Samanta Villar se convirtió, durante la primera década del siglo XXI, en la puerta a los mundos más oscuros y desconocidos. Como presentadora de 21 días en Cuatro, la periodista barcelonesa se adentró en la industria de la pornografía, en el consumo de drogas e incluso vivió en la calle, todo para entender el otro lado de la cuestión en primera persona: “Hay problemas que solo se entienden cuando se viven en la propia piel y como no es lo mismo contarlo que vivirlo, voy a vivirlo durante 21 días”.
Sin embargo, la catalana también ha vivido un ajetreado recorrido a nivel personal. Parte de su historia la ha contado esta semana en el primer episodio Gleeden Confidencial, el podcast de una plataforma de citas extraconyugales y no monógamas ideada por mujeres. Junto a Marta Riesco, Villar ha indagado en cuestiones como las relaciones fuera del matrimonio y la infidelidad, un caso por el cual ella misma ha pasado. En sus propias palabras, España necesita tener una conversación sobre un asunto cada vez más frecuente.
“He sido infiel y no me arrepiento. Con el tiempo, me he entendido y sé de dónde nace el impulso. Los datos muestran que la mitad de la población española es infiel. ¿Tú crees que están todos equivocados? Creo que lo que falta es una conversación madura, como sociedad, sobre la infidelidad. Queremos a nuestras parejas, pero sentimos atracción por otras personas ¿Por qué pasa esto? ¿Qué razones psicológicas y sociales hay detrás?”, razonaba, reflexionando sobre una cuestión poco tratada: la posibilidad de querer a una pareja y experimentar atracción por otras personas simultáneamente.
Desde su punto de vista, la conversación se debe trasladar al seno de la propia pareja, desgranar los posibles impulsos o atracciones que surjan durante la relación para entenderlos mejor y ver de qué lado decantarlos: “Si cada uno de nosotros se sienta con su pareja y entiende por qué están juntos, por qué sienten esas pulsiones o atracciones por otras personas, seguramente podrán salir cosas que sirvan para unirlos más”. A nivel nacional, la cuestión de las relaciones no monógamas, sin tener que pasar por infidelidades, va cobrando cada vez más fuerza y normalidad.
Múltiples conexiones
Según un estudio publicado por GAD3 en febrero de 2026, coincidiendo con San Valentín, un 41,4% de los españoles ve con buenos ojos las relaciones abiertas, mientras que un 41,2% apoya el poliamor, definiéndolo como “mantener dos o más relaciones afectivo-sexuales simultáneas”. “El amor en la España actual es un híbrido entre la lealtad de siempre y la libertad del mañana. Valoramos la fidelidad y la risa por encima de todo, pero ya no exigimos que el amor sea eterno para que sea verdadero”, escribía sobre estos datos Gala Conde, consultora de comunicación de la compañía.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.