“Uso el móvil 36 horas a la semana, pero tengo amigas que llegan a 55 horas, unas 9 al día”, reconoce Víctoria Palay, una joven de 18 años estudiante de Comunicación Audiovisual. “No me considero adicta al móvil, hasta que miro las horas que me paso con él”, nos explica Meritxell Ortiz, de 30 años. En el vídeo que pueden ver sobre estas líneas, las dos jóvenes comparan cómo fue su adolescencia con acceso a la redes sociales y qué diferencias perciben entre entonces y ahora.
El contraste no es solo generacional, es estructural. Hace más de una década, el acceso al móvil y a redes sociales como Facebook, Tuenti o Twitter era más progresivo y, en muchos casos, supervisado. Hoy esta experiencia ha cambiado con el smartphone como parte central de la vida adolescente y con plataformas como TikTok, Instagram o YouTube que están diseñadas para captar y retener la atención de forma continúa.
En España, Gobierno propone fijar los 16 años como edad mínima legal para acceder a redes sociales, trasladando parte de la responsabilidad a las plataformas para que verifiquen la edad de los usuarios. Esta propuesta está encima de la mesa en varios países como Francia o Australia. Ademàs, en Estados Unidos está en marcha un juicio histórico en California contra Meta y Google, acusados de crear deliberadamente plataformas como Instagram y YouTube para crear adicción en niños, basándose en mecanismos como el scroll infinito y los algoritmos de recomendación.
Más allá de la edad concreta o de una ley específica, el debate sobre redes sociales y adolescentes gira en torno a una transformación más profunda: la tecnología ha pasado de ser una herramienta puntual a convertirse en un entorno permanente. Entender cómo viven esta realidad distintas generaciones de jóvenes ayuda a contextualizar una discusión que ya se centra en cómo acompañar y proteger a los menores en una adolescencia digital.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.