Madrid manipula las listas de espera, al menos, de intervenciones quirúrgicas, una práctica que no está penada ni sancionada. Así lo indica la propia ministra de Sanidad, Mónica García, una afirmación que también sostiene Ángela Hernández, responsable del mayor sindicato médico de Madrid, Amyts, que va más allá: “No solo lo hace Madrid, también otras comunidades autónomas”, indica.
Estas declaraciones se producen tras la denuncia de cirujanos del hospital madrileño Ramón y Cajal de que responsables del centro hospitalario manipularon informáticamente las listas de espera quirúrgica, rebajando de forma arbitraria la gravedad de decenas de pacientes para maquillar las estadísticas del centro, como ha adelantado El País.
Según este diario, los jefes del servicio modificaron el sistema informático a espaldas de los cirujanos de traumatología, confirmando la degradación de prioridad de al menos 57 pacientes, entre los cuales se incluye a una niña de tan solo tres años.
Casi 60 pacientes pasaron de tener prioridad preferente (límite para ser operados de 90 días) a normal (180 días)
Los pacientes afectados pasaron de estar clasificados en prioridad preferente (cuyo tiempo límite para ser operados es de 90 días) a prioridad normal (lo que amplía el plazo hasta los 180 días). Todo ello se realizó sin ninguna reevaluación médica previa y sin conocimiento de los cirujanos.
La Consejería de Sanidad de Madrid niega tales injerencias de responsables del Ramón y Cajal en la gestión de las listas de espera quirúrgica, ya que estas corresponden a los “servicios asistenciales”, no a la dirección. Según los datos de la Comunidad de Madrid, la demora media estructural en la lista de espera quirúrgica se sitúa en torno a los 57,26 días, con un total de 114.627 pacientes pendientes de una intervención. De las mejores de ESpaña, señalan.
Ante esta información, la ministra de Sanidad señaló en X: “Manipular las listas de espera, engañando a cirujanos y pacientes, ni es nuevo ni está penalizado”.
También lo hace el sindicato Amyts, que asegura que esta práctica se remonta a hace mucho tiempo. “Nos hacemos trampa con los indicadores”, señala Hernández, quien recuerda que desde hace años han denunciado esta situación.
Así, tras la covid, este sindicato, así como CC.OO, denunciaron que se habían maquillado los datos de lista de espera (entonces decían que esa lista había bajado).
¿Por qué se hace? El principal motivo, asegura Hernández, cirujana, es que si el hospital no cumple los objetivos marcados por la consejería, “ven reducidos los presupuestos y, tal y como están las cosas, pocos se lo pueden permitir”, señala. Ese, a su juicio, es el principal motivo, aunque también hay gratificaciones económicas para los jefes de equipo si cumplen los objetivos marcados.
La ministra, sabedora de estas prácticas, intentó establecer nuevos criterios de contabilidad de las listas de espera. En julio, Sanidad llevó al Consejo Interterritorial los nuevos criterios de transparencia y trazabilidad del real decreto de listas de espera, pero no fueron aprobados por las comunidades autónomas, que pidieron más tiempo para evaluarlo. Este texto volverá al Interterritorial.
La Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid ha recordado que llevan “años” denunciando que las cifras de las listas de espera en Madrid no cuentan toda la realidad que viven los pacientes, de la mano de una gestión que está “demasiado preocupada” por maquillar las cifras y “demasiado poco” por reducir el tiempo que realmente esperan los pacientes.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.