún momento nuestros personajes tuvieron la misma edad que los de Cailee y Charles. Y ahora les juzgamos porque sabemos mucho mas sobre la vida. Y aún así, tenemos una ceguera total frente al comportamiento que ellos están teniendo. Eso es parte del disfrute de ver la serie, porque todos nos podemos reconocer en su manera de reaccionar. Como espectadores nos damos cuenta muy rápidamente de lo que está pasando, porque podemos mirar hacia atrás y reconocer cómo podríamos haber pensado en la misma situación. A la vez, lo divertido es que no tenemos la menor idea de lo que puede llegar a pasar. Pero podemos entender que nuestros personajes están mirando a esta pareja joven y pensando que ellos no tienen la menor idea de en lo que se están metiendo con esa manera de actuar.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.