Sociedades científicas, centros de investigación, pacientes y hospitales se rebelan contra la decisión de la Comisión Interministerial de Precios de Medicamentos y Productos Sanitarios, del pasado 15 de julio, de rechazar la financiación pública de los primeros fármacos capaces de modificar el curso de la enfermedad de Alzheimer. Es el segundo rechazo de la Comisión, después de un primer pronunciamiento en abril.
La decisión ha provocado una “profunda preocupación” en el Hub Alzheimer Barcelona. “Somos plenamente conscientes de que estos medicamentos no curran la enfermedad, de que su beneficio se limita a retrasar la evolución de la enfermedad y de que presentan riesgos que exigen una selección rigurosa de los pacientes, seguimiento mediante resonancia magnética y equipos profesionales específicamente preparados”, argumenta la entidad.
“Pero el debate regulatorio sobre su eficacia, seguridad y balance beneficio-riesgo en la población autorizada ya ha sido resuelto en la aprobación de la Agencia Europea del Medicamento”, precisa. El Hub Alzheimer Barcelona está integrado, entre otras instituciones, por los hospitales Clínic, Sant Pau, del Mar y Vall d’Hebron.
Aseguran que el ahorro inmediato se convertira en un mayor gasto ocasionado por la enfermedad en el futuro
A través de un comunicado, recuerdan que la población autorizada a recibir tratamientos con lecanemab y donanemab es muy limitada y está claramente definida, y sostienen que el ahorro que puede significar dejar de financiarlos “puede significar desplazar los costes hacia etapas posteriores, cuando la dependencia es mayor, y trasladarlos desde el presupuesto sanitario hacia las familias”. En España, el cuidado de una persona con alzheimer representa cerca de 30.000 euros al año para las familias, que soportan alrededor del 80% del impacto económico.
Por otra parte, el hub catalán sostiene que restringir estos tratamientos a la sanidad privada “creará una desigualdad difícilmente compatible con los principios de universalidad y cohesión del Sistema Nacional de Salud”. “Dos pacientes con la misma enfermedad, el mismo perfil clínico y la misma posibilidad de beneficiarse recibirán respuestas distintas según su capacidad económica”, precisa.
En una carta dirigida a la ministra de Sanidad, las consejerías de salud de las comunidades autónomas y a los miembros de la Comisión Interministerial de Precios, el Hub Alzheimer Barcelona reivindica que se reconsidere la decisión de no financiar lecanemab y donanemab. Además, exige un plan de implementación gradual, segura y equitativa en todas las CC.AA. y una inversión específica en personal, diagnóstico y capacidad asistencial para preparar al sistema tanto para estas terapias como para las que llegarán en el futuro.
En la misma línea, entidades como la Confederación Española del Alzheimer y Otras Demencias (Ceafa), o las sociedades españolas de Geriatría y Gerontología, Médicos Generales y de familia, Neurología, Psicogeriatría y Psiquiatría y Salud Mental han expresado hoy en un comunicado su “profunda decepción” por la resolución de la Comisión Interministerial de Precios.
El acceso a las terapias, que son para muy pocos casos, dependerá de la capacidad económica del paciente
En su opinión, los nuevos medicamentos “merecen una fundada oportunidad” desde el momento en que han sido autorizados por las agencias europea y española “tras un proceso de evaluación especialmente exigente sobre su calidad, seguridad y eficacia”.
“Efectivamente, su beneficio es modesto y sus riesgos son conocidos –admiten las citadas instituciones-, pero no existe ninguna otra alternativa en esa área y, para muchas personas, lograr unos meses adicionales de autonomía, de capacidad funcional o de vida independiente pueden tener un valor incalculable.
A su entender, la llegada de estos tratamientos representa una oportunidad para fortalecer las unidades de memoria, mejorar el diagnóstico precoz, consolidar equipos multidisciplinares y seguir modernizando la atención al alzheimer.
“Defendemos que las personas que cumplan los criterios clínicos puedan acceder a ellos en condiciones de equidad y con la información necesaria para decidir libremente junto a sus profesionales sanitarios”, afirman. “Las personas con alzheimer, sus familias y sus clínicos llevan demasiado tiempo esperando una oportunidad que, aunque limitada, es real. No podemos permitirnos el lujo de renunciar a ella”, concluyen, y reclaman replantear la decisión de no financiar los nuevos tratamientos.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.