La Universitat de Barcelona (UB) ha vuelto a suspender de empleo, de forma indefinida, a las catedráticas de Sociología Marta Soler y Lidia Puigvert, investigadoras del entorno del catedrático Ramón Flecha apartadas de sus funciones el pasado diciembre por su presunta implicación en el caso CREA. El rectorado ha comunicado esta mañana la nueva medida cautelar a ambas profesoras, apenas dos días después de que se hubieran reincorporado a sus puestos de trabajo tras las sentencias que anularon su primera suspensión.
La universidad reproduce así la decisión de diciembre, pero esta vez corrigiendo el defecto que llevó a los juzgados de lo Contencioso-Administrativo nº 7 y nº 14 de Barcelona a anular las suspensiones anteriores. Ambas sentencias, dictadas el pasado mes de julio, declararon que la UB había vulnerado el derecho fundamental de las profesoras a un procedimiento con todas las garantías, al no haberles dado audiencia antes de suspenderlas. Tras los fallos, el rectorado reabrió el trámite y dio traslado a Soler y Puigvert de los motivos de la medida para que pudieran presentar alegaciones. Examinados sus argumentos por los servicios jurídicos de la universidad, el rectorado ha concluido que procede mantener la suspensión cautelar de ambas.
Ninguna de las dos sentencias que anularon las primeras suspensiones cuestionó el fondo de la decisión del rector. Ambos juzgados consideraron proporcionada la medida cautelar dada la gravedad de los hechos investigados y hasta que la investigación de la Fiscalía esclarezca los hechos. También descartaron que vulnerase la presunción de inocencia de las catedráticas. Se da la circunstancia además que Marta Soler ejercía de directora del departamento de Sociología, que desde su primera suspensión ha pasado a manos de una comisión gestora.
El rector decidió apartar a Soler y a Puigvert de forma preventiva al conocer el resultado del informe de una comisión de expertos, impulsada por él mismo seis meses antes tras la denuncia de 16 investigadoras, que advirtió sobre posibles abusos sexuales y laborales en la UB, presuntamente cometidos por el catedrático Ramón Flecha y su entorno. La comisión advirtió de la posible existencia de “un grupo coercitivo de alto control” y recomendó adoptar medidas urgentes; el rector trasladó los indicios a la Fiscalía y apartó cautelarmente a Soler y Puigvert manteniendo su sueldo. Ambas recurrieron.
La investigación penal, que dirigen los fiscales Félix Martín y Elisabet Jiménez desde la nueva sección especializada en la protección de la infancia, la adolescencia, las personas con discapacidad y en situación de vulnerabilidad, ha sido prorrogada por la Fiscalía General del Estado hasta finales de enero.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.