Más de dos décadas de ensayos y práctica clínica respaldan los resultados del programa AMBAR, una estrategia terapéutica consistente en hacer circular la sangre del paciente a través de un dispositivo médico que extra el plasma y devuelve las células sanguíneas a la circulación junto con albúmina.
Puesto que gran parte de la beta-amiloide, una de las proteínas que se acumula en forma de placas en el cerebro de las personas con alzheimer, circula en el plasma unida a la albúmina, extraer este plasma favorece el desplazamiento y eliminación de la beta-amiloide.
Nuevos datos de práctica clínica real, que serán presentados en la reunión anual de la Sociedad Española de Neurología (SEN) en Sevilla, en noviembre, indican que el estudio AMBAR (Alzheimer, Management, by Albumin Replacement) ralentiza en un 61% la progresión de la enfermedad en personas con alzheimer leve y moderado en comparación con pacientes no tratados. Datos que reafirman los resultados de estudios precedentes sobre el programa desarrollado por Grifols y Ace Alzheimer Center Barcelona, incluido en las guías médicas de la American Society for Apheresis (ASFA), una de las principales sociedades científicas internacionales de referencia en el ámbito de la aféresis terapéutica.
Mercè Boada: “Vemos mejorar en función ejecutiva, en lenguaje y vemos estabilizar la memoria”
La técnica se fundamenta en la plasmaféresis, utilizada en la donación. La sangre del donante se centrifuga mecánicamente y se separa la parte celular –que se reintroduce en el donante– de la parte plasmática –la donación de plasma–. “Si damos un paso más allá y tenemos, no un donante, sino un paciente que tiene una enfermedad causada por una sustancia tóxica que circula en su sangre, si extraemos prácticamente todo el plasma y lo sustituimos por una solución de albúmina al 5%, lo que estamos haciendo es sacar esta sustancia tóxica de la sangre”, explica Antonio Páez, vicepresidente de neuroinnovación de Grifols.
Durante la fase de investigación se llevaron a cabo más de 5.000 sesiones de recambio plasmático en 40 hospitales de España y EE.UU., 1.500 de las cuales en el Ace Alzheimer Center Barcelona, que dispone de uno de los mayores bancos de muestras genéticas de Alzheimer de Europa.
Actualmente ya se han efectuado unos 8.000 procedimientos en el marco del programa AMBAR, 4.500 de los cuales en el centro Ace, un volumen que constata que se trata de un abordaje seguro. “No llega ni al 5% de reacciones adversas y tenemos un equipo muy bien preparado”, apunta Mercè Boada, cofundadora y directora médica de Ace e investigadora principal del programa clínico AMBAR. “Nuestros pacientes llegan, hacen la plasmaféresis, comemos un poco y los tenemos un ratito para que estén tranquilos y pueden irse a casa”, añade. Los pacientes se someten al recambio plasmático una vez al mes y el tiempo medio de conexión a la máquina, de aspecto similar a las utilizadas en diálisis, es de una hora.
Antonio Páez: “Los pacientes que tienen una demencia bien establecida no tienen ninguna otra solución”
Según Páez, uno de los grandes puntos fuertes de este abordaje terapéutico es que abarca a pacientes huérfanos de terapias: “Los tratamientos aprobados recientemente están dirigidos sobre todo a las primeras fases de la enfermedad, la predemencia o una demencia muy, muy ligera. En cambio, el grueso de pacientes que están más allá, que tienen una demencia bien establecida, sea leve o sea moderada, no tienen ninguna otra solución”. Los resultados avalan la estrategia, afirma Boada: “Vemos mejorar en función ejecutiva, que es mi capacidad para tomar una decisión, vemos mejorar en lenguaje, vemos estabilizar la memoria. Por separado, estas pruebas nos dieron un rendimiento muy alto. Y cuando preguntamos a los familiares, una prueba de calidad de vida que se utiliza en todas las enfermedades psiquiátricas, nosotros obtuvimos un rendimiento con el cambio funcional altísimo”.
Ace Barcelona tiene en estos momentos 22 ensayos clínicos activos con diferentes moléculas para el tratamiento del alzheimer. El centro atiende a unos 2.000 nuevos pacientes al año derivados del sistema público de salud. La mitad de ellos presentan deterioro cognitivo o demencia moderada, estadios que suelen quedar al margen de alternativas terapéuticas disponibles.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.