Durante años estuvieron dentro. Algunos llegaron a dirigir centros, formar parte de consejos locales o gestionar recursos económicos. Otros fueron destinados siendo adolescentes a países que apenas conocían. Ahora, tras abandonar el Opus Dei, 14 hombres explican cómo fue su paso por la institución y qué encontraron detrás de sus puertas. Sus relatos hablan de obediencia, poder, dinero, vocación religiosa y también de situaciones que describen como abusos psicológicos, espirituales y económicos.
Es el punto de partida de El buen espíritu: Detrás de la puerta del Opus Dei, la nueva serie documental de Mònica Terribas estrenada en HBO Max. Los tres episodios, producidos por The Mediapro Studio, continúan la investigación iniciada con El minuto heroico: Yo también dejé el Opus Dei, que recogía las experiencias de 13 mujeres que habían abandonado la institución y que obtuvo el Ondas al mejor documental. “Hombres numerarios, agregados, incluso sacerdotes que habían estado dentro de la Obra, tuvieron la necesidad de contactarme y de contarlo”, ha explicado Terribas. La periodista llegó a hablar con unos 65 exmiembros, aunque muchos declinaron aparecer delante de las cámaras.
La diferencia esta vez no es solo de género. Terribas ha querido detenerse en quienes, dentro de la Obra, ocupaban posiciones de responsabilidad. La mayoría de los protagonistas son antiguos numerarios o sacerdotes, y algunos desempeñaron funciones de dirección. El resultado es un mosaico de 14 historias procedentes de once países como España, Italia, Polonia, México, Argentina y Estados Unidos.
La serie muestra el funcionamiento cotidiano de la institución: los consejos locales y las comisiones regionales, la relación con centros educativos y universitarios, la gestión de las aportaciones económicas y la relación entre las responsabilidades espirituales y las estructuras de poder.
Un elemento que sorprendió a Terribas durante la investigación fue la coincidencia entre testimonios de países diferentes. Un antiguo responsable de un consejo local en México describe mecanismos que otro antiguo director de un centro en Francia identifica también en su experiencia. Los testimonios, explica, “vuelven a ser simétricos”, algo que considera “una prueba clarísima de la inteligencia de la organización”.
Otro asunto que aborda El buen espíritu es la sexualidad. Dos de los protagonistas explican su experiencia como hombres homosexuales dentro del Opus Dei. Terribas destaca la crueldad del asunto: “Son personas que descubren su sexualidad dentro de la Obra y cómo esta sexualidad se convierte para ellos en el peor de los pecados, viven un auténtico infierno”. Según Terribas, a ambos se les sugirieron terapias de conversión y uno de ellos acabó intentando suicidarse.
Terribas sostiene que los testimonios recogidos apuntan a una vulneración de derechos en diferentes ámbitos. “Hay abuso psicológico, religioso y espiritual, económico, laboral y hay una coerción psicológica clarísima por abuso de poder”, afirma. “Es esta vulneración de derechos la que me anima a ponerlo encima de la mesa para que todo el mundo pueda opinar y todo el mundo pueda corregir a los que tienen responsabilidad”.
Hay un elemento que se repite respecto a El minuto heroico: la ausencia de la voz oficial del Opus Dei. Terribas explica que el equipo contactó con la institución para ofrecerle participar y responder a los testimonios, pero la invitación fue declinada. Para la directora, es “una oportunidad perdida”. “No se pueden permitir el lujo de no dar explicaciones a tantos y tantos testigos que han sufrido y que se consideran víctimas”, afirma Terribas, quien pide al Vaticano que vea y analice el documental y tome medidas.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.