La Audiencia Nacional ha sentado este lunes por primera vez en su historia a 15 acusados de pertenecer a una de las bandas juveniles más violentas y peligrosas asentadas en España. Son miembros del grupo Dominican Don't Play (DDP) -banda declarada ilegal en 2013- y les imputan delitos de tráfico de armas o falsificación.
Pero en ese banquillo se sienta también un supuesto pandillero acusado de matar a golpes de machete un joven en un parque de Usera, en 2022. El fiscal pide para ese presunto asesino prisión permanente revisable.
Admiten ser “pandilleros”, los delitos que les imputan y se muestran arrepentidos
Catorce de esos jóvenes han reconocido durante la vista haber pertenecido a la banda Dominican Don't Play (DDP). Se han mostrado arrepentidos por sus actos y los delitos cometidos y han aceptado ser condenados -con una rebaja de la pena inicial solicitada por el fiscal- a condenas que van del año y medio de cárcel a los cinco años y medio. El Ministerio Público solicitaba penas, antes de esa confesión, de hasta 15 años de prisión.
Esos pandilleros admiten, por lo tanto, su pertenencia a una banda criminal. Todos reconocen que formaban parte de un “coro” asentado en Seseña (Toledo) y tres de ellos admiten que eran los líderes de ese grupo.
La Guardia Civil desarticuló un “coro” que tenía montado su cuartel general en Toledo
Los hechos que han llevado a esta banda al banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional tienen precisamente su origen en Toledo. En esa provincia la Guardia Civil descubrió años atrás la existencia de “un coro” de la organización DDP (una agrupación local dentro de la banda) que había fijado su cuartel general en la población de Seseña.
El fiscal relata que los pandilleros “actuaban de forma definida y jerarquizada para la comisión de diversos delitos, como el tráfico de drogas, tráfico de armas o expedición de moneda falsa”, además de planificar todo tipo de robos o protagonizar riñas multitudinarias.
El grupo actuaba con mucha planificación, dice el fiscal, y con estructura jerárquica
Este “coro”, relata en su escrito de conclusiones provisionales el fiscal, recogido por Efe, se financiaba, como es habitual en estas bandas, con la venta de drogas, la distribución de billetes falsos o el tráfico de armas. A lo que se sumaban las aportaciones exigidas a los miembros del grupo. Todo esto lo reconocen ahora 14 de esos acusados.
El fiscal recuerda que los Dominican Don't Play -frontales enemigos de la banda de los Trinitarios- fueron etiquetados hace 13 años por el Tribunal Supremo como “un grupo urbano que opera en España desde diciembre de 2004, formado por jóvenes fundamentalmente de origen dominicano, con una estructura jerarquizada”.
La banda se rige por una reglas muy estrictas y para entrar hay que ser “bendecido”: recibir golpes o delinquir
La banda tiene sus propias reglas, muy estrictas. Se rigen, destaca el fiscal, por un “código de castigos”. En esa norma ocupan un lugar destacado “las bendiciones”. Son las reglas o requisitos marcados por los líderes para entrar a formar parte del grupo, donde predominan los “golpes con puños, tablas o bastones”, además de encargos de agresiones a bandas rivales para demostrar que uno esta preparado.
Hay que pasar, pues, por esas palizas o demostrar que se es un violento capaz de cualquier cosa para ser un miembro de derecho de los DDP.
Con la vestimenta han dejado de ser tan exigentes, para evitar ser identificados
Al principio, aunque ahora no son tan exigentes con esa norma, los pandilleros tenían que utilizar una vestimenta determinada - ropa deportiva ancha, gorra de béisbol, collares de rango con los colores de la bandera de la República Dominicana y pañuelos negros- pero con el paso del tiempo y ante la presión policial cada vez más severa, se ha buscado otra forma de vestir para evitar ser identificados.
El joven asesinado supuestamente por uno de los acusados fue atacado de forma muy brutal en un parque con un machete
El asesinato imputado a uno de esos 15 acusados -el único que no reconoce los hechos- se consumó el 5 de febrero de 2022 en un parque del distrito madrileño de Usera. La víctima se llamaba Diego, tenía 25 años y era de origen colombiano. Algunas fuentes lo vincularon en su día con los Trinitarios. Diego vivía muy cerca de donde lo mataron con su novia, embarazada.
En la sesión de este lunes han declarado los primeros policías que acudieron a ese parque. Han contado que testigos les narraron que el joven fallecido, su pareja y otras tres personas se encontraban tomando algo en un banco del parque cuando fueron atacados con armas blancas por diez miembros de los DDP.
Uno de los testigos, bajo protección al temer represalias, identificó al autor material, arrestado un mes después.
Por estos hechos fueron detenidos dos jóvenes, de 20 y 27 años, pero al final solo se han recabado pruebas para imputar ese crimen al que ahora es juzgado en la Audiencia Nacional.
La mortal agresión ocurrió durante uno de los frecuentes enfrentamientos entre miembros de los DDP y los Trinitarios.
El crimen se consumó en un parque próximo a la calle San Ruperto, en el barrio de San Fermín. El chico asesinado fue apuñalado en la zona lumbar. Antes de morir pudo llamar a su padre: “Papá, me mataron y ya no puedo hablar más”.
El fiscal pide que el presunto autor de ese crimen tenga prohibido residir en Seseña, donde tenía montado su centro de operaciones este “coro” y visitar también Madrid, donde se cometió el asesinato.
La misión del fiscal en este histórico juicio, además de probar la autoría del crimen de Diego, era demostrar que esos quince jóvenes forman parte de una misma “organización criminal”. Esta última parte ya se ha conseguido con la confesión de los 14 acusados.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.