Lydia Lozano es una de las colaboradoras más reconocibles de Sálvame, el magacín vespertino de Telecinco que Jorge Javier Vázquez presentó entre 2009 y 2023. La madrileña se ganó un hueco en el imaginario de los espectadores gracias a su actitud, siendo la más vocal del grupo y protagonista de multitud de escenas. Tras el cierre del programa y varias vueltas a lo largo de esta década, ahora participa en De lunes a viernes, el magacín estival de Telecinco que presentan Beatriz Archidona y Santi Acosta.
Una trayectoria de estas características merecía un repaso en profundidad, el cual ha llevado a cabo en Mira quién viene a cenar, el programa presentado por Rafa Méndez en la televisión pública de Canarias. Lozano se ha reencontrado con el colaborador tinerfeño tras su paso por Baila como puedas en TVE, echando la vista atrás a su vida y los puntos clave de su carrera. Uno de los más destacados ha sido su reflexión sobre los años en Sálvame, reconociendo que pensó dejarlo en varias ocasiones pero que no quería dar el gusto a nadie.
“No les quería dar esa satisfacción. Si yo me iba, eso me iba a costar que estuvieran hablando de mí y poniéndome verde. Prefería que lo hicieran a la cara. 'Pobre Charly, lo tendrá amargado. Estará llorando en su casa, es una cobarde…'. Veía eso por la noche y decía, 'yo sigo'. No sé cómo todavía estoy bien de la cabeza. Creo que para todo lo que me ha pasado, tengo la cabeza muy bien amueblada. Nunca he ido al psicólogo porque seguro que pediría la excedencia. Es verdad que Sálvame me dio todo lo que sé de televisión. Sé moverme en un plató… ¡Pero vamos!”, expresaba.
Asimismo, la colaboradora también quiso destacar el desgaste que el programa generaba en ella: “Fueron muchos años y llega un momento en el que no hay temas. Nos utilizaban a nosotros para estar cinco horas. Kiko Hernández me llamaba desde Crónicas Marcianas para preguntarme cómo contar los temas. Yo he sido su gran amiga y todo el mundo me decía que era gay, pero nunca le pregunté”. Actualmente, como integrante de De lunes a viernes, siente que algo le falta: el movimiento y los aspavientos.
Dinamismo en plató
“Yo ahora veo el programa y todo el mundo sentado, así… ‘Porque la Pantoja es horrorosa, porque tal…’. Y a mí lo que me gusta es un programa con movimiento, levantarme. Quiero levantarme, andar; si el invitado llora, quiero tener la libertad de darle un abrazo y de que se sienta como en casa”, dejaba claro.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.