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Televisión No todo era alegría

Chiquito de la Calzada, el cómico que sufría al ver su reflejo en televisión

Un documental de Movistar Plus reconstruye el litigio con los personajes de Lucas Grijander y Crispín Klander creados por Florentino Fernández

Chiquito de la Calzada, el cómico que sufría al ver su reflejo en televisión
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Actualizado hace 3 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01Aunque ‘El otro Chiquito’ dedica parte de su metraje a reconstruir quién fue Gregorio Sánchez antes de convertirse en Chiquito de la Calzada -su trayectoria como cantaor, sus años en Japón, sus dificultades económicas y el inesperado éxito televisivo-, el documental que este jueves estrena Movistar Plus parte del litigio que enfrentó al humorista con Lucas Grijander y Crispín Klander, los personajes creados por Florentino Fernández en ‘Esta noche cruzamos el Mississippi’ (Telecinco).
  • 02La decisión de alejarse de la biografía convencional fue deliberada.
  • 03La idea partió de Diego San José, quien no quería hacer un documental biográfico al uso, “porque tampoco había que reivindicar a Chiquito de la Calzada: nunca ha dejado de estar reivindicado”, explica Juan Zavala, que dirige la película junto a Javier Morales.
  • 04El objetivo era poner el foco en cómo aquel litigio, “que siempre se había tratado como una anécdota divertida”, había supuesto en realidad “un motivo de sufrimiento y de disgusto muy grande para Chiquito de la Calzada”, señala Zavala a La Vanguardia.

No es un biopic al uso. Aunque ‘El otro Chiquito’ dedica parte de su metraje a reconstruir quién fue Gregorio Sánchez antes de convertirse en Chiquito de la Calzada -su trayectoria como cantaor, sus años en Japón, sus dificultades económicas y el inesperado éxito televisivo-, el documental que este jueves estrena Movistar Plus parte del litigio que enfrentó al humorista con Lucas Grijander y Crispín Klander, los personajes creados por Florentino Fernández en ‘Esta noche cruzamos el Mississippi’ (Telecinco).

La decisión de alejarse de la biografía convencional fue deliberada. La idea partió de Diego San José, quien no quería hacer un documental biográfico al uso, “porque tampoco había que reivindicar a Chiquito de la Calzada: nunca ha dejado de estar reivindicado”, explica Juan Zavala, que dirige la película junto a Javier Morales. El objetivo era poner el foco en cómo aquel litigio, “que siempre se había tratado como una anécdota divertida”, había supuesto en realidad “un motivo de sufrimiento y de disgusto muy grande para Chiquito de la Calzada”, señala Zavala a La Vanguardia. Ese contraste entre un personaje dedicado a hacer reír y un hombre que sufría en privado fue, precisamente, uno de los elementos que más fascinó a los responsables del documental.

Después de una vida marcada por las dificultades, Gregorio Sánchez se convirtió en 1994, gracias a ‘Genio y figura’ (Antena 3), en uno de los rostros más populares del país. De repente, una persona corriente, procedente de un barrio concreto de Málaga, se había convertido en un fenómeno nacional. En una España que acababa de salir de los fastos del 92 y atravesaba un momento de especial crispación, su manera de hablar, sus movimientos, sus silencios y sus expresiones saltaron de la televisión a la calle y se incorporaron al lenguaje cotidiano de millones de españoles. “Te das cuen”, “fistro”, “pecador de la pradera”, “hasta luego, Lucas”, “no puedor” y tantas otras fórmulas trascendieron al propio humorista.

El fenómeno se produjo en una España que acababa de entrar en la era de las televisiones privadas, en plena batalla por la audiencia. El documental aprovecha también la figura de Chiquito para retratar aquella transformación social y televisiva. “La televisión privada se estaba inventando y también las reglas de la competencia; todo era un terreno por explorar”. En ese escenario nació ‘Esta noche cruzamos el Mississippi’, el programa de Pepe Navarro en el que Florentino Fernández, entonces un joven de poco más de veinte años, popularizó a Lucas Grijander y posteriormente a Crispín Klander.

El éxito de aquellos personajes abrió una cuestión que sigue siendo difícil de delimitar: dónde termina la parodia y comienza la copia. Los personajes de Florentino tomaban elementos reconocibles del universo de Chiquito, pero los desarrollaban en un territorio propio. Desde el entorno de Chiquito, sin embargo, se entendió que estaban aprovechándose de una creación ajena. 

La cuestión es hasta qué punto un artista puede servir de inspiración sin que ello implique apropiarse de una creación ajena

Según Zavala, Gregorio Sánchez llegó a sentir que Lucas Grijander y Crispín Klander “le estaban robando el personaje” con el que había alcanzado tanta fama, hasta el punto de temer por su futuro profesional y su situación económica. Ante aquella situación, Chiquito decidió llevar a juicio a Pepe Navarro, su productora y Telecinco

El documental no pretende zanjar ese debate. Aborda los matices jurídicos de la cuestión —entre ellos, la diferencia entre una persona pública y un personaje susceptible de protección— y se pregunta hasta qué punto un artista puede ser imitado o servir de inspiración sin que esa utilización implique apropiarse de una creación ajena. 

La cuestión de fondo es si Gregorio Sánchez podía considerarse dueño del personaje de Chiquito de la Calzada o si, una vez convertido en un fenómeno público, cualquiera podía imitar sus rasgos característicos. El propio documental incorpora testimonios que apuntan también a que Chiquito pudo beber de otros humoristas, del flamenco y de sus años en Japón para construir su personaje.

Florentino Fernández, en el documental
Florentino Fernández, en el documentalMOVISTAR PLUS

Lo que si deja claro el documental es que aquel conflicto tuvo un gran impacto personal en Chiquito y muestra a un hombre muy distinto de la imagen permanentemente alegre que proyectaba en televisión. “Cuando vemos a un cómico actuar públicamente, pensamos que siempre es divertido y que su vida es muy graciosa. Entonces sorprenden mucho estas historias de sufrimiento que hay detrás de estas figuras públicas que se dedican al humor”, señala Zavala.

Entre los testimonios que amplían el retrato aparece el de Mario Conde, cuya amistad con Chiquito constituye una de las historias más inesperadas del documental. Se conocieron cuando Gregorio Sánchez todavía no era famoso y pertenecían, aparentemente, a mundos muy alejados. “Es una historia de una amistad muy improbable y muy insólita entre dos personajes que pertenecían a mundos absolutamente, o aparentemente, opuestos”, cuenta Zavala. El documental incorpora también los testimonios de figuras como Pepe Navarro, Florentino Fernández, Manolo Sarria, Celia Villalobos, José Mercé, Paz Padilla, Ramón García y Juan y Medio, además de periodistas y expertos que ayudan a contextualizar el fenómeno.

El documental aborda también un encuentro posterior entre Chiquito y Florentino Fernández, que queda reservado para el tramo final. Sin desvelar qué ocurrió, Zavala sí destaca lo que aquel episodio dice de la personalidad del humorista: “Él no era en absoluto una persona rencorosa”.

Francesc Puig
Francesc Puig
Televisión

Licenciado en Periodismo por la UAB. Redactor de La Vanguardia desde 1987. En la actualidad en las secciones de Series, Televisión y Gente

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.