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Sociedad Eclipse solar

Aurora boreal romana sobre el Miño

Las manchas marrones, lilas y naranjas, quizá mezcladas con los colores del atardecer, querían recrear en el horizonte una aurora boreal

Aurora boreal romana sobre el Miño
Una mujer hace una fotografía momentos antes del eclipse solar en la playa de Doniños,en Ferrol.kiko delgado / EFE
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Actualizado hace 32 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

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  • 01El viaje exprés de siete horas de coche de ida y no se sabe cuántas de vuelta que hizo Luís desde Lisboa a Galicia para ver el eclipse en su totalidad acabó en “un milagro”, muy gallego, de cielos pintados de nubes.
  • 02Camino de A Coruña, un primo le avisó de que en Lugo lucía el cielo azul y existe un algo ignoto mirador sin par, de diecisiete siglos de antigüedad.
  • 03La muralla romana lucense, con sus algo más de dos kilómetros de perímetro y un ancho paseo superior, siempre tan opacada por la incompleta y medieval de Ávila, quizá por su cercanía a Madrid, lució ayer como un balcón prodigioso.
  • 04Sus muros de pizarra parecían levantados no para hacer frente a los peligros del bajo Imperio romano, sino para sanar los malos augurios pretéritos de los eclipses.

El viaje exprés de siete horas de coche de ida y no se sabe cuántas de vuelta que hizo Luís desde Lisboa a Galicia para ver el eclipse en su totalidad acabó en “un milagro”, muy gallego, de cielos pintados de nubes. Camino de A Coruña, un primo le avisó de que en Lugo lucía el cielo azul y existe un algo ignoto mirador sin par, de diecisiete siglos de antigüedad.

La muralla romana lucense, con sus algo más de dos kilómetros de perímetro y un ancho paseo superior, siempre tan opacada por la incompleta y medieval de Ávila, quizá por su cercanía a Madrid, lució ayer como un balcón prodigioso. Sus muros de pizarra parecían levantados no para hacer frente a los peligros del bajo Imperio romano, sino para sanar los malos augurios pretéritos de los eclipses. Esos que en la cultura popular gallega hacían que cuando el sol se ocultaba tras la luna no se recogiese la verdura para elaborar el caldo, ni se tomase la leche fresca de las vacas, pues se les achacaban poderes malignos. También a los que se atribuyen la muerte por pánico del emperador franco Ludovico Pío.

Los solo 84 segundos invitaban a soñar con tener un Concorde para multiplicarlos

Con los indígenas, los lucenses, huyendo del monumento que más adoran, escenario en el pasado de gran abandono en su conservación de tantos primeros escarceos eróticos y alcohólicos, una no muy nutrida masa de extranjeros se apoderó del adarve, el paseo superior, en el que se estaba de lo más holgado, con hasta espacios vacíos. Y como una familia extensa entera llegada desde Estado Unidos, para conocer el Camino y observar el eclipse, experimentaron el doble gozo de disfrutar de la alineación planetaria y descubrir el coloso romano en un solo acto.

En un feliz guiño de la historia, un producto de la arquitectura militar sirvió de balcón para maravillarse con un fenómeno que en el pasado, como presagio de un final del mundo inminente, se cree que detuvo batallas, como la de los medos y lidios en el siglo VI antes de Cristo y la de los mohawk y los seneca en el siglo XV, imponiendo la paz.

Cuando llegó el momento de la totalidad, mientras caían las gafas protectoras puestas en medio de cierta angustia oftalmológica, brotaron vítores y aplausos. Las manchas marrones, lilas y naranjas, quizá mezcladas con los colores del atardecer, querían recrear en el horizonte, sobre el Miño, la aurora boreal. Los 84 segundos de duración resultaban tan escasos que daban ganas de disponer del Concorde con el que en 1973 un equipo de científicos logró estirar el momento mágico hasta los 74 minutos, como relata Alejandro Sánchez en Los eclipses de Sol.

Anxo Lugilde
Anxo Lugilde
Sociedad

Corresponsal en Galicia y Portugal y redactor de Política. Licenciado en Ciencias de la Información (UPV) y en Ciencias Políticas (USC). Doctor en Historia Contemporánea (USC).

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.