Al MinutoInternacionalPolíticaOpiniónSociedadDeportesEconomíaCiudadesPopCulturaSucesosLa Contra
Suscríbete
Sociedad Desde hace 27 años

Ramon y Núria son hermanos de riñón: “Tenemos un órgano de un mismo donante”

No se conocían de nada hasta que en 1999, hace casi tres décadas, la vida les dio una segunda oportunidad gracias a la misma persona

Ramon y Núria son hermanos de riñón: “Tenemos un órgano de un mismo donante”
Núria y Ramon, fotografiados por 'La Vanguardia' este miércoles en la sede de la Fundació Puigvert Miquel González / Shooting
Escucha este artículo
0:00 7:42
Actualizado hace 21 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

Sugerir una corrección Política de correcciones de La Vanguardia
4 puntos clave Ver
  • 01De hermanos hay de muchos tipos.
  • 02Están, para empezar, los biológicos, los de sangre.
  • 03Pero luego hay una larga lista de personas que sienten ese vínculo con un semejante sin que medie parentesco: hermanos de leche (dos niños amamantados por una misma mujer); de armas (personas que combatieron juntas en una guerra); del alma, de vida, de crianza… e incluso de riñón.
  • 04Hace 27 años, el 2 de febrero de 1999, se convirtieron en hermanos renales: los dos recibieron un riñón de un mismo donante y la vida les dio una segunda oportunidad.

De hermanos hay de muchos tipos. Están, para empezar, los biológicos, los de sangre. Pero luego hay una larga lista de personas que sienten ese vínculo con un semejante sin que medie parentesco: hermanos de leche (dos niños amamantados por una misma mujer); de armas (personas que combatieron juntas en una guerra); del alma, de vida, de crianza… e incluso de riñón. Es el caso de Ramon y Núria. Hace 27 años, el 2 de febrero de 1999, se convirtieron en hermanos renales: los dos recibieron un riñón de un mismo donante y la vida les dio una segunda oportunidad.

A Núria Pérez (Granollers, Barcelona, 1958) le saltaron las primeras alarmas con 25 años, tras dar a luz a su segundo hijo. ¿La razón? Le detectaron proteínas en la orina. Normalmente, los riñones filtran la sangre y evitan que las proteínas lleguen a la orina. Estuvo muchos años pasando controles, hasta que a los 38 todo se desestabilizó: los riñones dejaron de funcionar.

Trasplantada con 38 años

A partir de ahí, nueve largos meses de diálisis, hasta que llegó la llamada que le cambiaría la vida. Eran las seis de la mañana cuando sonó el teléfono: tenían un posible donante.

La confirmación llegaría pocas horas después, estando ya presente en la sede de la Fundació Puigvert. No fue la única en recibir una buena noticia. Ramon Fort (Gràcia, Barcelona, 1949), que estaba justo en ese instante sentada a su lado a pesar de que era la primera vez que se veían, supo a la vez que sería el destinatario del otro riñón del donante fallecido. Ambos se convirtieron a partir de ahí, y para siempre, en hermanos renales. Del donante solo supieron que era un chico joven que había muerto en un accidente de moto.

Ramon y Núria, con el reciento modernista de Sant Pau al fondo 
Ramon y Núria, con el reciento modernista de Sant Pau al fondo Miquel González / Shooting

La intervención fue bien. No obstante, Núria vio que no acababa de evolucionar favorablemente. Incluso llegó a perder la movilidad. Al final averiguaron que era uno de los múltiples fármacos que tomaba para evitar el rechazo del órgano el que le producía ese efecto. Fue cambiarlo e ir remontando. Hasta hoy. “Para mi, cada nuevo día es un regalo”, confiesa a La Vanguardia.

Dice haber tenido una vida muy buena hasta ahora. Eso sí, se cuida mucho. “Soy muy positiva y practico mucho deporte: camino, hago bicicleta, montaña…”.

Para mi, cada nuevo día es un regalo”

Todavía hoy, 27 años después, sigue con los controles, uno cada cuatro meses. También continúa con los inmunosupresores, “aunque es poca medicación”.

A pesar de los años que han pasado, aún recuerda lo que sintió aquel día. “Por una parte, alegría, porque te daban una segunda oportunidad; por otra, tristeza, y es que pensaba en la familia del difunto, que fue solidaria en unos momentos muy difíciles”.

Un médico ya me avisó: 'Antes de dos años estás haciendo diálisis'”

Idéntica gratitud muestra Ramon, que empezó a encontrarse mal dos años antes del trasplante. ¿Los síntomas? Cansancio agudo, y eso que tenía unos 48 años por aquel entonces. Después de visitar varias consultas, se topó con un médico que le soltó una frase que le quedaría grabada: “Antes de dos años estarás haciendo diálisis”. Al año y medio, hacía tres sesiones a la semana, de cuatro horas y media cada una. Así, durante siete meses, hasta que supo que había un riñón para él.

Como Núria, sigue con los inmunosupresores. También toma medicación para la epilepsia: padeció dos ataques –separados en el tiempo– tras el trasplante e incluso un pequeño ictus.

Hace 27 años que él y Núria se conocieron. El miércoles, La Vanguardia los reunió después de 17 años sin verse, cuando coincidieron con motivo de la celebración de los 1.000 trasplantes renales realizados por la Puigvert, donde fueron intervenidos. Ayer se vieron por cuarta vez, en la conmemoración de los 3.000 trasplantes de la Fundació.

Josep Fita
Josep Fita
Periodista

Licenciado en Periodismo por la UAB, trabaja en La Vanguardia desde el 2010. Actualmente, en la sección de Sociedad, donde escribe sobre salud, ciencia o educación. Antes había trabajado en la Cadena Ser y COM Ràdio. jfita@lavanguardia.es

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.