A medida que pasan los días, la isla de Santa Elena se va mostrando como el punto de fuga del brote de hantavirus declarado en el crucero Hondius. Residentes de tres estados de Estados Unidos están siendo monitorizados por las respectivas autoridades sanitarias por posible infección por este virus, después de haber estado en el barco y haberlo abandonado el 24 de abril, cuando hizo escala en esta isla británica en el Atlántico, y haber regresado a sus domicilios. Ninguno de ellos muestra, hasta el momento, síntomas, según informaba The New York Times.
El Departamento de Estado de Georgia mantiene bajo vigilancia a dos ciudadanos que “muestran buena salud y no muestran signos de infección”, y que siguen las recomendaciones de los CDC. Por su parte, el Departamento de Salud Pública de California dijo que residentes en este estado habían estado en la nave, pero sin especificar cuántos. El Departamento explicó que está ayudando a las autoridades sanitarias locales al control de estas personas. Por último, el Departamento de Servicios Sanitarios de Arizona recibió la notificación de que un residente viajó en el crucero. Se mantiene asintomático y está siendo vigilado.
Ya hay 10 personas de todo el mundo bajo vigilancia por haber estado en contacto con una persona infectada con el virus Contagios
Por su parte, Singapur informó este jueves de que ha aislado a dos residentes de la isla, de 65 y 67 años de edad, que estaban a bordo del crucero, e indicó que se les ha hecho pruebas y se esperan los resultados. Según informó la Agencia de Enfermedades Infecciosas (CDA, por sus siglas en inglés) de la isla, las autoridades de la ciudad-Estado fueron notificadas el 4 y 5 de mayo sobre los dos hombres, un singapurense y un residente permanente de la isla -de nacionalidad no especificada-, quienes han sido aislados en un hospital especializado.
Aunque las pruebas médicas dieran negativo para hantavirus, quedarán en cuarentena 30 días a partir de la fecha de su última exposición al virus, y se repetirá el test una vez concluya dicho periodo, indicaron las autoridades singapurenses. En cambio, si los resultados confirman que tienen el virus, permanecerán hospitalizados para su monitorización y tratamiento. Además, las autoridades isleñas “rastrearán a sus contactos para identificar a las personas que hayan estado expuestas durante el periodo infeccioso y los contactos cercanos también serán puestos en cuarentena”.
Por último, un hombre danés que se encontraba a bordo del crucero afectado por el brote de hantavirus y que desembarcó el 24 de abril en Santa Elena se ha aislado voluntariamente, según anunció el jueves el Centro Danés para la Seguridad del Paciente, que añadió que este ciudadano, del que no se ha facilitado ni edad ni género, no presenta síntomas ni tuvo contacto estrecho con los pasajeros del crucero que desarrollaron la enfermedad.
Estos nuevos casos bajo vigilancia epidemiológica se unen al ciudadano suizo con síntomas ingresado en un hospital de Zúrich, a un ciudadano francés asintomático que está siendo vigilado por las autoridades galas, a los dos británicos que se han autoaislado en Reino Unido y a la azafata holandesa de KLM que está ingresada en Países Bajos. Este es el primer caso de contagio de alguien que no estuvo en el barco. Por último, la mujer alemana evacuada y hospitalizada en Düsseldorf tras haber estado en contacto con una persona infectada por hantavirus a bordo del crucero Hondius se encuentra estable y, por el momento, no presenta síntomas, según ha informado este jueves el Hospital Universitario de Düsseldorf.
Por último, Oceanwide Expeditions, la naviera propietaria del Hondius, ha confirmado en un comunicado que el 24 de abril, tras la muerte del primer paciente, desembarcaron de su crucero 30 personas de 12 nacionalidades distintas y otras dos de nacionalidad desconocida hasta ahora. Entre estas 30, la naviera contabiliza al hombre neerlandés que falleció en la nave el 11 de abril y a su esposa, que tenía síntomas y que murió el 26 de abril en un hospital de Johannesburgo.
Concretamente, abandonaron el crucero dos canadienses, dos suizos, un alemán, un danés, siete británicos, uno de San Cristóbal y Nieves, tres neerlandeses (el fallecido y su esposa, entre ellos), uno de Nueva Zelanda, uno de Singapur, uno de Turquía, uno de Suecia, seis estadounidenses y los dos de origen desconocido.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.