La ciudad de Barcelona prepara un mapa de puntos calientes de situaciones de suicidio o tentativas en el espacio público. La propuesta forma parte de las 44 actuaciones que el consistorio barcelonés tiene previsto poner en marcha dentro de la estrategia integral en prevención suicida hasta 2032.
La idea es identificar los lugares del espacio público en que las conductas suicidas se pueden producir para “poder actuar” sea instalando barreras físicas si es necesario, ha explicado la regidora de Salut del consistorio barcelonés, Marta Villanueva. El ayuntamiento está estudiando la viabilidad jurídica de poder usar, por ejemplo, los datos de la Guardia Urbana de en qué lugares hay más tentativas de suicidio, ha explicado Lidia Ametller, jefa de departamento de Salut Mental de ayuntamiento. Con los puntos localizados se valoraría la posibilidad de instalar barreras físicas o carteles de advertencia, ha precisado Ametller.
Otra de las actuaciones prevists es la formación en el ámbito educativo de conductas autolíticas para que los docentes tengan más herramientas.
La estrategia pretende acabar con el estigma alrededor del suicidio y trabajar por el bienestar emocional e implica actuar no únicamente frente a las muertes sino también frente a las tentativas y las situaciones de sufrimiento emocional que pueden predecirlas. Con todo, el plan pretende mejorar la detección precoz y las actuaciones preventivas.
El despliegue de la estrategia se inicia con un plan de acción hasta el 2028 que también plantea la creación de una red de espacios comunitarios seguros y protectores para la detección y acompañamiento de personas con riesgo, empezando por los centros de barrio.
También se contempla la implementación de un protocolo de intervención en situaciones de desahucios con riesgo de suicidios, dirigido a los profesionales que intervienen.
Además, se sistematizará la recogida de datos de situaciones de conducta suicida detectadas en algunos servicios, programas y recursos municipales que trabajen con colectivos de riesgo y se promoverá la búsqueda del fenómeno de la conducta suicida de Barcelona.
El plan de acción tiene una vigencia de dos años, 2026-2028, y contempla adaptar las líneas de actuación a las necesidades que puedan surgir.
La Estrategia de Prevención de la Conducta Suicida de Barcelona (2026-2032) se enmarca en el Plan de Salud Mental de Barcelona 2023-2030. Su elaboración ha contado con la participación de la Red de Prevención de la Conducta Suicida de Barcelona (Red PRECS), espacio constituido en 2020 para la coordinación entre administraciones, sistema sanitario, emergencias, entidades sociales, profesionales y agentes de la comunidad.
Entre 2020 y agosto de 2026 el Teléfono de Prevención del Suicidio ha atendido a más de 32.000 llamadas y, entre 2022 y agosto de 2026 el Chat de Apoyo Emocional para Jóvenes ha gestionado casi 27.000 conversaciones y más de 3.500.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.