Tener un dispositivo electrónico como un reloj inteligente o el móvil en la mesa durante la realización de un examen, aunque no se usen, será motivo suficiente de suspensión para el alumno de la Universitat de Girona (UdG).
La UdG ha endurecido la lucha contra el fraude académico, modificando la normativa reguladora de los procesos de evaluación y calificación de los estudios de grado o máster. La UdG ha abierto ya dos expedientes a dos alumnos por incumplimiento de la norma. Los estudiantes hicieron uso de herramientas que les permitían la comuniación con el exterior.
La UdG ha abierto expediente a dos estudiantes por usar artilugios para comunicarse con el exterior en una prueba
El nuevo redactado del artículo 21 de la normativa reguladora, amplía el concepto de lo que sería una conducta fraudulenta en un examen, que en los tiempos que corren va mucho más allá del uso de chuletas escritas en trocitos de papel, bolígrafos, en la tapa de calculadora o en algunas partes del cuerpo.
Según el nuevo redactado, está tipificada como conducta fraudulenta, “la utilización, el intento de utilización o la tenencia de cualquier sistema, dispositivo o tecnología que permita o pueda permitir a los estudiantes ponerse en contacto con agentes externos o recibir ayuda no autorizada”.
La nueva normativa que penaliza el uso de dispositivos electrónicos ha entrado hoy en vigor
Se incluye en esa tecnología elementos como los móviles, los smartwatch, los pinganillos invisibles o gafas inteligentes dotadas de IA, con las que algunos alumnos se han presentado a los exámenes.
Ante la detección de cualquier elemento de este tipo durante una prueba, un trabajo de final de grado o de máster, el estudiante suspenderá con una calificación de cero. No hace falta usarlos, por el simple hecho de llevarlos encima durante el examen, el alumno ya será sancionado.
Además, al margen del suspenso, la UdG podrá abrir un procedimiento disciplinario que podría acabar con la suspensión de toda la asignatura o la expulsión temporal de la universidad. Si el alumno es reincidente, se le podría expulsar definitivamente.
El rector de la UdG, Josep Calbó, reivindica la “integridad académica” y la honestidad del alumno y destaca la necesidad de endurecer la normativa vigente para “evitar la cultura de la trampa”.
La universidad prevé instalar detectores de dispositivos de radiofrecuencia en todos sus campus
La universidad trabaja en la la elaboración de una norma común para detectar este tipo de fraude mediante dispositivos de radiofrecuencia con la instalación de detectores en todos sus campus.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.