Macarena García forma parte del elenco de Se tiene que morir mucha gente, la nueva serie original de Movistar Plus+, creada por Victoria Martín y basada en su novela homónima. La ficción, que fue seleccionada en la Sección Oficial de Canneseries, reúne a un reparto encabezado por Anna Castillo, la propia Macarena García y Laura Weissmahr, junto a Sofía Otero.
La serie, dirigida por Sandra Romero, Victoria Martín y Nacho Pardo, retrata a tres amigas de la infancia cuyas vidas han tomado caminos muy distintos. En ese contexto, Macarena da vida a Helena, una mujer embarazada atrapada entre la aparente estabilidad de su vida y una creciente sensación de vacío. Hablamos con la actriz sobre su personaje y las relaciones de amistad que atraviesan la serie.
¿Cómo definirías a Helena desde tu punto de vista?
Helena es una mujer que está embarazada de nueve meses, casada con un hombre bastante mayor que ella. Está viviendo la vida que creía que deseaba: una vida que le daba estabilidad, seguridad y cierta idea de felicidad, sobre todo ligada al dinero y a esa tranquilidad aparente. Pero pronto —o quizá tarde en su vida, aunque relativamente pronto en la serie— se da cuenta de que esa vida no la llena. Conecta con una sensación de vacío, de pérdida, de no reconocerse en lo que ha construido. Es una mujer muy desconectada de sí misma, que ha ido tapando heridas, evitando mirarse de verdad. Y en la serie empieza un proceso en el que intenta acercarse a su verdad, aunque le cueste muchísimo, porque está muy acostumbrada a vivir desde la máscara y desde la mentira que se ha contado.
¿Qué crees que compartes tú con Helena y en qué te diferencias más claramente?
Creo que me parezco muy poco a ella, la verdad. Quizá hay algo de su energía más divertida o un punto más desinhibido que puedo reconocer en mí, pero poco más. En un plano más profundo, sí que todos compartimos esa necesidad de conectar con nuestra verdad, de no vivir buscando la validación externa y de aprender a querernos. Pero incluso ahí, la forma en la que ella lo vive es muy distinta a la mía. Su mundo es muy extremo, muy alejado del mío. Pero hay algo de lo herido, de lo profundo, que sí puedo entender, aunque desde otro lugar.
Uno de los pilares de la serie es la amistad entre estas tres amigas de la infancia. Se quieren mucho, pero también pueden ser crueles entre ellas. ¿Qué opinas de ese tipo de amistad? ¿Existe realmente?
Yo creo que sí que existe, aunque no es mi caso exactamente. Hay muchos tipos de amistad, y esta serie muestra una muy concreta, con sus luces y sus sombras. Son relaciones muy complejas, casi familiares, porque vienen de la infancia. Eso hace que el amor sea muy incondicional, pero también que haya heridas no trabajadas y mucha cosa no hablada, ni con las demás ni con una misma. Me parece interesante que se muestren amistades imperfectas, sin idealizarlas. Creo que como espectadora se agradece ver esa complejidad. Pero también existen amistades más sanas y conscientes, construidas desde otro lugar, ya en la edad adulta.
Victoria Martín, la autora de la novela en que se basa la serie, decía que la historia trata sobre gente que odia el mundo, incluida a sí misma. ¿Tú lo ves así?
No lo sé. Es una buena pregunta. Yo no lo he trabajado desde ese enfoque. Creo que ellas tienen poca conciencia de sí mismas, se han mirado poco, han vivido muy hacia fuera. En el caso de Helena, creo que está lejos incluso de plantearse si se odia o no. Pero sí hay un dolor de fondo, una desconexión con la vida que quizá necesitaban y no han tenido. Cuando tapas tanto lo que eres o lo que sientes, algo de cuidado hacia ti misma se pierde por el camino.
Victoria Martín ha estado muy implicada en la serie. ¿Se agradece tener tan cerca a la creadora del proyecto?
Muchísimo. Ella ha estado en todo el proceso, junto con los directores. Ha habido mucha conversación, mucho cuidado por el detalle. Cuando trabajas con alguien que vive el proyecto de forma tan personal, se nota en todo: en el compromiso, en la sensibilidad, en las ganas de hacerlo bien. Además, ella escucha mucho, da espacio al debate, no impone. Eso hace que el trabajo sea muy enriquecedor. Ha sido un rodaje muy colaborativo, incluso muy divertido.
¿Crees que uno de los principales retos de la serie puede ser que el espectador pueda empatizar con las tres protagonistas?
Puede ser que al principio cueste un poco más, porque son personajes muy imperfectos y a veces extremos. Pero creo que a medida que avanza la historia se vuelven más humanos, más conscientes, más sensibles. Y eso facilita la empatía. No son personajes diseñados para gustar, sino para ser complejos. Y creo que ahí también hay algo muy interesante.
Última pregunta: Si Macarena fuera amiga de Helena, ¿qué consejo le daría?
Le diría que pare, que se escuche de verdad. Está muy desconectada de sí misma. Y probablemente le diría que hiciera terapia.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.