El Tribunal Supremo entra hoy en un terreno inexplorado, sobre el que no hay doctrina. La Sala de lo Contencioso-Administrativo del alto tribunal tiene que votar, lo que sentará jurisprudencia por primera vez en su historia, si unos padres o familiares muy directos de una persona que pide la eutanasia pueden frenar ese derecho a una muerte digna.
El Supremo tiene encima de la mesa el caso de Francesc Augé, el vecino de Vallirana de 55 años que aguarda desde septiembre de 2024 vía libre para ejercer su derecho a una muerte digna. Esa eutanasia quedó frenada al oponerse el padre de Francesc -el progenitor tiene 95 años- a las intenciones de su hijo.
El caso de Francesc llega a ese alto tribunal semanas después de que otra eutanasia aprobada, la de Noelia Castillo, tardara dos años en hacerse realidad tras la frontal oposición del padre de la joven, de 25 años, representado por Abogados Cristianos. Noelia tuvo que pasar hasta por cinco instancias judiciales hasta conseguir la autorización para esa muerte digna.
En el caso de Francesc el asunto ha llevado otro derrotero judicial, que es lo que ha elevado el asunto hasta el Tribunal Supremo. El caso ha llegado hasta esa Sala de lo Contencioso-Administrativo por el recurso de casación interpuesto por la Generalitat contra una sentencia del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC), que quitó la razón dada a Francesc por una jueza de Barcelona y admitió el recurso de su padre.
El TSJC dio la razón al padre de Francesc y la Generalitat llevó el caso al Supremo para que fije jurisprudencia
El TSJC estimó que “los padres pueden tener un interés legítimo en que sus hijos permanezcan con vida” Y fue más lejos al fallar que ese “interés” podría incluso prevalecer “en situaciones de desencuentro o conflictos familiares” al primar en estos casos “la preocupación paternofilial”.
Tras conocerse esa sentencia, la Generalitat planteó el dilema al Supremo para acabar con esta laguna jurídica que invita a diferentes interpretaciones. El debate se ha abierto hoy entre los 34 magistrados de lo contencioso. En esa sala se va a decidir mucho más que el inminente futuro de Francesc; lo votado en ese pleno va a sentar jurisprudencia y será la norma a seguir para todos los casos futuros en los que se plantee el mismo debate.
La Fiscalía ya se ha pronunciado: “Sí se puede frenar una eutanasia, si existe un vínculo muy estrecho entre el que la pide y los que se oponen”
La Fiscalía del Supremo ya avanzó semanas atrás cuál es su postura en este dilema. Esa instancia marca una posición que se queda a medio camino entre los que defienden que la eutanasia es una derecho sobre el que solo deben de decidir los que piden la muerte digna y aquellos que dejan abierta la puerta a familiares directos para oponerse a ese deseo.
Lo que va defender en este pleno la Fiscalía es que los parientes más cercanos sí están legitimados para personarse en estos procesos, pero solo si se demuestra que esas personas (un padre, una madre o un hermano) tienen “un intenso vínculo afectivo” con quien pide una eutanasia en el momento en el que se ejercita ese derecho.
Los fiscales piden cerrar la puerta a estos asuntos a grupos ultras como Abogados Cristianos: “No están legitimados”
Los fiscales dejan claro que no basta la genética o compartir unos apellidos para frenar uno de esos procesos. La relación entre las partes afectadas, reiteran, tienen que se muy estrecha.
La Fiscalía deja, por otro lado, muy claro que en estos procesos no pueden intervenir terceras personas. Se cierra, pues, la puerta a asociaciones ideológicas o ultras, como Abogados Cristianos, detrás del recurso contra la eutanasia de Francesc, como lo estuvieron con el caso de Noelia. Sin interés directo, no hay legitimación.
La postura de la defensa de Francesc: “El derecho a decidir una muerte digna solo compete a la persona que lo solicita”
Pero hay otra postura: la que sostiene que en un proceso de eutanasia solo debe de decidir la persona que la pide. Es la que defiende la abogada de Francesc Augé, Montse Bel. Esa letrada apunta, por otro lado, que si en este caso el Supremo recogiera la tesis de la Fiscalía y fijara que los familiares directos sí están legitimados para frenar uno de esos procesos, esa jurisprudencia no encajaría con el caso de Francesc.
Y es que a pesar de que Bel reconoce que la relación de su cliente con su padre “es ahora buena”, apunta que el hombre, de avanzada edad, “ha sido manipulado por su entorno para que se opusiera a esa eutanasia”.
La vulnerabilidad de este anciano, añade la letrada, “ha sido aprovechada por personas ajenas a la familia para frenar el proceso”. Y ahí entró también Abogados Cristianos. Así que Bel estima que en este caso no se cumple la premisa de “relación muy estrecha” a la que se refiere la Fiscalía. “En este caso están interviniendo terceras personas sin ninguna legitimidad”, afirma.
El Tribunal Supremo ya dejó claro en su auto de admisión para estudiar el asunto que se daba ese paso para “determinar cuáles son los requisitos y circunstancias que permiten establecer la concurrencia de un interés legítimo de un tercero” en una petición de eutanasia.
Ahí va a radicar el antes y después en estos procesos. Y la importancia de lo que se va a votar en ese alto tribunal, que no está resolviendo solo el caso de Francesc, repiten fuentes jurídicas. En esa sala se va a dibujar el marco jurídico a partir del cual se van a resolver, a partir de ahora, todas las impugnaciones contra eutanasias en España.
Francesc Augé insiste, por su parte, en que le dejen ejercer su derecho a una muerte asistida para poner fin, dice, a su sufrimiento tras dos infartos y cuatro ictus, que le han dejado secuelas y un fuerte malestar psicológico.
Su eutanasia estaba programada para septiembre del 2024 –recibió el visto bueno de la Comissió de Garantia i Avaluació de Catalunya (CGAC)-, pero una demanda de su padre la paralizó y después la Generalitat llevó el debate al Supremo.
Si pierde esta batalla Francesc volverá a la casilla de salida, sin que nada de lo conseguido hasta la fecha haya servido, en su caso, para nada.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.