En la segunda temporada de la serie Bronca, Josh (Oscar Isaac) es el gerente de un club de campo que atraviesa una crisis de la mediana edad. Las cosas no van bien con su mujer, a la que interpreta Carey Mulligan, y casi su único consuelo son los ratos de autoplacer que se procura con su ordenador portátil, siempre conectado a Onlyfans.
Si Josh fuera una persona real con tarjeta de crédito a su nombre, sería uno de los 377,5 millones de usuarios de esa plataforma, que gastan más de 6.000 millones de euros al año en mantenerla a flote. Aunque la web nació en 2016 como ejemplo de la llamada “economía de los creadores” y estaba pensada para atletas, influencers y cómicos, los fundadores tardaron menos de un año en levantar la prohibición que existía sobre el contenido pornográfico. Y así Onlyfans quedó convertida en lo que es ahora, la mayor red de circulación de vídeos sexuales del mundo, y un lugar en el que, a diferencia del porno tradicional, el suscriptor y el creador pueden interactúar vía chat.
En la ficción, introducir una trama alrededor de Onlyfans se ha convertido en una manera de plantear cuestiones en torno al trabajo sexual, la precariedad económica y lo que la sociedad espera de las mujeres jóvenes. Antes incluso de que se estrenase la muy discutida tercera temporada de Euphoria, que se emite ahora en HBO Max, un fotograma de una de sus actrices protagonistas, Sidney Sweeney, ya había generado polémica en redes. Se la veía vestida de bebé sexy, con pañales, y abriendo las piernas ante una cámara. Cassie, que así se llama el personaje de Sweeney en la serie, vive ahora en una McMansión en los suburbios con su pareja, Nate (Jacob Elordi), pero quiere pagarse una gran boda que no sea “ghetto”, y para eso sube vídeos a Onlyfans, vestida de bebé o de perrito.
A Levinson se lo acusa de aplicar una mirada misógina sobre el asunto, de buscar una excusa para rodar escenas de estética casi porno con una de las actrices más controvertidas del momento –Sweeney es una favorita del movimiento MAGA, que la ve como un ideal de mujer blanca y tradicional–, disfrazarla como una fantasía masculina estándar y hacer que otros personajes, como el de Elordi, la humillen y la insulten. La serie ya exploró en su segunda temporada una trama relacionada con Onlyfans, centrada en el personaje de Kat, que interpreta Barbie Ferreira, y lo hizo de manera menos sórdida.
También Industry, la serie de HBO sobre jóvenes banqueros en la City de Londres, tuvo su momento Onlyfans incorporando un relato similar a otros que hemos visto en las noticias: una de las jóvenes financieras, SweetPea (Miriam Petche), es despedida por su empresa cuando se descubre que, para ganar dinero, tiene una ocupación paralela como modelo de Onlyfans.
“La motivación siempre es más económica y, de media, las trabajadoras de Onlyfans ganan mucho menos de lo que la gente cree”, afirma la socióloga Mariam Chellouchi, que en 2021 presentó la tesis Trabajo erótico en Onlyfans en España: experiencias y debates desde el feminismo . Su investigación, que incluyó entrevistas a casi 60 trabajadoras se desarrolló en plena pandemia, cuando la plataforma estaba en expansión. Descubrió que muchas de ellas ingresan poco, menos de 200 euros al mes, y que las que llegaban entonces a los 3.000 lo lograban a base de subemplear ellas a otras personas que se encargaban de manejar los chats con suscriptores.
Chellochi también denuncia en su tesis las distintas formas de violencia económica y digital a la que están sometidas las trabajadoras, por ejemplo, cuando los suscriptores comparten sus fotos fuera de la plataforma, es decir, rompen el ámbito de consentimiento, y cuando reciben todo tipo de insultos en sus redes abiertas. “Algunas de ellas se consideran trabajadoras sexuales y otras no. En ese caso, su lema suele ser: vendo mis fotos pero no toco a nadie. Y todas comparten que hay un estigma”.
El personaje de Elle Fanning en la serie Margot tiene problemas de dinero también se justifica así ante su madre, una antigua camarera de bar de strip tease interpretada por Michelle Pfeiffer, cuando por fin le confiesa cómo está ganando dinero para mantener a su bebé, siendo una madre soltera joven. En la ficción de Apple TV, creada por el veterano David E.Kelley, la protagonista tiene que dejar la Universidad tras quedarse embarazada de un de sus profesores, que se desentiende del niño, y descubre que una manera de encauzar su talento creativo (quiere ser escritora) y de paso pagar los pañales de su hijo es escribir reseñas de penes (cuánto más negativas, más ingresos consigue) y guiones para sus vídeos con desnudos, bajo el seudónimo The Hungry Ghost.
Alauda Ruiz de Azúa prepara también un proyecto sobre el fenómeno
La versión española del fenómeno llegará cuando se estrene la serie que tiene entre manos Alauda Ruiz de Azua tras la aclamada Querer, que supondrá su vuelta a la ficción televisiva después de Los domingos. Aún no ha trascendido el reparto ni otros detalles del proyecto pero se sabe que Ruiz de Azua y Eduard Sola, el guionista más empleado y laureado del audiovisual español, están trabajando en una historia centrada también en las mujeres que crean contenido para Onlyfans. “Se trata de un fenómeno que desafía la percepción tradicional de la pornografía y la sexualidad online. Sentimos que ahora mismo hay muchas más preguntas que respuestas en torno a este tipo de transacciones y de relaciones”, dijo la directora cuando se presentó el proyecto.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.