01Las escuelas catalanas volverán a construir la educación por los cimientos.
02Papel y lápiz, sumas y restas, lecturas en voz alta, libros de texto y obras obligatorias. “Un retorno urgente a la esencia del aprendizaje, a lo que sabemos que funciona, lo que era la escuela durante muchos años y cuyas prácticas han perdido peso”, dijo ayer la consellera de Educación Esther Niubó al presentar la Guía sobre el refuerzo de los aprendizajes fundamentales, un documento para las escuelas en el que se recogen orientaciones pedagógicas y prácticas educativas validadas por la investigación. “No es que volvamos al pasado”, negó Niubó, “de lo que se trata es de consolidar lo que sabemos que funciona porque el abandono de ciertas prácticas de aula ha redundado en un peor desempeño del alumnado”.
03La justificación está en los cambios sociales, demográficos, tecnológicos que atentan contra la atención, la memoria, la lectura reposada y profunda y que han comportando una crisis educativa sin precedentes. “Muchos centros ya lo practican, pero queremos proteger, preservar, intensificar, consolidar y extender lo que sabemos que funciona”, justificó.
04La oralidad, el libro de texto, los resúmenes escritos a mano, la literatura.
Las escuelas catalanas volverán a construir la educación por los cimientos. Papel y lápiz, sumas y restas, lecturas en voz alta, libros de texto y obras obligatorias. “Un retorno urgente a la esencia del aprendizaje, a lo que sabemos que funciona, lo que era la escuela durante muchos años y cuyas prácticas han perdido peso”, dijo ayer la consellera de Educación Esther Niubó al presentar la Guía sobre el refuerzo de los aprendizajes fundamentales, un documento para las escuelas en el que se recogen orientaciones pedagógicas y prácticas educativas validadas por la investigación.
“No es que volvamos al pasado”, negó Niubó, “de lo que se trata es de consolidar lo que sabemos que funciona porque el abandono de ciertas prácticas de aula ha redundado en un peor desempeño del alumnado”. La justificación está en los cambios sociales, demográficos, tecnológicos que atentan contra la atención, la memoria, la lectura reposada y profunda y que han comportando una crisis educativa sin precedentes.
Estudiantes de Bachillerato en un descanso durante las pruebas de acceso a la universidad
Contenido para suscriptores
Sigue leyendo con toda la información
Accede al artículo completo, al análisis de nuestros especialistas y a todo el contenido premium de La Vanguardia.
Artículos premium sin límite y sin publicidad intrusiva
Newsletters exclusivas y la edición impresa en PDF
↓ Vista de revisión · contenido bajo el muro (oculto en producción)
“Muchos centros ya lo practican, pero queremos proteger, preservar, intensificar, consolidar y extender lo que sabemos que funciona”, justificó.
¿Y qué funciona? La oralidad, el libro de texto, los resúmenes escritos a mano, la literatura. Orientaciones para cada etapa sin que sean prácticas obligatorias para los centros educativos pues tienen su autonomía de centro.
La única medida obligatoria serán las lecturas de Bachillerato que dejaron de ser prescriptivas hace tres años y, a partir del próximo curso, volverán a serlo. Las lecturas propuestas serán las mismas en todos los centros educativos y las leerán los alumnos de 1.º y 2.º de Bachillerato a partir del próximo curso. Se aplicará independientemente de que el alumno curse la modalidad científica, tecnológica, social o humanística. Esta es una medida, según ha explicado el departamento, para garantizar un mínimo común de complejidad y de referencias literarias.
No es una medida baladí. Además de mejorar el acervo cultural de los alumnos, la lectura común a todos los centros de un canon literario establecido logra consolidar un nivel literario que no puede iniciarse en la etapa postobligatoria sino en la precedente. Leer a Mercè Rodoreda o Miguel de Cervantes en 2º de Bachillerato –con el horizonte de las pruebas de acceso a la universidad al acabar la etapa– requiere unas competencias que deben ir adquiriéndose en los años anteriores. No se ha informado sobre las lecturas que serán obligatorias en el próximo curso, ni cuántas serán, pero se eligirán dentro del corpus de la literatura catalana y castellana como se hacía hace tres años en que se dio la libertad a los centros a escoger los títulos.
El Departament afirma que está trabajando en la selección de títulos del próximo curso
La conselleria considera que la lectura libre puede conducir a los alumnos hacia textos de baja complejidad lingüística y conceptual, y quiere que los centros construyan un corpus con complejidad progresiva y “modelos del mundo complejos”.
En Primaria y ESO los centros escogerán “algunos libros clave” que lean todos sus alumnos, pero la selección corresponderá al propio centro. Educació fija como horizonte 2027-2028 que todos los colegios e institutos tengan un Plan de Lectura de Centro (PLEC) estructurado y que acompañe al alumno a lo largo de su escolarización.
La guía recomienda trabajar de forma explícita el vocabulario, practicar la expresión oral de manera frecuente y guiada (lectura en voz alta) y recuperar la escritura con papel y bolígrafo: redacciones, resúmenes, esquemas y respuestas desarrolladas. “Tenemos que recuperar la centralidad de la escritura para estructurar el pensamiento”, dijo Niubó. Esto responde también a la inquietud que genera el uso de las pantallas y la IA.
Desde las primeras etapas educativas, los docentes deben buscar garantizar la adquisición de las bases de la comprensión lectora a través de la descodificación y la fluidez en el aprendizaje inicial de la lectura. En la educación infantil y en el ciclo inicial de primaria, enseñanza explícita de la conciencia fonológica, de la relación entre sonidos y grafías. Y practicar regularmente la lectura en voz alta para alcanzar la fluidez. Propone poner atención en aquellos alumnos que no alcanzan los umbrales establecidos para intervenir de forma inmediata.
“Hasta 3º de primaria se aprende a leer, a partir de ese curso se aprende leyendo, por eso la lectura es un antídoto contra el fracaso escolar”, apuntó la consellera.
Además, la guía destaca también el uso del papel. Una de las orientaciones es que todos los alumnos dispongan de algún material escrito, estructurado y permanente, que puede ser un libro de texto o un dossier donde se recojan los conocimientos esenciales de la materia. Este material puede ser utilizado también por las familias para acompañar en el estudio.
El docente no solo hará de “guía” en el aprendizaje, según el documento, sino que tendrá un papel activo a nivel lingüístico, cognitivo y metodológico.
Respecto a matemáticas, Educació recupera aprendizajes básicos y prácticas explícitas que han demostrado su eficacia. En este sentido, la conselleria presentará próximamente las conclusiones del programa puesto en marcha en 200 centros educativos. Entre las mismas se encuentra la necesidad de establecer líneas pedagógicas claras en los centros, ser coherente con las acciones educativas del centro e impulsar reflexiones en el claustro sobre cuestiones pedagógicas.
Algunas prácticas demostradas son dedicar sesiones breves y frecuentes al cálculo mental, enseñar estrategias concretas de cálculo, pedir a los alumnos que estimen el resultado antes de calcularlo, trabajar problemas contextualizados, identificar los datos relevantes, explicar y justificar las estrategias utilizadas o razonar sobre la coherencia de la respuesta.
Carina Farreras
Sociedad
Periodista. Ha trabajado en las secciones de Política, Economía, Opinión y Cultura de La Vanguardia. Desde hace unos años cubre informaciones de Educación y Universidades en Sociedad
Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.