El pedagogo y exministro responsable del salto histórico portugués en los informes PISA, Nuno Crato (Lisboa, 1952), tira de Josep Pla para sintetizar su tesis de que Europa necesita un modelo educativo basado en un plan de estudios exigente y estructurado. “Es sólo cuando se sabe algo que se siente la necesidad de saber más. Es cuando no se sabe nada que la curiosidad desaparece”, insistió Crato, citando a Pla, el pasado 26 de abril en Barcelona, en su intervención el I Fórum de Académicos por las Evidencias Educativas, organizado por la Fundación Episteme.
“Para elevar a los estudiantes a un buen nivel hay que ser exigentes, sobre todo con los que vienen de condiciones menos favorecidas” Esfuerzo educativo
Pone un gran énfasis en esas palabras de Pla ¿Por qué?
Son muy inteligentes, de una gran sutileza. Lo que sabemos de psicología cognitiva en la enseñanza confirma exactamente eso.
¿En qué sentido?
Por ejemplo, para despertar la curiosidad por la lectura un niño tiene que saber leer y lo mismo sucede con los fenómenos de la física. No todo viene de la curiosidad, pues ella misma se alimenta del conocimiento. Si no conoces algo, no puedes cuestionarlo ni querer comprenderlo mejor. Lo que sostenía Pla contradice la creencia de que el motor fundamental es la curiosidad, porque en realidad ella viene del saber.
Entonces, ¿es una espiral?
Sí, el conocimiento despierta la curiosidad por saber más, lo que genera nuevas ansias de aprender más y así sucesivamente. Esto que decía Pla representa, en esencia, una apología de la enseñanza estructurada.
¿En qué consiste?
En disponer de un plan de estudios organizado, secuenciado, progresivo y estructurado. Si diseñamos uno basado en proyectos, en parcelas e ideas sueltas, los niños no progresan.
¿Los países europeos no tienen altas expectativas educativas para sus jóvenes?
Así es en general, porque los planes de estudios no son lo suficientemente exigentes. No puedo hablar de todos, pero en conjunto en los resultados de PISA se ve cómo Europa está muy por debajo de los países mejores, como Japón, Singapur o Taiwán, quizá con la excepción de Estonia, aunque vamos a ver cómo evoluciona.
¿Se durmió en los laureles?
Creo que sí. Hay una influencia muy negativa de una pedagogía más relajada, basada más en el aprendizaje por proyectos, por competencias y no en contenidos más rigurosos. Hay menos evaluación. Eso causa ese descenso en los resultados.
“Mi gestión se basó en, además de no dejar a nadie atrás, con apoyo a los más rezagados, en fijar un plan estructurado exigente y en evaluar el rendimiento”
Usted insiste en la exigencia.
Un error de la escuela reside en olvidar la exigencia y verla como causa de desigualdades. Es justo al contrario. Para elevar a los estudiantes a un buen nivel hay que ser exigentes, sobre todo con los vienen desde puntos de partida menos favorecidos.
Sin una modulación, se corre al riesgo de volver al pasado, de la exclusión y represión.
Sí, sí, es necesaria esa modulación. Hay dos puntos de partida. Uno es que a los niños con más dificultades, por cuestiones sociales o psicológicas, no se les exige tanto como a los otros. El mío es diferente. Estos alumnos necesitan más apoyo para alcanzar ese umbral de exigencia para todos.
Durante su gestión de ministro de Educación en Portugal, entre 2011 y 2015, se le acusó de reaccionario por esa tesis.
Es ridículo, pues opera justo al revés. Es un enfoque progresista. Ser exigente supone proteger a los más desfavorecidos. En mi mandato y en algunos anteriores se logró, con más exigencia, que hubiese menos estudiantes en los niveles bajos de rendimiento en PISA.
¿Cómo es la “fórmula Crato”?
No existe una “fórmula Crato”.
Pues, ¿cómo lo hizo usted?
En Portugal hubo un período, entre 2003 y 2015, de más exigencia y más evaluación. Y otro, a partir de 2016 hasta hace poco, en los gobiernos de António Costa, de menos evaluación y peores programas. Hubo una caída grande. Mi gestión se basó, además de en no dejar a nadie atrás, con apoyo a los que tienen más dificultades, en dos cosas casi universales, el plan de estudios exigente, progresivo y organizado y la evaluación.
“Hay que enseñar a los niños a leer con un método rápido, sistemático y estructurado, y, en paralelo, desarrollar la fluidez” Lectura
Los “exámenes nacionales”.
Es importante que al final de cada ciclo haya alguna prueba. O bien de esas de las que si no la superas, no pasas; o bien de las que no tienen consecuencias. Hay un tipo intermedio, con algún efecto. Por ejemplo, clases para mejorar la lectura.
Si escribió el libro 'Apología del libro texto', entiendo que lo que ve amenazado.
Lo está, porque hay teorías de la política educativa que señalan que no es importante, al no concebir el desarrollo del conocimiento como algo organizado.
En la filosofía popular, el libro de texto parece como algo muy propio de los niños.
Yo estudié con libro de texto hasta en el doctorado. Es un instrumento organizado para estudiar, de Primaria al doctorado. Resulta más importante en ciertas materias, como las más estructuradas, y ciertas edades. Por ejemplo, en la fase de investigación de la tesis no hace falta, pero sí antes, a fin de profundizar en el conocimiento.
En Catalunya se ha decidido incorporar policías de paisano en algunos centros muy conflictivos. ¿Está de acuerdo?
No quiero pronunciarme porque no conozco la realidad lo suficiente, pero me parece triste llegar a ese punto. La situación en muchas escuelas es muy grave, porque, al contrario de lo que se prometió por algunas pedagogías modernas, se perdió en muchos sitios el sentido de la importancia del conocimiento y del estudio.
¿Cómo se previene?
Hay que cambiar el modelo para enseñar de forma sistemática. Debe hacerse un esfuerzo muy grande para que los niños aprendan lo básico en el tiempo necesario.
¿Cómo se incentiva el hábito de lectura y la comprensión?
Hay que enseñar a los niños a leer con un método rápido, sistemático y estructurado, y, en paralelo, desarrollar la fluidez. Cuando leer es difícil, no se puede avanzar.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.