S idosa (Atresmedia) va más allá de los límites del documental. Metraje largo, diversidad de registros y, como meollo argumental, la confesión pública del director y actor Eduardo Casanova como portador del VIH tras media vida de clandestinidad y silencio. Casanova comparte su testimonio con Jordi Évole, que, como productor y codirector, ejerce de interlocutor y terapeuta. Las escenas más creativas, dirigidas por Casanova, son deliberadamente feas e innecesarias, pero explican el intenso carisma del protagonista. Las confesiones más emocionantes logran superar la estridencia egocéntrica, las contradicciones y las frivolidades, justificadas por la determinación y la audacia de salir del armario (que ya habíamos visto en una de las mejores escenas de la espléndida Aída y vuelta de Paco León). Lo más coherente con la intención de aportar un testimonio personal al corpus de las buenas intenciones es el relato de la culpa y la vergüenza. Un relato que, pese a las ínfulas de autoría y las reiteraciones, nunca pierde de vista el objetivo de combatir un tabú que hace demasiadas décadas que se arrastra.
POZO SIN FONDO. El arranque de Dutton Ranch (SkyShowtime) confirma la condición de spin-off de Yellowstone y de las franquicias controladas por el incontinente y brillante Taylor Sheridan. Partiendo del principio de la escisión molecular, toma a tres personajes de la célula madre (Beth, Rip y Carter) y los traslada de Montana a Texas. Los conflictos son parecidos y permiten a los adictos a Yellowstone sobrevivir con la metadona de Dutton Ranch (con el gran Ed Harris), que ayuda a superar el síndrome de abstinencia y a seguir conviviendo con las peripecias –luchas de poder y de familia y conexión visceral con la naturaleza– de los protagonistas.
Partiendo del principio de la escisión molecular, toma a personajes de la célula madre y los lleva de Montana a Texas
RÉPLICAS DE ‘EL FUGITIVO’. Los primeros capítulos de Prisoner (SkyShowtime) homenajean el género de las series de acción. Todos los ingredientes conectan con intrigas que ya hemos visto y con referencias que van desde El fugitivo hasta Enemigo público pasando por The Capture o la serie de Jason Bourne . Sinopsis: el destino de una vigilante de empresa privada que debe trasladar a un preso peligroso, testigo en un juicio contra una mafia criminal, alimenta un argumento que avanza gracias a la adrenalina y a la excelente interpretación de los actores. ¿Ya la hemos visto? Por supuesto, pero es tan buena que nos resistimos a no seguirla con pasión.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.