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Televisión Entrevista

Timothy Spall: “El ego de un actor es al mismo tiempo una necesidad y un peligro”

El veterano actor británico protagoniza junto a Gwyneth Keyworth la comedia policiaca 'Death Valley', que en España emite el canal Cosmo

Timothy Spall: “El ego de un actor es al mismo tiempo una necesidad y un peligro”
El actor británico, con un cartel de la serie detrásLucy North - PA Images / Getty
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Actualizado hace 13 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01Timothy Spall (Londres, 1957) es conocido internacionalmente por haber interpretado a Peter Pettigrew en la saga cinematográfica de Harry Potter, pero su carrera abarca más de 45 años de trabajos en el cine y la televisión británicos.
  • 02Ahora protagoniza  Death Valley, una deliciosa comedia policíaca de la BBC en la que interpreta a John Chapel, un actor retirado famoso por haber dado vida a un célebre detective televisivo que acaba colaborando con la policía junto a la joven inspectora Janie Mallowan (Gwyneth Keyworth), formando una peculiar pareja de investigadores.
  • 03El próximo lunes, el canal Cosmo emite en España el final de la segunda temporada aunque las dos temporadas completas están disponibles bajo demanda en las principales operadores de pago como Movistar Plus, Vodafone TV y Orange TV.
  • 04En esta segunda temporada, la relación entre John y Janie se ha vuelto más tensa.

Timothy Spall (Londres, 1957) es conocido internacionalmente por haber interpretado a Peter Pettigrew en la saga cinematográfica de Harry Potter, pero su carrera abarca más de 45 años de trabajos en el cine y la televisión británicos. Ahora protagoniza Death Valley, una deliciosa comedia policíaca de la BBC en la que interpreta a John Chapel, un actor retirado famoso por haber dado vida a un célebre detective televisivo que acaba colaborando con la policía junto a la joven inspectora Janie Mallowan (Gwyneth Keyworth), formando una peculiar pareja de investigadores. El próximo lunes, el canal Cosmo emite en España el final de la segunda temporada aunque las dos temporadas completas están disponibles bajo demanda en las principales operadores de pago como Movistar Plus, Vodafone TV y Orange TV.

En esta segunda temporada, la relación entre John y Janie se ha vuelto más tensa. ¿Disfruta más interpretando el conflicto o los momentos de complicidad?

Me encanta el equilibrio entre ambas cosas. Me gusta que estén tan dispuestos a criticarse mutuamente y que sean brutalmente sinceros sobre lo que consideran ridículo o inaceptable del comportamiento del otro. Existe una maravillosa mezcla de afecto y desprecio en la forma en que perciben los hábitos, las pretensiones y los defectos del otro.

¿Cómo definiría la dinámica de esta pareja?

Como una relación entre hermanos más que como cualquier otra cosa. No es una relación de padre e hija, ni de abuelo y nieta, y desde luego tampoco es un romance extraño entre un hombre mayor y una mujer joven. Es la dinámica de dos personas completamente diferentes, procedentes de mundos muy distintos, que acaban unidas por algo fascinante.

La pareja protagonista de 'Death Valley'
La pareja protagonista de 'Death Valley'CANAL COSMO

John y Janie afrontan los crímenes desde perspectivas muy distintas: ella confía en las pruebas y él en la intuición.

Sí. Ambos son importantes. El procedimiento policial y las pruebas sólidas son la base de cualquier investigación y lo que finalmente debe sostenerse ante un tribunal. Sin embargo, John cree que la clave para resolver crímenes está en comprender la psicología, el comportamiento y las motivaciones de las personas. Confía plenamente en su capacidad para interpretarlas, hasta el punto de mostrarse arrogante y cuestionar los métodos de Janie. Lo interesante es que ambos pueden equivocarse, y esos errores acabar conduciéndolos a la respuesta correcta. También pueden tener razón, pero desde perspectivas distintas. El desafío es que aprendan a reconocerlo y combinar ambas formas de entender los casos. Esa relación es el corazón de la serie.

John Chapel es brillante, teatral, egocéntrico y vulnerable al mismo tiempo. ¿Qué rasgos suyos reconoce en él?

Hasta cierto punto, puedo reconocer todas esas cualidades en mí mismo. La diferencia es que, como actor, aprendes a mantenerlas bajo control. El ego de un actor es al mismo tiempo una necesidad y un peligro. Es el motor que impulsa tu trabajo, pero si se descontrola puede convertirse en un problema. A diferencia de un pintor o un músico, tú eres tu propio instrumento. No coges un pincel: tú eres el pincel. Eso significa que tienes que utilizar tu propia personalidad y tus propias emociones para crear a otra persona.

“El mejor drama no sermonea al público ni le dice qué debe pensar, sino que invita a comprender a las personas” La buena ficción

¿Es difícil separar el ego del actor del ego del personaje?

Sí. Ahí está el reto. Y, al mismo tiempo, saber utilizar las experiencias de tu ego para comprender el suyo. Es un equilibrio delicado. Nunca me ha interesado interpretar personajes simplemente porque sean atractivos o heroicos. Siempre me han interesado más las personas imperfectas. Lo que me gusta de John es esa mezcla de vanidad, inteligencia, pretensión y verdadero afecto. Es capaz de admitir que se equivoca, aunque normalmente le cuesta muchísimo hacerlo, y al final acaba reconociendo los méritos de Janie cuando los merece.

John disfruta de la fama, aunque también parece sentirse incómodo con ella. ¿Qué le interesa de esa contradicción del personaje?

En realidad, John es una persona muy reservada debajo de toda esa teatralidad. Disfruta de la fama, pero al mismo tiempo no la soporta del todo. Entiendo esa contradicción. Hay aspectos de su comportamiento que reconozco como actor. De hecho, he pasado gran parte de mi carrera intentando no comportarme así. Eso es precisamente una de las cosas divertidas de interpretarlo: puedo recurrir a momentos en los que he pensado: “Podría haber acabado siendo así”, o en los que he visto esas cualidades en otros actores. He observado ese tipo de pretenciosidad y de exceso de importancia personal muchas veces a lo largo de los años.

Vivimos en una época de opiniones rápidas y enfrentamientos constantes. ¿Qué puede aportar Death Valley en este contexto?

No creo que Death Valley pretenda ser un antídoto contra un mundo cada vez más crítico y lleno de juicios, pero sí nos recuerda algo importante. Vivimos en una época en la que la división se fomenta a menudo porque es una forma muy eficaz de captar la atención de la gente. Ya sea en la política, en las redes sociales o en el debate público, siempre hay personas con intereses propios que tienen motivos para crear enfrentamientos. Es una manera de ganar influencia, mantener la atención y, muchas veces, vender algo. Al final, normalmente eso les beneficia más a ellos que a nosotros. Nuestra serie aborda situaciones de vida o muerte con humor, cercanía y humanidad. Sí, es una historia de misterio criminal, pero también es entretenimiento. Y creo que el entretenimiento tiene un papel importante que desempeñar. Las historias nos ayudan a comprendernos a nosotros mismos.

¿Qué cree que debe tener una buena historia para conectar con el público?

El mejor drama no trata simplemente sobre crímenes o misterios. Trata sobre la debilidad humana, el orgullo, el perdón, los malentendidos, la redención... No sermonea al público ni le dice qué debe pensar, sino que invita a comprender a las personas: sus defectos, sus contradicciones y las razones que explican su comportamiento. Eso es lo que las historias siempre han hecho mejor. La televisión británica siempre ha sido especialmente buena creando personajes maravillosamente imperfectos. Pensemos en David Brent de The Office . Arrogante, ridículo y profundamente irritante, pero de alguna manera sigue resultando entrañable. John pertenece a esa tradición. A veces es indudablemente pomposo y desesperante, pero no puedes evitar sentir cariño por él porque también reconoces su vulnerabilidad.

Francesc Puig
Francesc Puig
Televisión

Licenciado en Periodismo por la UAB. Redactor de La Vanguardia desde 1987. En la actualidad en las secciones de Series, Televisión y Gente

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.