Poco sé de fútbol y me interesa aún menos. Tampoco soy de bufandas. Oprimen. Todas: las políticas, las deportivas y las otras. Pero esta semana, movida únicamente por el morbo periodístico, servidora de ustedes ha quedado fascinada ante el histrionismo de Florentino Pérez. Qué función. Y qué resaca.
Una de las derivadas del numerito del presidente del Real Madrid del martes ha aterrizado en el territorio de las mujeres y del feminismo. El césar blanco despachó a la columnista del diario ABC María José Fuentálamo como “la mujer que no sabe si sabe de fútbol”. A la presentadora de Fox Sports Lola Hernández la rebautizó directamente como la “niña”: “Que pregunte esa niña, que los demás sois muy feos”.
Un clásico ibérico con ecos trumpistas: el hombre poderoso convencido de que hay ingenio en el paternalismo.
Las guardianas del catecismo saltaron al césped en cuestión de segundos. Irene Montero cabeceó en X contra los “señoros” y certificó que aquello merecía el calificativo de “machirulada épica”. La ministra Ana Redondo, más institucional, habló de “machismo casposo y anacrónico”. Traducción simultánea: a Florentino le hace falta una actualización de software y un nuevo repertorio de chistecitos.
Y sí, esos dos comentarios rezuman ese machismo antiguo de señor importante y sobremesa interminable. Florentino tiene poder, dinero y 79 años. Eso no significa necesariamente nada en otros hombres con uno, dos o esos tres mismos atributos. Pero en él, pues sí. La cuestión es que, si ya lo sabíamos, ¿a qué viene tanto estupor?
Lo verbalizado por el presidente del Madrid hacia mujeres periodistas le delata
Quizá lo más interesante no sean esas salidas de tono, sino la reacción de las afectadas. Escribió Fuentálamo en ABC : “¿Ofendida? En absoluto”. Y añadía algo bastante más inteligente que muchas apostillas de eurodiputadas y ministras: que escuchar según qué comentarios le resbala bastante y que, si algo le producen, es cansancio. “¿Otra vez? ¿No habíamos pasado ya esta pantalla?”. Un cansancio infinito y a la vez alivio. Porque lo verbalizado por Florentino confirma que determinadas mentalidades permanecen ahí ancladas en el tuétano de la sociedad, y que hacemos bien las mujeres en seguir dando la batalla en lo profesional y en lo personal.
Gracias, Florentino, por el recordatorio.
“En ese momento ni siquiera registré lo de ‘niña’. Solo quería preguntar por el mexicano (Riquelme)”, dijo en Mañaneros de TVE Lola Hernández, 54 años y treinta de carrera. Después la presentadora de la Fox evocó a Jesús Gil, a Rubiales... y a toda esa rémora nacional que ha convertido a ciertos dirigentes de clubes (y no solo) en piezas de museo. Y remató reivindicando la profesionalidad de las periodistas especializadas en deportes, que por suerte cada día son más y pegan fuerte.
“Lo que más pena me da es que me llaméis solo para comentar la anécdota y no la crisis del Madrid”. Grande, Lola.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.