El president Salvador Illa ha activado los resortes para generar un debate amplio sobre la educación que desencalle la crisis actual. Lo ha hecho en dos niveles, el político y el social. Por una parte, el presidente convocó a los grupos parlamentarios a una cumbre por la educación para este mismo viernes con el objetivo de alcanzar un “acuerdo de país” que dé estabilidad al sistema. La invitación ya ha sido enviada a los presidentes de los partidos políticos que han expresado sus opiniones. El PP y Vox ya han anunciado que no asistirán. Piden la dimisión de la consellera de Educación.
Por otro lado, Illa encargó este lunes al presidente del Consell d’Educació, Joan Manuel del Pozo, en una reunión a la que asistió la consellera Esther Niubó, que active un debate sereno sobre la educación de la próxima década que deje atrás la crispación que se vivió en el pasado curso en la comunidad educativa, recordando el compromiso del Govern de alcanzar una financiación equivalente al 6% del PIB.
“Tenemos que recuperar la confianza perdida y entablar un debate constructivo”, dijo la consellera al finalizar el acto. A su juicio, no se trata de describir un diagnóstico sobre lo que no funciona en el sistema educativo, algo que ya hizo el grupo de expertos encargado por ERC en 2024 o el reciente informe de la OCDE presentado en el mes de julio. “El diagnóstico lo tenemos; nos falta la reflexión colectiva sobre cuestiones donde no hay consenso para encontrar una visión compartida”, señaló Niubó que destacó el papel del consell para liderar este reto “por su conocimiento y pluralismo”.
Las conclusiones sobre cinco cuestiones principales que marcarán las prioridades del Govern estarán listas en abril
Del Pozo ha propuesto un plan a seis meses para entregar en abril un documento de conclusiones.El plan se divide en tres fases y comienza esta misma semana con la definición del abordaje de cinco grandes temas por parte de los 75 miembros del Consell d’Educació que aglutina a toda la comunidad educativa (docentes, direcciones, sindicatos, familias, administración, ayuntamientos). Aunque serán los miembros los que propongan los temas, la consellera ha avanzado algunos desafíos sobre los que no hay consensos como la educación inclusiva, la acogida de alumnos inmigrantes, la formación docente, el papel de la tecnología y la autonomía de centros en relación con los métodos de aprendizajes.
Transcurridas estas dos semanas en las que se acabarán de definir los temas y se establecerán las bases organizativas del debate, el consejo tiene previsto abrir un espacio “de escucha” con la participación de numerosas voces. “Queremos que participe toda la sociedad y el Consell tiene experiencia en debates de reflexión con centenares de personas”, señaló del Pozo.
A inicios de 2027, grupos de expertos, entre 40 y 100 personas, se focalizarán en la deliberación de cada tema. “Será la fase de argumentación”, indicó del Pozo. El proceso culminará con las conclusiones, que se elaborarán entre marzo y abril que contendrán actuaciones concretas.
Estos anuncios se producen en el contexto de movilizaciones por parte del profesorado más combatiente, poco convencido de las promesas del Govern y por la crisis del Informe PISA del que Catalunya quedó fuera por una excesiva exclusión de alumnos. Por este motivo, Illa comparecerá el miércoles en el Parlament.
Los miembros de la Assembela d’Educació, trabajadores organizados en asambleas, están invitados, según del Pozo, aunque no tienen encaje como representación formal. “Hemos de encontrar la fórmula de participación”.
Precisamente, la Assemblea Educativa de Catalunya expresó este fin de semana la desconfianza sobre las promesas del Govern con un inicio de curso en el que, a su juicio, no ha habido cambios. Por su parte, la consellera señaló la dificultad de negociar con unos sindicatos que “al final, no deciden”.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.