José Mariano Benítez de Lugo acudió este jueves a La Revuelta para hablar de una trayectoria profesional marcada por los litigios contra grandes poderes. A sus 85 años y después de 63 ejerciendo como abogado, el letrado especializado en casos de desahucio continúa activo y mantiene intacta su voluntad de defender a quienes considera más vulnerables.
David Broncano lo presentó como uno de los “mejores abogados de España” y destacó su trayectoria enfrentándose a personas e instituciones poderosas. El invitado llegó al plató con su casco de moto, un objeto que dio pie a una de las primeras conversaciones de la noche. “A todos sitios voy en moto, la moto me ha ahorrado miles de horas de vida, pero hay que ir con cuidado”, explicó.
El abogado resumió buena parte de su carrera con una expresión muy gráfica. “Toda mi vida profesional la he dedicado a pelearme con Goliat”, aseguró. Entre sus enfrentamientos judiciales figuran algunos con altos cargos políticos y miembros de la judicatura. También recordó su encontronazo con Mariano Rajoy, al que tuvo que llevar a declarar después de que el entonces presidente del Gobierno intentara evitar su comparecencia presencial. “Se oponía a declarar, como perdió, intentó que fuera por videoconferencia, perdió, dijo que fuéramos a Moncloa, me opuse, lo perdió…”, relató.
La conversación también pasó por uno de los asuntos que más ha marcado su carrera: los desahucios y la vivienda pública. Benítez de Lugo recordó el caso de varias mujeres que acudieron a él después de que se vendieran viviendas públicas a un fondo de inversión. Según explicó, desde entonces ha llevado alrededor de 300 casos relacionados con personas con problemas con sus caseros o con deudas hipotecarias que terminaron en manos de fondos buitre.
Su implicación con este tipo de casos, reconoció, incluso le ha generado algún reproche en casa. “Mi mujer se queja, porque dice que cuido más a los desahuciados que a mi familia”, contó entre las risas del público. El abogado explicó que todavía se emociona con determinadas historias, especialmente cuando afecta a personas que, según su relato, están al corriente de sus pagos y aun así se enfrentan a un desahucio. “Gente joven que me dice que tendrá que irse con sus padres, o personas mayores que tienen que irse con sus hijos”, recordó.
Benítez de Lugo también se refirió a su manera de entender la profesión y a las razones por las que continúa implicándose en estos conflictos. “Mi lema es que nada injusto me debe ser ajeno”, afirmó. Una filosofía que, según explicó, está detrás de su defensa de las personas en situaciones vulnerables y que también marcó el discurso con el que recibió la Medalla al Mérito Constitucional. “Cuando se cumple un deber no es ningún mérito”, sentenció.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.