El director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se ha dirigido este sábado a la población de Tenerife para lanzar un mensaje de tranquilidad ante la llegada del crucero Hondius, afectado por un brote de hantavirus que se ha cobrado tres vidas.
En un mensaje de la OMS poco habitual, ya que se dirige de forma exclusiva a la isla canaria, y lanzado en redes sociales, Adhanom se dirige a los ciudadanos de Tenerife, “de ser humano a ser humano”, para decirles de forma directa que “esto no es otro Covid-19” y que, aunque el hantavirus es “grave”, el riesgo de contagio es “bajo”. “Esta es la evaluación de la OMS y no lo hacemos a la ligera”, indica Adhanom, que deja claro que no habrá contacto entre los ciudadanos de las islas y sus familias con el pasaje del crucero.
El director de la OMS, que estará el domingo en Tenerife junto a la ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el de Política Territorial, el canario Ángel Víctor Torres, supervisando el operativo de desembarco y repatriación de los pasajeros del Hondius, considera “necesario” enviar este mensaje ante la incertidumbre y el temor que la llegada del crucero ha suscitado entre los canarios.
Desde hace días es el tema de conversación en los bares y comercios de la isla y sobre todo en la localidad de El Médano, que es el principal núcleo costero del municipio de Granadilla y la población más próxima al puerto al que llegará el Hondius. Allí las opiniones son diversas pero, si en algo se coincide, es en criticar la falta de información y que ha derivado en miedo. Para muchos, lo que están viviendo estos días tiene muchas similitudes con lo que ocurrió en el 2020 con la covid.
“Hace mucho vivimos una situación parecida y nadie nos asegura que no vuelva a pasar lo mismo”, indicaba ayer Camila, dependienta del comercio Picacho Surfshop, en El Médano. Esta italiana, que vive desde hace años en la isla y trabaja en este comercio, reconoce que hay miedo “a lo que pueda suceder”. “Hay gente que se está muriendo y esto es una isla, si se produce un contagio se puede extender”, indica Camila, que apunta que su padre está muy preocupado por la situación: “Me ha dicho que trate de no hablar con gente que no conozca, pero trabajo en un comercio”, reflexiona.
Desde hace días es el tema de conversación en los bares y comercios de la isla y sobre todo en la localidad de El Médano
Este mismo sábado, varias horas después de que el director de la OMS, hubiera emitido la carta pidiendo tranquilidad a los tinerfeños, nadie de los consultados por este periódico tenía conocimiento de ella. “No vamos a poder hacer nada. El barco va a llegar, lo que queda es confiar en que las personas que están detrás sepan lo que hacen y actúen bien”, indicaba la dependienta de La Tienda de Mar, en El Médano, que prefiere no dar su nombre. Ella también reconoce que ha faltado información esos días y que la poca que había “era confusa”.
Una vecina del municipio, Mari, reconoce que le da miedo la llegada del barco pero advierte que hay que ponerse en el lugar de las personas que van en el crucero y sus familias. “Da miedo pero hay que ser solidario. Si yo estuviese en ese barco me gustaría que me auxiliaran”, declara.
Precisamente esa humanidad a la que apela esta vecina de El Médano y que los canarios han demostrado durante años con la llegada de cayucos y migrantes fue ensalzada ayer por el director de la OMS en su carta. “Tengo intención de viajar a Tenerife (…) para rendir mi homenaje personal a una isla que ha respondido a una situación difícil con dignidad, solidaridad y compasión. Su humanidad merece ser presenciada, no solo reconocida desde la distancia”, apuntó Adhanom.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.