Ferran Adrià ha visitado por primera vez La Revuelta para presentar Gènesi, la serie que reconstruye la historia de El Bulli y de una generación de cocineros que transformó para siempre la gastronomía. El chef catalán ha repasado junto a David Broncano algunos de los episodios más importantes de su trayectoria y ha vuelto a mostrar la filosofía que ha marcado su carrera: cuestionárselo todo. “Lo primero es preguntarse qué son las cosas. Siempre me lo pregunto todo”, ha explicado durante la entrevista.
Esa manera de observar el mundo fue precisamente una de las claves de su trabajo en El Bulli, donde llegó a crear 1.846 recetas. Adrià ha defendido en el programa la importancia de romper con lo establecido y ha reconocido que, además del trabajo, la suerte también tuvo un papel en su trayectoria. “Cuanto mejor sea tu maestro, peor, porque más vas a querer parecerte a él. Es mejor no tener maestro”, ha reflexionado el cocinero, que también ha recordado cómo una generación de chefs españoles consiguió cambiar las reglas de la alta cocina.
Adrià ha situado ese cambio a mediados de los años noventa, cuando España comenzó a disputar a Francia su posición histórica como gran referente gastronómico. “Durante 400 años, los franceses fueron los líderes de la alta cocina creativa”, ha explicado. Según el chef, fue entonces cuando un grupo de cocineros españoles decidió arriesgarse y apostar por una nueva forma de entender la cocina. Un movimiento que acabó teniendo consecuencias internacionales y que, en tono de humor, le ha llevado a reconocer que en Francia no despierta demasiadas simpatías. “No me pueden ver mucho”, ha bromeado.
El cocinero también ha sorprendido al recordar una etapa mucho menos conocida de su juventud. Con 18 años dejó los estudios y se trasladó durante unos meses a Ibiza, donde trabajaba para poder pagarse la estancia y disfrutar de la vida nocturna de la isla. Adrià ha comparado aquella Ibiza de los años ochenta con la actual y ha asegurado que entonces “la gente no dormía”. También ha recordado sus experiencias en Brasil, donde volvió a encontrarse con un ambiente de fiesta especialmente intenso.
Durante su conversación con Broncano, la gastronomía ha tenido, como era de esperar, un papel protagonista. Adrià ha acudido al programa preparado para explicar en pocos minutos algunos de sus trucos para cocinar una tortilla de patatas. Entre sus recomendaciones está batir los huevos en horizontal para emulsionarlos sin introducir demasiado aire y controlar la temperatura de la sartén, que debería rondar los 180 grados para conseguir un buen acabado. También ha explicado su particular técnica para darle la vuelta varias veces durante la cocción.
Y, para quienes prefieran la tortilla francesa, el chef ha reservado una propuesta bastante más inesperada. Adrià ha recomendado acompañarla con una mermelada modificada con fruta fresca para rebajar su dulzor. Una demostración más de la filosofía que ha guiado buena parte de su carrera y que ahora queda retratada en Gènesi, una ficción que recupera la historia de El Bulli y de la generación de cocineros que convirtió la gastronomía española en un fenómeno internacional.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.