El president de la Generalitat, Salvador Illa, no ha revelado nada nuevo sobre el que ha asumido como un “error grave e inaceptable” en las pruebas PISA, excluidas de la OCDE por un exceso de exclusión. En la comparecencia del Parlament esta mañana para explicar las razones por las que Catalunya quedó fuera del informe, Illa ha afirmado que se ha investigado, se ha informado y se han puesto medidas para mejorar el procedimiento de las evaluaciones.
No obstante, sus explicaciones no han convencido a la oposición que mayoritariamente le ha reprochado la ocultación “injustificable” de información desde que el Govern conoce lo hechos, en marzo de 2026; ha insinuado sin pruebas una implicación del Govern en la exclusión para blanquear los resultados, y le ha pedido la dimisión de la consellera Esther Niubó como responsable de la gestión.
El presidente ha respondido en la réplica: “He dicho la verdad, se lo crean o no, fue un error en el procedimiento; la consellera tiene mi confianza y aunque ha puesto su cargo sobre la mesa, no aporta nada un cambio de personas”, ha defendido. También ha señalado que no mirará por el retrovisor para hablar de la situación en la que se ha encontrado la educación. En este sentido, las pruebas PISA estaban a cargo de una secretaria del Consell Superior d'Avaluació, nombrada por el anterior Govern y actualmente expedientada.
No obstante, el presidente socialista no ha respondido a las preguntas de los diputados sobre por qué no informó al Parlament en marzo de 2026, cuando el Govern supo por el Ministerio de Educación que Catalunya quedaba fuera del informe por su falta de representatividad y ocultó esta información hasta finales de julio. O por qué dejaron el Govern las dos responsables directas, la directora general de Currículum y la secretaria de Mejoras Educativas en septiembre de 2025, antes de que estallara el caso PISA.
Illa no ha respondido a las preguntas concretas de los diputados y ha desviado el discurso hacia el debate parlamentario del viernes
Mònica Sales, diputada de Junts, le ha preguntado por qué no se reaccionó ante las siete advertencias realizadas por la alta exclusión de la muestra, si hubo motivos políticos no explicados hasta ahora sobre la exclusión de alumnos, si da por zanjada la responsabilidad política con el cese de la secretaria general de Educación, inicialmente no relacionada con PISA.
En general, los grupos parlamentarios han afeado la ocultación de datos que Illa ha justificado por el carácter reservado de la investigación tras la apertura de expediente a dos funcionarios y un alto cargo. Se ha comprometido a dar cuenta del resultado al finalizar la investigación. Esto ha sido visto como una estrategia de dilación, tras cuatro meses de investigación interna, de marzo a julio, que resolvió abrir tres expedientes disciplinarios que abren de nueva una investigación con carácter reservado para proteger el derecho a la inocencia.
No responder a estas preguntas “solo hace aumentar la desconfianza en el departamento”, ha contestado Jéssica Albiach, diputada de los Comuns.
Aunque la comparecencia estaba prevista para informar sobre PISA, el debate se ha desviado hacia la situación del sistema educativo y el conflicto actual con los docentes. El próximo viernes, los grupos parlamentarios están convocados por Illa a un debate con los partidos políticos que conduzca a un pacto de país por la educación. En sus comparecencias, los partidos han aprovechado para exponer sus posiciones y advertir que no están dispuestos a hacer una foto falsa vacía de contenido.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.