La OCDE mantiene que la metodología que utiliza para medir el nivel socioeconómico de los alumnos que participan en PISA es válida, aunque admite que pueden utilizarse otros criterios como los que utilizaron ayer los investigadores españoles de Innovamat y EsadeEcPol que cuestionaban la caída de aprendizajes de los estudiantes de rentas altas a una errónea clasificación. No es un “error metodológico” de la OCDE, indican fuentes de la organización, sino una “elección metodológica” validada.
En España, el rendimiento de los hijos de familias de clase socioeconómica más favorecidas han caído 33 puntos en lectura, 24,2 en matemáticas y 12 en ciencias. Un curso académico equivale a 20 puntos.
El debate se centra en cómo se determina quién pertenece a cada grupo socioeconómico. PISA utiliza el índice ESCS, que combina tres grandes dimensiones: el nivel educativo de los padres, su situación ocupacional y los bienes y recursos disponibles en el hogar. La OCDE revisa estos indicadores en cada edición para adaptarlos a los cambios sociales.
Para 2025, la OCDE revisó la construcción del componente referido a las posesiones del hogar. Lo que hace veinte años era un buen indicador de riqueza o de estatus social puede dejar de serlo en la actualidad, como podría ser un ordenador.
Los investigadores españoles cambiaron de metodología. Se fijaron solo en los indicadores que se repiten a lo largo del tiempo y construyeron un nuevo índice utilizando solamente las variables que PISA ha mantenido a lo largo de las distintas ediciones.
La OCDE objeta que una determinada posesión puede haber sido un indicador de estatus socioeconómico en 2012 y no serlo en 2025
Fuentes de la OCDE precisan que los investigadores españoles priorizan la comparabilidad histórica mientras que la OCDE prioriza que el índice sea pertinente para cada momento histórico.
En cada edición, continúan explicando, la junta de gobierno de PISA se apoya en el asesoramiento de expertos a nivel internacional para identificar los indicadores más pertinentes sobre la ventaja socioeconómica, de manera que reflejen las dinámicas actuales. Incluye también las consideraciones de cada país para garantizar la pertinencia de estos indicadores en el contexto local. “Sobre esta base, las conclusiones del volumen de PISA siguen siendo válidas y coherentes con la metodología utilizada”, indican.
Reconoce que la organización mantuvo contactos con los investigadores españoles la semana pasada y que estos fueron asesorados respecto a cuestiones técnicas, pero el equipo de la OCDE no ha podido analizar con detenimiento el análisis de Innovamat y EsadeEcPol.
Aún así, las mismas fuentes responden sobre el plantemiento académico concistente en utilizar los ítems que se repiten en cada ciclo de PISA.
“Si bien se trata de una elección metodológica legítima, también presenta limitaciones”, aprecian. “Al restringir el índice ESCS a un conjunto relativamente reducido de ítems comunes, la medida se basa en variables seleccionadas principalmente por su comparabilidad entre países y a lo largo del tiempo, y no por haber sido identificadas, mediante consultas con expertos y aportaciones de los equipos nacionales de los países participantes, como los indicadores más pertinentes de las circunstancias socioeconómicas de los estudiantes”.
Reconoce que la organización mantuvo contactos con los investigadores españoles la semana pasada, pero que no ha analizado en profuindidad el estudio
Este enfoque, siguen explicando, puede plantear dificultades particulares en los análisis de tendencias porque a medida que las sociedades evolucionan, también cambian las características asociadas a la ventaja y la desventaja socioeconómicas.
Además, destacan que incluso utilizando la metodología de los investigadores españoles, los descensos en el rendimiento no se limitan a los estudiantes procedentes de familias desaventajadas sino que también son sustanciales entre los estudiantes de familias más acomodadas y con mayores niveles educativos.
La organización considera legítimas investigaciones sobre las diferencias de grupos de alumnos. Unos con padres universitarios, de profesiones inteclectuales y fuerte capital cultural. Otros de familias acomodadas vinculadas a puestos directivos o actividades empresariales.
“Un paso importante de cara al futuro será comprender mejor si existen patrones diferenciados dentro de este amplio grupo, por ejemplo, entre los estudiantes de familias con un alto nivel educativo y un perfil profesional e intelectual y aquellos procedentes de familias acomodadas vinculadas a actividades directivas o empresariales”
En términos generales, la OCDE anima a investigadores de todo el mundo a explorar las cuestiones relevantes planteadas por la publicación inicial de los resultados de PISA y a utilizar estos datos para reforzar la base empírica que permita mejorar los resultados educativos de los jóvenes en todo el mundo.
“Tanto los hallazgos presentados en el volumen de PISA como el análisis realizado por los investigadores españoles pueden constituir un punto de partida útil para profundizar en esta cuestión”, estiman.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.