Victoria Luengo es una de las actrices actuales más reconocidas del panorama interpretativo español. La nativa de Palma de Mallorca ha llenado su currículum de proyectos destacados a lo largo de la última década, siendo el último de ellos Reina Roja, la adaptación a serie de las novelas de Juan Gómez-Jurado. Su tándem con Hovik Keuchkerian atrapó a millones de espectadores en el 2024, cuando se estrenó en Prime Video, y su segunda temporada promete emociones todavía más fuertes.
Luengo y Keuchkerian se han vuelto a poner en la piel de Antonia Scott y Jon Gutiérrez para la llegada de Loba Negra, que se estrena en la plataforma de Amazon este viernes. En plena ruta promocional, ambos actores se han dejado caer por El Hormiguero para poner al día a Pablo Motos. El de Requena, más allá de las últimas novedades del proyecto, ha querido conocer algunas anécdotas curiosas de sus invitados, lo que ha resultado en la mallorquina sincerándose con una historia bastante escatológica.
“Yo estaba haciendo una obra de teatro en la que tenía que hacer que bebía de una lata de cerveza. Como no quería beber alcohol, pedía que la vaciaran y me la rellenaran de agua. En un momento dado, bebí de la lata mientras estaba en la representación y noté algo como duro al tragar. Pensé que era una cucaracha, lo eché y no, era un gapo. Me empezaron a entrar arcadas y mi compañero no entendía nada. Luego, además, lo escupí en la mano y no conseguía despegarlo de ninguna manera”, comentó, sorprendiendo a propios y extraños.
La relación entre Luengo y Keuchkerian se ha vuelto más cercana gracias al rodaje de la serie, que cuenta incluso con momentos de gran conexión íntima. Uno de ellos todavía tardará en llegar, pero muestra a Jon lavando el pelo de su compañera: “Es una secuencia que refleja muy bien la relación entre los dos personajes. Creo que la relación entre Antonia y Jon es la base de la serie. Se quieren muchísimo, se han elegido como amigos, como compañeros de vida, sin que exista entre ellos una relación romántica. Es una secuencia en la que, sin que haya ningún diálogo, se cuentan un montón de cosas”.
Gestionando sorpresas
Además, el cómico y actor de origen armenio es una persona fácil de gestionar, como cuando Victoria tuvo que guiarle hacia su propia fiesta sorpresa de cumpleaños. “No me fue nada difícil porque a Hovik le hablas de algo de comida y te lo llevas donde quieras. Yo le dije que le iba a llevar a comer la mejor ensaladilla rusa de Fuengirola y con esas me lo llevé engañado a su fiesta de cumpleaños sorpresa con todo el equipo de la serie”, explicó.
“Fue muy bonito, a mí no me gustan nada las fiestas de cumpleaños sorpresa, ni las sorpresas. Además, me las suelo oler, pero esta sí que me la comí con patatas, no me la esperaba para nada”, reconocía el propio Hovik.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.